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Columnas
La auditoría por llegar
Por: Juan Carlos G. Partidajcgpartida70@hotmail.com Lunes 26 de Julio, 2010, 07:00
En los próximos días, aseguran que la semana próxima a más tardar, reventará por fin la bomba de la auditoría a la anterior legislatura estatal. La auditoría ya está lista, de hecho, pero en la Secretaría General se han recibido evidentes y públicas presiones para tratar de ablandar a periodicazos el cochinero que está por develarse y en el que los otrora dueños del destino del erario público, pertenecientes a un partido cuyas iniciales son Acción Nacional, hicieron lo que quisieron. Al estilo actual, sin duda.Las filtraciones en contra del bebesaurio Carlos Corona, a quien de acuerdo a las notas periodísticas recientes nomás le falta haber asaltado un banco aprovechando que ya no hay vigilancia policiaca de parte de los municipios metropolitanos, dan una idea de lo choncho que vendrá el documento y de la desesperación blanquiazul para que los efectos del boomerang que lanzaron no se reviertan y les corte el pescuezo a sus ya de por sí menguadas aspiraciones 2012.
Sin embargo también ha habido fuego “amigo” contra Corona, pues existe un grupo de priístas que aún no conciben que el joven grillo haya desplazado a otras vacas sagradas tricolores que pugnaban por uno de los puestos de mayor control discrecional que hay en la función pública jalisciense. Un grupo que buscaría, por ejemplo, reeditar la aspiración de Paco Morales Aceves que era el gallo del presidente estatal del PRI, Rafael González Pimienta, y a quien le alcanzó sólo (es un decir) para entregarle una dirección en el Congreso, la de Procesos Legislativos.
Para nadie es un secreto que el ex feuista Corona llegó al cargo virtud a su cercanía con Betty The Wall, quien en su figura encontró uno de los equilibrios que buscaba en Jalisco. Otorgado el partido a González Pimienta, a él también se le ha dejado levantar su feudo –ahí está por ejemplo su hijo como alcalde de Puerto Vallarta- y, en general, la dirigenta nacional ha sabido respetar los cotos individuales, como el de Aristóteles, Héctor Vielma –quienes configuraron casi a placer sus gabinetes-, Alfredo “El Wero” Barba –en Tlaquepaque, el Congreso, similares y convexos-, al propio ¿perredista? Raúl Padilla López (el jeque de jeques), lo que ha permitido que cada quien en su parcela vaya construyendo la chocita del 2012, esa en la que todos todos todos tendrían cabida bajo la frondosa sombra de la palapa del gobierno estatal.
Pero a pesar de la resistencia panista y la disidencia priísta tan escondida como siempre en el partidazo, la auditoría será un tronido espectacular que entre otras cosas tiene el claro propósito de reposicionar a Corona, de desenterrar las dagas que le han clavado y, más adelante, mostrar por fin una unión no sólo de forma sino de fondo, de esas que sí saben construir en el PRI cuando quieren, para llegar armados a las siguientes elecciones.
Todavía no trasciende el contenido de la auditoría, pero el documento ya está en poder de los priístas. De hecho, el martes 27 de julio –unas horas después de lo que aquí escribo- el líder parlamentario priísta, Roberto Marrufo, deberá anunciar de acuerdo al acuerdo acordado entre los tricolores, la inminencia de los resultados del arqueo que mostrará una fotografía de la hermandad del despilfarro y el robo, mejor conocido como Congreso.
Hubo un momento en que pudo detenerse, pero la falta de entendimiento y sobre todo la exhibición de Corona como el líder del fariseísmo parlamentario, harán que la sandía truene y salpique a muchos, especialmente a quienes gustan de ir a Las Vegas a demostrar que los mexicanos si sabemos apostar en cientos de dólares por partida.




