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2022-01-27
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Estilo de Gobierno de Echeverría se refleja en AMLO 

REPUDIADO Y EN EL OLVIDO, LUIS ECHEVERRÍA LLEGÓ A LA CENTURIA EL PASADO 17 DE ENERO...

 PARTE III

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ANTE EL DESASTRE, CEGUERA Y PROPAGANDA

La situación económica estaba consolidada en 1975: se avecinaba el desastre. Luis Echeverría no parecía mirar del todo y objetivamente las circunstancias a donde había llevado el país, buscaba, sin embargo, reconocimiento, no sólo en México, sino de los poderes internacionales.

Como señala Humberto Musacchio en la ficha dedicada a Luis Echeverría en su diccionario enciclopédico Milenios de México (1999), el presidente parecía desenvolverse en una realidad alterna en la que se mezclaban megalomanía y ansias de gloria: “Sus propagandistas trataron de que se le concediera el Premio Nobel de la Paz, y que fuera elegido secretario general de la ONU”. 

Pero era el año previo al relevo, el del declive, 1975, su popularidad bajó, y cuando acudió a un auditorio repleto de estudiantes en la UNAM, “a quienes temerariamente visitó y arengó”,  lo recibieron con insultos. Alguien le arrojó una pedrada. Echeverría gritó: “¡Jóvenes fascistas, jóvenes manipulados por la CIA!”, mientras sus ayudantes lo empujaban hacia fuera del recinto para introducirlo en un coche y sacarlo del lugar.

En su informe de ese año, Echeverría ofrecía explicaciones: “Debido a nuestra intensa actividad internacional, en algunos círculos se ha comentado que el actual titular del Poder Ejecutivo mexicano podría ser designado por la comunidad internacional secretario general de las Naciones Unidas. Igualmente, se ha especulado acerca de la posibilidad de que le sea conferido el Premio Nobel de la Paz”. 

“Ante todos los mexicanos declaro, de manera inequívoca, que ninguno de mis actos responde al afán de conquistar aquel elevado cargo internacional, ni de merecer ese honroso señalamiento. Quienes así lo afirman no tienen otro móvil que el de desprestigiar la política exterior mexicana y lo hacen porque la verticalidad de nuestras posiciones afecta injustos intereses creados”.

Luego expresó sus convicciones: “Por otra parte, nunca en mi vida consideré, ni considero, que pueda recibir jamás una distinción más alta que la de haber sido elegido por voluntad popular, Presidente de México”.  

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PARTE II: AMLO y Echeverría, las similitudes

SANSORES: “EL CAMBIO, UNA EXIGENCIA HISTÓRICA” 

Carlos Sansores Pérez, el patriarca de Champotón, presidente del Congreso, comenzó su respuesta planteando: “Señor Presidente de la República: Gobernar un país como México es una de las empresas más difíciles que puede asumir un hombre”.

Menos con un congreso sometido. Pero de ahí, el cacique campechano pasó a exponer otras razones, como la falta de prodigalidad de la naturaleza,   el sistema de desigualdad económica impuesto por la colonia, “las deformaciones propias del desarrollo desigual”, “el complejo mundo en que vivimos”, y media hora más de obstáculos infranqueables de la naturaleza. 

Y ya emocionado, Carlos Sansores Pérez –padre de la actual gobernadora morenista de Campeche, Layda Sansores– se unía al lanzamiento de los empresarios a la hoguera echeverrista, pero con tintes amenazantes:

 “El sector privado que evidentemente se ha beneficiado con la protección que el Estado de la Revolución Mexicana brinda al sistema de economía mixta, debe comprender que quienes extreman sus ambiciones de lucro y dan rienda suelta a su codicia, pueden provocar la necesidad de rectificaciones más profundas. El sector privado de nuestra economía debe cobrar conciencia de que el cambio social es una exigencia histórica, válida por sí misma pero, simultáneamente, la única garantía de que el sistema podrá prolongarse y desarrollarse. De otro modo, en el pecado llevarán la penitencia, porque el Estado cuenta con los instrumentos necesarios para realizar –sin más aquiescencia que la de las masas del pueblo– los cambios que las necesidades del país reclaman. Si se tuviera que optar por ésta alternativa, la justificación histórica sería incontestable: la economía mixta no debe convertirse en un instrumento de la contrarrevolución”. 

Por si no había quedado clara su filia, concluyó: “El apego afectivo e ideológico que a usted me unen –y que no tengo por qué callar– he procurado formular un documento cuya veracidad sea capaz de resistir no sólo el examen de los espíritus más exigentes y apasionados de ahora, sino también el de investigadores de mente fría que -tal vez- quieran analizarlo en tiempos venideros. Tengo conciencia de que Luis Echeverría está en la Historia y de que todos los que actuamos a su lado, seremos objeto de disecciones críticas más o menos rigurosas”.  

Carlos Sansores en una asamblea del PRI.

1976: “EL PASADO INSEPULTO”

En 1976 el presidente entregaba un México acotado en sus libertades, pero también en sus bolsillos. De 1971 en adelante se registró un notable descenso en la actividad productiva, decreció la inversión, se restringió la oferta, crecieron las presiones inflacionarias, la especulación y la fuga de capitales.

Además, de acuerdo con Musacchio, aumentaron las tasas de utilidad, disminuyeron los salarios reales, aumentó el subempleo y el desempleo. A una política inflacionaria le sucedió otra deflacionista, comprometida con el Fondo Monetario Internacional. Ambas políticas constituyeron una unidad en materia de endeudamiento externo, inflación y congelamiento de salarios. 

De acuerdo con los registros oficiales, la tasa promedio de crecimiento bajó de 7.03 % en el período 1960-69, a 4.08 % en 1975, y a 1.67% en 1976.

La deuda externa rebasaba los 26 millones de dólares; la paridad cambiaria alcanzó 25 pesos por dólar y la inflación llegó a 27 por ciento.

Acosado por la crítica, Echeverría dio uno de sus últimos coletazos de poder emprendiendo acciones contra la prensa: confiscó la revista Por esto, prohibió la circulación de la publicación Eros y culminó con el golpe a la cooperativa Excélsior, de donde fueron expulsados, con maniobras oficiales, periodistas críticos del régimen.

El primero de septiembre de 1976, acosado por la crítica, Echeverría tronó frente a los legisladores: “No admite nuestro régimen el vacío político. Algunos quisieran que la vida nacional se aletargara cuando se aproxima la sucesión de los poderes… para suplantarlas e imponer absurdas condiciones al Estado”.Explicaba la emergencia económica: “Advertimos que cada sexenio presentará mayores dificultades… La realidad del mundo nos es aún adversa”.

El presidente saliente se había asumido agente de la transformación, pero su origen y sus actos represivos le contradecían. Así, señaló: “Vencimos incontables resistencias, pero el pasado no fue definitivamente sepultado”. 

Y al fin suspiró: “Desde ésta alta tribuna, desde la que comparezco por última vez, quiero expresar mi gratitud de hombre y mi reconocimiento de gobernante a quienes han cumplido la jornada… ¡Arriba y adelante!”. 

Echeverría, al salir de una casilla electoral.

En su gestión como presidente, la economía mexicana creció a un nivel de 6.1 por ciento, promovió el desarrollo de puertos marítimos como Puerto Madero y Lázaro Cárdenas, fue creado el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, el Instituto Mexicano de Comercio Exterior y su política exterior fue activa. Fue acusado por  la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP) y por la fiscalía mexicana de fraguar junto a Gustavo Díaz Ordaz la matanza del 2 de octubre de 1968 y la desaparición forzada de personas y disidentes en el contexto de la Guerra Sucia en México, por lo que se convirtió en el primer y único presidente mexicano en recibir dos órdenes de aprehensión por presunto genocidio, cumplir una prisión domiciliaria y finalmente ser absuelto de toda responsabilidad en 2009. 

El pasado lunes 18 de enero  

Repudiado y en el olvido, Luis Echeverría Álvarez llegó a la centuria el pasado 17 de enero. Hoy, muchos ven su estilo de gobierno reflejado en el desempeño y forma de trabajo de López Obrador. De ahí que su sexenio esté más presente que nunca.

Este enero, Echeverría llegó a los 100 años.

 

Doctor en Derecho y Notario; Analista y Columnista Sociopolítico; Consultor en Admon. y Políticas Publicas; Pdte. de Conciencia Cívica, A.C. y JALISCOenPLENO, A.C.