15 49.0138 8.38624 arrow 0 bullet 1 6000 1 0 horizontal https://elrespetable.com 300 0 1
theme-sticky-logo-alt
Please assign a Header Menu.
2022-03-16
386 Views

AMLO: la carta al Parlamento y las relaciones en pausa

LO QUE EL PARLAMENTO EUROPEO SEÑALA NO ES NINGUNA MENTIRA, PUES LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y EL DERECHO A LA INFORMACIÓN ESTÁN CONSTANTEMENTE BAJO EL ATAQUE DEL GOBIERNO DE LÓPEZ OBRADOR...

El Presidente mantiene abiertos varios frentes que apuntan directamente al cochambre que se desborda en decenas de asuntos en que reverberan la corrupción, impunidad y el tráfico de influencias, por decir lo menos, y que emanan básicamente de su propia familia, lastres que combate a su fiel estilo de desviar la atención con ocurrencias y pifias, mientras el país se le desquebraja en lo económico, político y social, ahogándose en ríos de sangre incontenible por la violencia incesante que nadie puede parar. 

Inventarse una afrenta con España, así a lo burro, solo demuestra que López Obrador es capaz de cualquier cosa, menos de gobernar. 

La independencia de México con la consecuente influencia de los Estados Unidos evidentemente fracturó la relación que fue de ida y vuelta hasta finales del siglo XIX y parte del XX en el que comienzan a regularizarse las relaciones hasta la llegada del régimen dictatorial del “caudillo” de España, sin embargo, no hay que olvidar que los hijos y nietos de españoles tanto nacidos en la península Ibérica como en la Nueva España terminaron por tomar las riendas de lo que se convertiría en los Estados Unidos Mexicanos. Si hay que reprochar algo a los españoles quizá sería importante pensar en los abuelos y tatarabuelos de los mexicanos, antes de pensar en reprocharle algo al actual Reino de España del siglo XXI. 

Las relaciones diplomáticas entre ambas naciones se vieron interrumpidas en varias ocasiones en el siglo XIX, particularmente en el periodo de reforma, entre los años 1857 y 1859, 1861 y 1864, y 1867 a 1871. 

Con Porfirio Díaz, las relaciones diplomáticas se reactivaron hasta que estalló la Revolución Mexicana, periodo en el que se acrecentó el nacionalismo. 

Para sorpresa de muchos –o sólo de unos pocos si tenemos en cuenta que ya se ha convertido en una práctica recurrente del presidente de México, se pronunciaba hace escasos días para valorar la relación comercial entre España y México, a la vez que hacía alusión a una pausa en dichas relaciones.  

España, para el presidente, es un país que “roba a México” y que, según sus propias declaraciones, ve a la segunda economía de América Latina como una tierra por y para conquistar, por lo que las relaciones comerciales entre ambos países debían reconfigurarse.  

A las pocas horas de que los medios se hicieran eco de semejantes palabras, mandatarios españoles –encabezados por el ministro de exteriores– se posicionaron a la defensiva, a la vez que se mostraban extrañados por dichas afirmaciones. Pues conviene señalar que, en primer lugar, sorprende mucho que una economía como México ataque a uno de sus principales socios comerciales, como es el caso de España.  

Pero, en segundo lugar, sorprende por el hecho de que hablamos de una economía que supedita cerca del 80% de su producto interno bruto PIB al sector exterior, por lo que no es muy entendible que una economía que supedita gran parte de su crecimiento a las relaciones comerciales ataque a quien es, a la luz de los datos, el principal comprador y vendedor, después de Estados Unidos.  

Las declaraciones emitidas por AMLO y esa valoración que hace de la relación con el país peninsular no solo es una valoración y unas declaraciones infundadas, sino que, de acuerdo a los indicadores, son declaraciones completamente falsas.  

De hecho, ese frente no es más que una cortina de humo. En resumen, volvemos a ver a un presidente que, como si de un capricho se tratara, pone nuevamente en peligro (ya lo hizo con el T-MEC hace pocos meses) uno de los principales motores de crecimiento económico: el comercio exterior y la inversión extranjera. Sin embargo, esta vez lo hace en un escenario en el que la economía mexicana no remonta y en el que cuenta con cada vez menos motores económicos en los que apoyarse. 

PERO POR SI ESO NO FUERA POCO, LA CEREZA DEL PASTEL ESTA SEMANA FUE LA RESPUESTA INFAME, INVEROSÍMIL Y VERGONZOSA QUE PRESUME ÉL MISMO REDACTÓ EN RELACIÓN A UN POSICIONAMIENTO DEL PARLAMENTO EUROPEO. 

Después de que el Parlamento Europeo condenara las amenazas, acoso y asesinato de periodistas y defensores de los Derechos Humanos en México, AMLO respondió con una carta que se publicó en medios oficiales la noche del jueves pasado; lo que generó cientos de burlas en redes sociales, pues se mencionan frases como: “Es lamentable que se sumen como borregos (…)”, “para la próxima infórmense bien y lean bien (…)”, “evolucionen, dejen atrás su manía injerencista disfrazada de buenas intenciones (…)”. 

Por otro lado, no se puede descartar a priori que el comunicado enviado el pasado jueves en respuesta al llamado que realizó el Parlamento Europeo para que la actual administración garantice la protección y creación de un entorno seguro para periodistas y defensores de los Derechos Humanos en México, haya sido también una Caja China. 

Tan triste y lamentable es el contenido de la carta, que muchos de los más cercanos colaboradores y aliados de AMLO la descalificaron y tacharon de “fake”, teniendo más tarde que tragarse sus palabras y salir, como dice el Presidente, cual borregos a respaldarla. 

El escrito, que ya confesó haberlo originado él mismo, aunque algunas voces confiables aseguran que el 70 por ciento fue dictado por su esposa Beatriz desde Sudamérica, es una oda a la ordinariez, al mal gusto.  

Para López Obrador, los diputados del Parlamento Europeo son: borregos, corruptos, mentirosos, hipócritas, reaccionarios, golpistas, opositores, violentos, armamentistas, agresivos, difamadores, desinformaros, colonizadores, olvidadizos, injerencias, y malintencionados, y todo ello se los hace saber en su texto. ¿se habrá mordido la lengua? 

El canciller, Marcelo Ebrard.

El canciller Marcelo Ebrard se sigue tardando en renunciar, pareciendo inadmisible que apenas un día antes estaba enderezando las relaciones con España y al día siguiente surge el escrito de lo más pendenciero y fuera de cualquier diplomacia. 

La carta de AMLO al Parlamento Europeo refleja furia y frustración , además de volver a proyectar su intolerancia y ‘mecha corta’ , reflejando esas ya muy constantes reacciones  de exabrupto que además en muchos casos, como este, se ven aderezadas quizá por la influencia negativa de su conyugue (que ha mostrado reiteradamente su espíritu anti hispánico y le ha empujado a alimentar esos excesos verbales cometiendo tremendos errores afectantes de la política exterior, imperdonables en un Jefe de Estado). Lo muestra de nuevo como un presidente con escasa formación jurídica y pleno desconocimiento de las normas y protocolos diplomáticos, un mandatario que actúa a base de ocurrencias, improvisaciones y exceso de influencia por sus filias y fobias. 

Lo que el Parlamento Europeo señala no es ninguna mentira, pues la libertad de expresión y el derecho a la información están constantemente bajo el ataque del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. 

Es sumamente penoso leer la respuesta del Gobierno de México a las y los diputados del Parlamento Europeo.  Es una carta que quedará, lastimosa y vergonzantemente, en la historia diplomática del país. 

 

opinion.salcosga@hotmail.com 

@salvadorcosio1 

Doctor en Derecho y Notario; Analista y Columnista Sociopolítico; Consultor en Admon. y Políticas Publicas; Pdte. de Conciencia Cívica, A.C. y JALISCOenPLENO, A.C.