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Resumen
¿Le harán sándwich a Peña Nieto?
Puebla, Oaxaca, Morelos y el DF, en la oposición, van por la Gubernatura del Estado de México
Por:
Staff / Jalisco
elrespetable@gmail.com Miércoles 21 de Julio, 2010, 07:00

Enrique Peña Nieto.
Las elecciones del pasado 04 de julio en 14 entidades significa un parte aguas importante: un filón para el análisis y un punto de partida para una prospectiva necesaria rumbo al 2011 y al 2012.
Al 2011 porque el próximo año se definen el Estado de México, donde el Gobernador, Enrique Peña Nieto, es un actor importante y un perfil destacable para la candidatura del PRI a la Presidencia de la República, y donde se espera una batalla muy importante y trascendente.
Las elecciones pasadas se realizaron en 14 Estados, pero hasta ahora todos se olvidaron de dos: Chiapas y Baja California, donde hay resultados muy interesantes.
En Baja California se dio el fenómeno de la lucha real del pueblo, de las bases de un partido aliado con otros, donde en un auténtico movimiento de emulación a la independencia política rompen con todo lo que ya no les gusta y eligen candidatos de manera consensada, acuden a prácticas del consenso antes de la lucha intestina y cruenta.
Se ponen de acuerdo y sin apoyos del centro, sin que ningún político nacional haya hecho presencia el el proceso -por lo tanto ninguno se cuelga la medalla- el priismo bajacaliforniano derroca tremendamente al panismo. Con Carlos Bustamante recuperan Tijuana, que es más importante que Aguascalientes, que Colima y que Tlaxcala juntos en su aspecto económico, social, político y electoral.
Viéndolo así, parece que hay una miopía tanto del panismo como del priismo –y hasta de los analistas politicos nacionales- en aceptar su derrota.
Y Chiapas, donde se nota que el trabajo adecuado y callado de un buen Gobernador, Juan Sabines, pareciera que es un blindaje cuando a la vez hacen candidatos a diputados a personas con un perfil adecuado, lo que no pasó en Veracruz, donde Fidel Herrera se equivocó con Javier Duarte Ochoa, un candidato flojo, con un abuso del “delfinazgo”.
LAS ALIANZAS
¿Cuál es la aportación de cada partido a las alianzas? Queda un partido muy complejo de analizarse que es el Panal, dado que es amigo del PRI: se abrazan y se besan, pero es enemigo del mismo partido PRI en el caso de Veracruz y de Puebla, los estados con mayor impacto electoral en esta jornada.
Hay triunfalismo en exceso del PRI y al parecer es una estrategia muy buena de la presidenta nacional del partido, Beatriz Paredes Rangel. Se adelanta, corre por delante del novato César Nava, del PAN, a quien se lo traga vivo, y se apronta a decir que el PRI gana, cuando hay que revisarlo con cuidado.
En cuanto a elecciones para gobernadores, el PRI pierde dos entidades importantísimas, bastiones priistas: Puebla, que tiene quizá el padrón más alto después del Estado de México, y Veracruz, que es casi igual al de Jalisco y que económicamente es un bastión muy importante.
Y Sinaloa que es un Estado con muchos distritos electorales federales, con un peso electoral muy importante, con un peso político sólido.
Habría qué revisar los costos de la la recuperación de Aguascalientes, que se hace a costa de un convenio muy polémico con el Gobernador panista Armando Reynosa.
Hay que analizar si vale la pena comparar la importancia del triunfo electoral de Tlaxcala y de Aguascalientes frente a las derrotas en Puebla y en Sinaloa, donde en ambos casos pierden dolorosamente contra un ex priísta: hay que recordar Zacatecas cuando fue Ricardo Monreal, cuando el PRI se empecina en lanzar a una persona distinta:
Ahora, el PRI de Sinaloa se empecina con Jesús Vizcarra, señalado por la poca claridad en la acumulación de su riqueza y frente al carisma de Mario López Valdez (PAN-PRD-Convergencia) lo paga con creces.
En el global al PAN tampoco le va mal: recupera Puebla, tiene la posibilidad de hacer escarnio y añicos al Góber precioso, Mario Marín, romper un bastión del centro de México y se acerca a hacer un sándwich entre Morelos, Puebla y ahora también Oaxaca en alianza con el PRD, para apretar al esquema del Estado de México. El próximo año puede representar una batalla muy interesante.
Ya lo anunciaron, van en conjunto PAN-PRD por la cabeza del Estado de México y por la de su Gobernador, Enrique Peña Nieto. Un Estado donde divido prácticamente en tres fuerzas electorales, donde cada una domina su espacio y si se juntan dos la matemática no puede ser muy distinta. ¿Se avecina un triunfo de una alianza bien hecha entre PAN-PRD frente al PRI en el Estado de México?
GORDILLO, LA FIGURA
En un balance general hay una figura que resalta: Elba Esther Gordillo. La influencia que tiene la maestra y líder del Panal, el mando caprichoso que ejerce, los moños que se pone, no bastan para que la sigan apoyando; no le importa al PRI que le pegue en Puebla y en Veracruz, con tal de que se una a ellos en otros Estados.
Al PRI le quita a esta unión con el Panal la justificación de criticar la alianza PAN-PRD. A su vez, el Panal se alía a su vez con el PAN donde le da su gana.
El PRI pierde mucho peso electoral. El peso de Puebla y Sinaloa no se compara con lo que gana en Tlaxcala y Aguascalientes. Lo que gana en Zacatecas no se compara con lo que pierde en Oaxaca: ni Beatriz sale triunfadora electoralmente por el PRI; ni César Nava y el PAN salen derrotados.
ESTADO POR ESTADO
En el caso de Chihuahua gana Beatriz Paredes con César Duarte. Pero pudiendo meter más goles, se confiaron y se quedaron a gusto con seis, es decir, con un 60-40, que pudo ser un 80-20: les pasó como a un equipo que es muy bueno y va ganando y dice bueno para qué me esfuerzo más, pero esos votos le van a hacer falta luego.
En el caso de Tamaulipas el crimen de Rodolfo Torre hace que el PRI baje la guardia y anticipe una victoria y provoca que se dé un abstencionismo del 75 por ciento. Lo mismo en Chihuahua: si hubieran afinado la puntería, extremado el trabajo, redoblado la guardia, hubieran sacado mucho más triunfos para la causa priista. Ahí en Tamaulipas también gana Beatriz Paredes por su relación con Eugenio Hernández, que es quien impone a los Gobernadores. Ahora quién sabe quién va a gobernar ahí.
En el caso de Veracruz el PRI no puede cantar victoria por lo cerrado de la contienda. Hablamos de dos puntos porcentuales, con un candidato de la alianza PAN-PRD Miguel Ángel Yunez, con el apoyo total de la maestra Elba Esther Gordillo y frente a un candidato muy endeble, demasiado delfín, vituperado por el propio Fidel Herrera en las charlas que se dieron a conocer.
En Puebla Rafael Moreno Valle gana con gente cercanísima a Elba Esther Gordillo. Ahí queda la cuestión de quién gana en Puebla además de la Gordillo. La ventaja es mucha, el PRI paga los excesos del góber precioso.
En Hidalgo el PRI gana con Francisco Olvera, un candidato que logran consensarlo internamente pero que tampoco gana con la contundencia que se esperaba. Quizá el hecho de haberle ganado a Xochitl Gálvez, que se veía como una candidata muy fuerte, es una victoria que debe ser satisfacción para el priismo, pero si se considera que era un bastión completamente priista y que la distancia se acerca mucho y que el panismo crece, pues parece que tampoco es como para echar las campanas al vuelo. Gana Beatriz Paredes porque el candidato es el candidato del Gobernador, Miguel Ángel Osorio, quien tiene relación con ella.
En el caso de Aguascalientes ganan por la alianza con el Gobernador Armando Reynoso, con un tipo de intercambio político. El amarre sería de Beatriz Paredes.
En Oaxaca quizá para muchos priistas era necesaria esa derrota. Fueron excesos muy graves del ex Gobernador, José Murat, excesos más aberrantes aún del actual, Ulises Ruíz. El PRI se equivocó en defenderlo a ultranza: debió dejar que fluyera el proceso. Pagan la derrota con un candidato que pareciera, más que panista o perredista, gente de Ebrard o de López Obrador.




