El Gobierno de Jalisco anunció el Proyecto Casa Compasiva, un espacio pionero en México que ofrecerá albergue con cuidados paliativos bajo un modelo de atención integral, centrado en la persona.
Se trata del primer proyecto público en su tipo en todo el país, y estará a cargo del OPD Servicios de Salud Jalisco.
Contará con personal especializado en medicina paliativa que brindará atención médica complementada con terapias integrativas, cuidados físicos, apoyo emocional, social, familiar y espiritual.
Maye Villa de Lemus, presidenta del DIF Jalisco, afirmó que más que un lugar, es una declaración de principios y la apuesta por una atención centrada en la persona, ya que cada paciente podrá acompañarse de sus familiares y recibir una atención cálida y amable.
Reconoció la labor del Instituto Jalisciense de Cuidados Paliativos y Alivio al Dolor (PALIA), que liderará este proyecto.

La presidenta de DIF Jalisco sostuvo que una parte importante del proyecto es la labor de acompañar a las personas que atraviesan esta etapa, con la convicción de que, hasta el último instante de vida, siempre hay algo qué hacer.
La sede de este centro será en el primer piso del edificio que albergó al Instituto Jalisciense de Cancerología, ubicado a un costado del Antiguo Hospital Civil de Guadalajara.
El Sistema DIF Jalisco aportará el equipamiento necesario y coordinará el voluntariado que acompañará a las familias.
Héctor Raúl Pérez Gómez, secretario de Salud de Jalisco, calificó el proyecto como una iniciativa innovadora dentro de una política estatal de fortalecimiento de los cuidados paliativos.
Héctor Hugo Hernández Bravo, director general del OPD Servicios de Salud Jalisco informó que Casa Compasiva abrirá sus puertas a finales de año.
El centro contará con médicos especialistas en cuidados paliativos y tanatología, personal de enfermería, psicología, trabajo social, terapeutas ocupacionales y de rehabilitación, así como voluntarios y apoyo comunitario según las necesidades.



El proyecto Casa Compasiva dará atención las 24 horas, los siete días de la semana, para facilitar una mejor calidad de vida al paciente durante sus últimos días.
Tendrá capacidad de veinte camas para adultos —diez en la etapa inicial— y diez camas para niñas y niños, con posibilidad de ampliar diez camas para adolescentes.
Las y los pacientes tendrán acompañamiento emocional, contacto humano y presencia ante situaciones como pérdidas paulatinas, incertidumbre o temor por la fragilidad de la vida.
A familiares y amigos se les brindará acompañamiento emocional a través de grupos de ayuda, abordando el duelo anticipado y ofreciendo un entorno armonioso para despedirse del ser querido.
Este centro contará con un programa de voluntariado a fin de proveer el último deseo y actividades como lectura, talleres de pintura y manualidades para pacientes y sus familiares.





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