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2021-09-02
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Los partidos y la 4T

LOS PARTIDOS SON LOS PROTAGONISTAS DE UNA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO EN LA QUE BUSCAN SALVAR LOS INTERESES DE SUS GRUPOS DOMINANTES Y NO LA DE LOS GRUPOS QUE DICEN REPRESENTAR

Los partidos políticos son instituciones relativamente “nuevas” en la historia del moderno sistema mundial capitalista. Poniéndolo en términos de la historia de México, los partidos políticos no existían ni en la Conquista, ni en la Independencia. Comienzan a aparecer en el contexto de la Revolución mexicana.

Los partidos políticos nacen en tres de las grandes revoluciones burguesas de la modernidad capitalista: la inglesa, la estadounidense y la francesa. El capitalismo Occidental eligió dirimir la disputa por el poder a través de estas organizaciones y gracias a la hegemonía de potencias occidentales en el moderno sistema mundial capitalista, los partidos políticos se impusieron como formas predominantes de hacer y actuar en la política moderna.

Su mismo nombre denota su función: un partido es, se supone, una parte de la sociedad que tiene su ideología, su programa, su proyecto político que compite por otros proyectos políticos de una sociedad. Por definición, los partidos parten la sociedad, la dividen. Pretenden representar a una parte de la sociedad donde actúan. De modo inevitable provocan conflictos y enfrentamientos entre partes de la sociedad.

No es que la sociedad en un Estado nacional sea uniforme y homogénea. Al contrario. En una sociedad como la capitalista en la que vivimos, lo que la define es el antagonismo social. Si el sistema mundo moderno capitalista se sostiene sobre la explotación del trabajo humano y el despojo de bienes comunes, la consecuencia es que habrá antagonismo social, habrá quien explote y despoje y quién se resista a la explotación y el despojo.

Este antagonismo originario sobre el que se funda este sistema social es el que da nacimiento a las clases sociales que existen en la modernidad capitalista. En algún tiempo inicial los partidos políticos intentaron representar este antagonismo de clases. De modo que muchos de los partidos socialistas y comunistas que se fundaron a finales del siglo XIX pretendían representar a la clase obrera.

Y MUCHOS PARTIDOS CONSERVADORES O LIBERALES REPRESENTABAN A LA BURGUESÍA O A LAS CLASES PRIVILEGIADAS Y CONSERVADORAS.

A pesar de estas intenciones la Realpolitik convirtió a los partidos en maquinarias para luchar por y para ejercer el poder. Las ideologías, los principios, los intereses que decían representar quedaron en segundo plano. Lo esencial era luchar y ejercer el poder a favor de los grupos que controlaban el partido. Es decir, el partido dejó de representar a la clase, si alguna vez lo hizo, para buscar satisfacer las ganas del poder del grupo dominante en el partido.

Una frase del politólogo italiano Angelo Panebianco explica bien este objetivo de los partidos: “Los partidos desarrollan políticas para ganar elecciones, no ganan las elecciones para desarrollar una política” (Modelos de partido, Alianza Universidad, 1995).

En la historia contemporánea de la lucha política en México conviene no olvidar la función esencial de los partidos. Son los protagonistas de una sociedad del espectáculo en la que buscan salvar los intereses de sus grupos dominantes y no la de los grupos que dicen representar. La Cuarta Transformación derrotó a una partidocracia. A partir de entonces se erigió una nueva partidocracia. Tarde o temprano terminará con los mismos vicios de la anterior.

Periodista independiente. Conductor de @CosaPublica2 en @RadioUdeG. Al pendiente de las resistencias vs el despojo y las luchas sociales