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2022-07-07
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Criminalización vs defensores de El Nixticuil

LA LUCHA DE RESISTENCIA DEL COMITÉ SALVABOSQUE SE HA INTENTADO CRIMINALIZAR…

En la sociedad contemporánea está de moda hablar de la defensa del medio ambiente, de la ecología, de la naturaleza, etc. Es una moda discursiva que, por lo regular, no se corresponden las acciones con la práctica. Salvo una minoría de personas, comunidades, pueblos, barrios y organizaciones que sí llevan el discurso a los hechos.

En Guadalajara existe desde hace 17 años un colectivo autónomo que sí atraviesa la barrera discursiva para defender en la práctica la naturaleza. Sus integrantes se han dedicado en cuerpo y alma a la defensa de una fábrica de agua y oxígeno. Se trata del Comité en Defensa del Bosque El Nixticuil.  

El bosque de El Nixticuil está ​ ubicado al norte de la Zona Metropolitana de Guadalajara, en Zapopan, y es considerado un bosque urbano debido a su colindancia con la urbe. Es un bosque primario a diferencia del bosque de Los Colomos. El Nixticuil se extiende por 1,860 hectáreas, de las cuales 1,591 han sido establecidas como Área Natural Protegida. Pero al ser un bosque aledaño a la zona metropolitana tapatía enfrenta cotidianamente los intereses del capital inmobiliario que pretende urbanizar y erigir proyectos comerciales y de vivienda en su interior.

Justo en resistencia a estos avances del capital inmobiliario contra el bosque nació el Comité Salvabosque en mayo de 2005, cuando se llevaba a cabo una tala masiva de árboles que fue detenida con el cuerpo de varias mujeres que habitaban las colonias aledañas al bosque. Gracias a esta acción de resistencia se constituye el Comité en Defensa del Bosque El Nixticuil, también conocido como Comité Salvabosque.

El Comité Salvabosque es un comité integrado por vecinos de las colonias aledañas al área natural y se considera autónomo porque se rige por la voluntad propia de quienes lo conforman y llevan a cabo sus acciones; no recibe ningún financiamiento del gobierno y no está afiliado a partido político alguno.

Y en estos 17 años no sólo se ha conformado como el principal colectivo de defensa de el bosque El Nixticuil, sino que además ha conformado proyectos como la brigada forestal autónoma, el vivero para la siembra de árboles, los talleres de formación ecológica, actividades culturales y artísticas para difundir su resistencia y el despliegue de solidaridad con otras luchas de resistencia en el estado o en el país.

Pese a esta resistencia y todas las formas de lucha desplegadas por el Comité Salvabosque, desde 2006 a la fecha, los intereses inmobiliarios han arrasado al menos con 10 por ciento de El Nixticuil, pese al decreto que lo declaró Área Natural Protegida. El Comité en Defensa del Bosque del Nixticuil estima que desde hace 15 años,  unos 30 proyectos inmobiliarios, han urbanizado 300 de tres mil hectáreas de bosque.

Pero el avance sería mucho mayor sin la lucha de este colectivo autónomo de defensores del bosque, de defensores del territorio. La lucha de resistencia del Comité Salvaboque pisa callos. Afecta intereses económicos y políticos. Y como es usual en todo el país, los callos pisados del poder político y del poder económico mueven sus tentáculos para tratar de acallar o eliminar una resistencia, una lucha por la defensa del territorio, la defensa de lo común. En estos 17 años el Comité Salvabosque ha enfrentando distintas amenazas, desde las físicas hasta las de bots en redes sociales.

Pero recientemente se les ha tratado de criminalizar. La criminalización es uno de los múltiples repertorios que usan los gobiernos y las empresas capitalistas para desalentar, intimidar o eliminar luchas de resistencia. Criminalizar significa que se inventan cargos y delitos legales y jurídicos contra los sujetos que integran las luchas de resistencia para intimidarlos, desgastarlos o ahuyentarlos de la lucha social.

El pasado 6 de julio la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos «Todos los Derechos para Todas y Todos» (RTDT) dio a conocer que «las empresas Jarha S.A. DE CV y Construvida SAPI. de C.V. están haciendo uso de las instituciones de justicia para amedrentar y criminalizar a las y los defensores del Bosque El Nixticuil», pues presentaron denuncias contra los siguientes integrantes del Comité Salvabosque: Velvet Ramírez, Martín Ruvalcaba, Héctor Aguilar Farías, Sofía Herrera, Ana Elizabeth Cabral Pacheco y Juan Carlos Flores Solís.

Estos defensores del territorio, defensores de el bosque el Nixticuil, están denunciados en varias carpetas de investigación «como una estrategia de criminalización por denunciar violaciones al derecho humano a un medio ambiente sano mediante juicios de amparo». La criminalización, es decir la invención de delitos para perseguir a defensores del territorio, es uno de los repertorios represivos que utilizan las empresas como las inmobiliarias y que habitualmente son solapadas por los gobiernos de todos los niveles en estas estrategias represivas.

Es tan burdo este montaje de criminalizar a los defensores del territorio que ni siquiera se les notifica oficialmente de que están siendo imputados de un delito, lo cual vulnera sus derechos de defensa. Por esta razón la RTDT exige «se garantice el derecho al debido proceso de las personas involucradas en las carpetas de investigación y se les permita pleno acceso a las mismas».

A todas luces estas incriminaciones contra los integrantes del Comité Salvabosque El Nixticuil forman parte de una estrategia de criminalización contra de defensores del territorio que debe ser rechazada tajantemente y al mismo tiempo cuestionar que el aparato de procuración de justicia del Estado se ponga al servicio de las corporaciones privadas que afectan, despojan y devastan los bienes comunes como es el bosque El Nixticuil. Alto a la criminalización contra integrantes del Comité Salvabosque.

Periodista independiente. Conductor de @CosaPublica2 en @RadioUdeG. Al pendiente de las resistencias vs el despojo y las luchas sociales