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2022-05-13
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Anatomía de la convicción fanática de los AMLOVERS

EL AMLOVER NO SIGUE A UN MOVIMIENTO. ES UN MOVIMIENTO EN SÍ MISMO…

Zarandeado por los confusos tiempos que vivimos, el AMLOVER auténtico se ve a sí mismo como un hombre verdaderamente superior, que representa cabalmente los intereses del pueblo.

El AMLOVER auténtico es una identidad que va más allá de su devoción hacia la figura y las políticas del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador…

¿En qué radica el sentimiento más noble y más alto del AMLOVER? Radica en que ve en la solidaridad de clase un valor patriótico inalienable, en tanto se aleja del egoísmo frío y antisocial de sus adversarios y detractores, acercándose así a la solidaridad humana.

El AMLOVER auténtico no puede desasociarse del pueblo porque es el pueblo mismo, y hace del Artículo 39 de la Constitución Política su principal asidero: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. / Todo el poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. / El pueblo tiene, en todo tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.”

Los conservadores y neoliberales se han encerrado en su clase, en sus casas, en sus cotos con vigilancia privada, denuncia el AMLOVER. Y les reclama que alguna vez fueron revolucionarios. Los conservadores ven al hombre como un accesorio de la fortuna: exaltan su alma de rico, y desdeñan a priori el alma del pobre…

Para el AMLOVER, la esperanza es el hilo conductor entre un régimen y otro, entre un sistema político y otro, entre un momento histórico y otro: de ahí que puede caer en la tentación de ser un poco romántico. Su sentido común a veces sucumbe ante los coquetos de este romanticismo: lucha contra molinos de vientos a sabiendas de su naturaleza, porque su esperanza es mayor y eso lo ciega.

Las más de las veces, el AMLOVER auténtico se interesa más por la persona notable, en este caso el Presidente, cuando debería primero poner énfasis en los alcances y en sus medios para lograrlos.

El AMLOVER no sigue a un movimiento. Es un movimiento en sí mismo.

Mientras que su espíritu debería formarse con dos palabras, experiencia y memoria, de lo que están hechos los hombres, el AMLOVER auténtico ve primero la dignidad, y ya después de eso deja pasar a la memoria. A la coyuntural. A la memoria histórica.

Su ruta está aderezada por voluntad, por compromiso, por responsabilidad social. Nada de temas sutiles ni refinados. Ni, por lo visto, culturales ni educativos…

El AMLOVER auténtico no duda en dar dos pasos atrás para despojarse del “daño”, de la “inercia” que suponen los males del neoliberalismo para poder reaprenderlo todo.

No necesita alejarse del egoísmo porque su apuesta siempre será la colectividad. Un airecillo revolucionario mana de sus palabras cuando echan mano de la retórica: “servir y no servirse; representar y no suplantar. Construir y no destruir. Proponer y no imponer. Convencer y no vencer”.  

Su resolución es inquebrantable. Su convicción fanática es su principal escudo contra la dureza y la insensibilidad de una sociedad a la que ven revolcarse en el fraude, en la corrupción y en la desigualdad.

EL FIN JUSTIFICA SUS MEDIOS: VAN HACIA UN IDEAL DE FIRME FRATERNIDAD HUMANA

La plataforma ideológica del AMLOVER auténtico es una idea simple: todas las ideas en las que se basó el sistema político mexicano inmediato anterior constituían el pensamiento de la mayoría de la gente privilegiada. Estas ideas prianistas, de las que se esperaba solución para los problemas, no han logrado rescatar a la sociedad del despotismo, ni de la corrupción ni mucho menos de la pobreza.

Piensa el AMLOVER: “las políticas públicas aplicadas, lejos de mejorar, han empobrecido a mucha gente. Los prianistas están absortos en el consumismo y la libre competencia. Para ellos, para los prianistas, los asuntos sociales pasaron a segundo o tercer término”.

Así, ve una nueva propuesta, una nueva ruta desde las mañaneras: el líder supremo, el notable ciudadano, anuncia un nuevo sistema y el AMLOVER sube sus esperanzas a esa plataforma… coloca sus esperanzas en un futuro de bienestar total que para él es posible.

Ve en el futuro inmediato una nueva convivencia social. Estira la mano intentando alcanzar elementos fundamentales y tendencias que pueden pasar desapercibidos incluso para los pensadores profesionales, como quien esto escribe…

El AMLOVER auténtico es un hombre verdaderamente superior que representa cabalmente los intereses del pueblo: nada qué ver con la mayoría de los morenistas “buscachambas” y “cargamaletas” que andan en las huestes de la 4T peleando sólo por beneficios personales…

Comunicólogo, periodista, Maestro en Comunicación Política y Gobernanza Estratégica por la George Washington University. Director de El Respetable.