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2020-07-27
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Caso Lozoya: escándalo y corrupción

No, no es el coronavirus, la nota de la semana, los próximos días y meses será sin duda el caso Lozoya y sus implicaciones, entre otros muchos asuntos, con el caso Odebrecht, pues se ha dado a conocer una carta en la que Emilio Lozoya afirma que la compañía brasileña entregó hasta cuatro millones de... Read More

No, no es el coronavirus, la nota de la semana, los próximos días y meses será sin duda el caso Lozoya y sus implicaciones, entre otros muchos asuntos, con el caso Odebrecht, pues se ha dado a conocer una carta en la que Emilio Lozoya afirma que la compañía brasileña entregó hasta cuatro millones de dólares a integrantes del gabinete del ex presidente Enrique Peña Nieto y también a miembros del PAN. 

Vale la pena recordar que Odebrecht es una empresa constructora brasileña fundada en 1944, que entre otras cosas, se dedica a la edificación de carreteras y estadios, a distribuir agua y energía y hasta a la construcción de submarinos.  

En el 2014, cuando sí se celebraron los Juegos Olímpicos, la Operación Lava Jato de las autoridades brasileñas revelaron una enorme red de sobornos de constructoras a políticos para conseguir contratos con la empresa estatal Petrobras. 

Odebrecht es una empresa de construcción con operaciones en 14 países y actividades comerciales en más de 100, fue fundada en Bahía, Brasil en 1944. 

El caso salió a la luz a finales de 2016, cuando la empresa se declaró culpable ante la Corte de Federal de Nueva York (EU) de haber sobornado a funcionarios de al menos 12 países, entre ellos mexicanos. 

Las investigaciones descubrieron que entre 2005 y 2014 se habían realizado sobornos millonarios a funcionarios de Brasil, Perú, Ecuador, Argentina, Colombia, Panamá, República Dominicana, Venezuela, México, Estados Unidos, Angola y Mozambique. 

Los sobornos que los socios de la constructora brasileña daban a los funcionarios tenían como fin que estos les facilitaran contratos multimillonarios por obras de infraestructura. 

Lo sorprendente fue al darse a conocer que también estas operaciones ilegales trascendieron las fronteras de Brasil, llegando a varios países de Latinoamérica. 

Esta investigación apenas comenzaba, pues como piezas de dominó acomodadas verticalmente, muchas caerían en los próximos años.  

Sí, primero la empresa Odebrecht tuvo que pagar varias multas millonarias, como una de dos mil 600 millones de dólares al gobierno de Brasil, de Estados Unidos y hasta de Suiza. 

Por otra parte, autoridades también arrestaron en 2015 a su ex presidente, Marcelo Odebrecht, y fue condenado a más de 19 años en la cárcel. 

No obstante, el también nieto del fundador aceptó colaborar y su sentencia se redujo a sólo 10 años, y desde diciembre de 2017, cumple su sentencia con prisión domiciliaria. También las confesiones de más de 70 de sus ex ejecutivos ayudaron a comenzar nuevas acusaciones en contra de políticos importantes de Brasil y de otros países, como: Guatemala, Panamá, Venezuela, República Dominicana, Ecuador, Colombia, Argentina, Perú y, sí, México. 

Según informes del Departamento de Justicia estadounidense, tan sólo en Brasil se pagaron alrededor de 349 millones de dólares en sobornos, mientras que Venezuela fue el país que recibió la mayor cantidad de dinero en el periodo de 2005 a 2014, con aproximadamente 98 millones de dólares en sobornos. 

En Brasil, la operación de las autoridades llamada Lava Jato, sobre lavado de dinero, derivó en el descubrimiento del caso Odebrecht, el cual ya ha llevado a prisión a conocidos políticos y empresarios, como el ex presidente Lula da Silva, quien en abril de 2018 fue condenado a 8 años y 10 meses de cárcel por lavado de dinero y corrupción. 

En Perú, el caso tomó nuevas dimensiones en abril de 2019, cuando el ex presidente peruano Alan García se suicidó al enterarse de que iba a ser detenido por su implicación. 

Lozoya estuvo apoyando en el equipo de Peña Nieto.

En México, se realizó una investigación a fondo para destapar la red de corrupción en torno al caso. Indagaciones dan cuenta que entre 2010 y 2014 se transfirieron más de 10 millones de dólares por contraros con Pemex, mientras Emilio Lozoya estaba al frente.  

Lozoya, quien se desempeñó al frente de la petrolera durante la administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018), es acusado de haber recibido sobornos de hasta 10 millones de dólares en el caso Odebrecht en México, así como por su papel como intermediario para que la empresa española OHL ganara contratos por 477 millones de dólares. Según informes del diario brasileño O Globo, el cual tuvo acceso a documentos de la investigación, los sobornos habrían comenzado en marzo de 2010, cuando Lozoya formaba parte del comité de campaña de Peña Nieto como coordinador de vinculación internacional. 

En 2013, poco después de que el priista llegara al poder, Odebrecht ganó una licitación para obras en una refinería de Tula, Hidalgo.  

En mayo 2019, Lozoya fue inhabilitado de su cargo y multado por la Secretaría de Función Pública (SFP) tras descubrirse que había proporcionado información falsa sobre su situación patrimonial, tras lo cual escapó de la justicia y la Interpol emitió una ficha roja localizarlo en 190 naciones. 

El presidente Andrés Manuel López Obrador detalló que la compra de Fertinal por parte de Pemex por la cantidad de 500 millones de dólares estuvo «inflada», pues su valor real era de 50 millones de dólares. Esta operación también se concretó durante la dirección de Lozoya. 

El ex funcionario permaneció detenido en España hasta que fue extraditado a México por solicitud de la Fiscalía General de la República, que el pasado 2019 obtuvo las órdenes de aprehensión contra él, su esposa, su madre y su hermana, quienes también estuvieron implicadas en los sobornos millonarios de Odebrecht. 

Como parte de todas estas investigaciones, en 2017 surgieron videos de testimonios judiciales de exejecutivos de Odebrecht que involucraban al ex presidente de Pemex. Sin embargo, el ex funcionario comenzó a negar toda relación al caso y los sobornos que supuestamente había recibido, aunque en las grabaciones los entonces ejecutivos de la constructora explicaban a detalle como el mexicano los ayudó a obtener contratos y cómo le pagaron por estos favores. 

Fue entonces que el Consejo de Administración de Pemex inició una investigación a la gestión de Emilio Lozoya y a revisar los contratos con la empresa brasileña Odebrecht. Sería hasta 2019 que la Interpol daría a conocer varias órdenes de aprehensión en su contra, una de ellas por el caso Odebrecht. 

Emilio Lozoya fue detenido el 12 de febrero en un complejo residencial en Málaga, España. Debido a que México lo requería, se iniciaron los trámites para su extradición. Fue hasta el 30 de junio cuando el exdirector de Petróleos Mexicanos aceptó regresarse a nuestro país para responder por los cargos que se le imputan. Días después, el 6 de julio, la Audiencia Nacional española decidió aceptar su extradición. 

Finalmente, el 17 de julio, Emilio Lozoya aterrizó en México para enfrentar las acusaciones por los delitos de lavado de dinero, cohecho y fraude, que presuntamente cometió en casos como Odebrecht y Agronitrogenados.  

Sabiendo todo esto, ahora sí cobra gran impoartancia la carta en la que el ex funcionario señala que Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray sí sabían de los sobornos de Odebrecht, y cómo también integrantes del PAN supuestamente se beneficiaron gracias a la constructora brasileña. 

Esta información fue dada a conocer por rotativo nacional, diario que tuvo acceso a un documento que preparó Emilio Lozoya para explicar cómo se tejió la red de sobornos en el sexenio del ex presidente Peña —y de esta manera poder ampararse en el “criterio de oportunidad” ante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. 

Según Emilio Lozoya, el moche de cuatro millones de dólares de la empresa brasileña Odebrecht se destinó al pago de consultores extranjeros —contratados por Luis Videgaray, quien en 2012 era coordinador de campaña de Enrique Peña Nieto. 

Estos consultores dieron asesorías electorales para que el PRI llegara de nuevo al poder. Y una vez alcanzada esta tarea, Odebrecht pagó seis millones de dólares al gobierno de EPN para tener uno que otro beneficio en los contratos Federales.  

Odebrecht aceptó que sobornó funcionarios.

El dinero también fue a parar a manos de legisladores federales sobornados para que le dieran luz verde a la Reforma Energética de 2014. 

De acuerdo con trascendidos, estas declaraciones forman parte del trato que hubo entre Emilio Lozoya y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.  

A cambio de este testimonio, habrían concesiones —por lo que el exdirector de Pemex aceptó su extradición y proceso. 

Reportes de Mexicanos Contra la Corrupción (MCC) indican que, entre 2005 y 2014, se hicieron sobornos millonarios a funcionarios de México, Brasil, Estados Unidos, Angola, Panamá, República Dominicana, Perú, Ecuador, Argentina, Colombia y Mozambique. 

Los sobornos se hacían para que los funcionarios le facilitaran a la empresa contratos por obras de infraestructura. 

En México, en el periodo de 2010 a 2014, se transfirieron más de USD 10 millones en contratos con Pemex, dependencia donde Emilio Lozoya era titular.  

De entre los involucrados que presuntamente se encontrarían en medio del escándalo, destacan: Enrique Peña Nieto; el ex presidente mexicano, con afiliación en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), gobernó el país de 2012 a 2018. 

Informes de Mexicanos Contra la Corrupción (MCC) señalan que su gobierno otorgó más contratos directos a Odebrecht en refinerías y gasoducto. 

Investigaciones apuntan que el ex mandatario se reunió en cuatro ocasiones con Marcelo Odebrecht, ex presidente de la constructora. 

Felipe Calderón Hinojosa; el ex presidente emanado del Partido Acción Nacional (PAN) es acusado de ampliar los contratos con Odebrecht en Minatitlan, Veracruz, y de ceder el negocio de etileno. Fue presidente de México de 2006 a 2012. 

Juan José Suárez Coppel; se desarrolló como director de Pemex de 2009 a 2012 y, ha trascendido que es acusado de ampliar los contratos con Odebrecht y ceder el negocio de etileno. 

Miguel Tamé Domínguez; este hombre se desarrolló como director de Pemex Refinación de 2009 a 2016. Este funcionario es acusado de contratar a la constructora brasileña para reconfigurar tres refinerías. 

Patricia Flores Elisondo; ella era la encargada de la agenda del presidente Felipe Calderón Hinojosa durante el periodo de 2008 a 2010. Flores Elisondo es la responsable de que el mandatario agendara una cita con el ex presidente brasileño Lula Da Silva en 2010. 

Jordy Herrera Flores; el funcionario asistió a una comida de Odebrecht en octubre de 2011. Durante el sexenio de Felipe Calderón se desempeñó como secretario de Energía y director de Pemex Gas. 

Fidel Herrera; el ex gobernador de Veracruz (2004-2010) se reunió con Marcelo Odebrecht en 2010 y es acusado por la Universidad de Texas de presuntamente favorecer a grupos del narcotráfico para la obtención de contratos y licitaciones. 

Bruno Ferrari; fue director de ProMéxico (2008-2010) y asignado por Calderón Hinojosa como titular de la Secretaría de Economía. También se le acusa de participar en las famosas comidas-reuniones que hacía Odebrecht entre políticos y empresarios. 

Javier Duarte; el ex gobernador de Veracruz (2010-2016) tuvo al menos tres reuniones con Marcelo Odebrecht y, en la actualidad, se encuentra preso en el Reclusorio Norte, ubicado en la Ciudad de México, purgando una sentencia de 9 años por los delitos de operaciones con recursos con procedencia ilícita y asociación delictuosa.  

El tema de la repartición de sobornos y corrupción en México por parte de la empresa brasileña Odebrecht, no sólo habría involucrado al ex director de Pemex Emilio Lozoya Austin y otros funcionarios del gobierno de Enrique Peña Nieto, sino que incluso, podría haber empezado un sexenio antes, durante el mandato del ex presidente Felipe Calderón. 

El pasado fin de semana, los medios nacionales  tuvieron  acceso a la primera declaración firmada en España por Emilio Lozoya, en donde el ex director de la empresa productiva del Estado señala que Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray Caso, habrían llevado a cabo negociaciones y autorizaron contratos con la compañía brasileña. 

En 2017, una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), reveló datos importantes sobre el involucramiento del ex presidente emanado del Partido Acción Nacional (PAN) con Odebrecht. 

En ese año, se publicó sobre los 11 contratos que Pemex firmó entre 2009 y 2012 con la transnacional brasileña durante la administración de Calderón por 10.5 millones de dólares, los cuales generaron pérdidas millonarias al país. “El único contrato de 2010 dado a conocer por Pemex fue el que firmó Pemex Gas y Petroquímica Básica con Braskem (filial de Odebrecht) y Grupo Idesa para el suministro de gas etano. Ese contrato es considerado la verdadera joya de Marcelo Odebrecht. Es el relativo a la venta a la empresa Etileno XXI de 66,000 barriles de gas etano por día. Para llevarlo a cabo, la firma brasileña se comprometió a construir Etileno XXI con una inversión inicial de 2,000 millones de dólares; al final, el costo de la obra sobrepasó los 5,000 millones”. Señala la investigación. 

Por su parte, MCCI reveló que una de las evidencias que involucra al gobierno de Calderón con Odebrecht es un correo electrónico entre dos ejecutivos de ese consorcio, llamados Roberto Prisco Ramos y Alexandro Alencar, en el cual gestionaron una reunión entre Calderón y el entonces presidente de Brasil, Luis Inacio Lula da Silva como parte de su estrategia de negocios en Pemex. 

Una parte del expediente al que MCCI tuvo acceso señala que este mail en particular fue considerado como una prueba relevante por el juez brasileño, Sergio Moro, en una línea de investigación contra el ex presidente Lula por presuntamente haberse prestado a los intereses de Odebrecht usando su investidura como presidente de Brasil. 

El mensaje en el cual apareció el nombre de Felipe Calderón está fechado el 8 de diciembre del año 2009, justo cuando cumplía tres años de haber llegado a la presidencia de México y cuando Braskem estaba por cerrar un negocio que le dejaría ventas estimadas en 2,000 millones de dólares anuales. 

Pemex le cedió a Braskem y a la compañía mexicana IDESA la construcción de la planta Etileno XXI. A cambio de esta inversión, México dejaría de importar polietileno y habría empleos, según las estimaciones oficiales. El correo electrónico que involucra a Felipe Calderón señalaba textualmente: 

“Querido tricolor. Necesito tu ayuda con respecto a este tema: Hacer un esfuerzo para que LILS acepte una invitación especial de Calderón de ir a México a principios de febrero. Cuando puedas, me llamas, para hablar al respecto. Abrazo. R.” 

“LILS”, es el acrónimo del ex presidente Lula y era utilizado frecuentemente en los correos recuperados para el caso “Lava Jato”. Roberto Prisco Ramos, quien envió este mensaje y firmó como “R”, era en ese momento, el director de Braskem. 

Justo 75 días después del correo entre Prisco y Alexandro Alenacar, se dio la reunión entre Calderón y Lula da Silva (el 23 de febrero del 2010). El encuentro se celebró en Cancún, Quintana Roo y en el acto, los presidentes emitieron un comunicado conjunto en el que celebraban la inversión de 2,500 millones de dólares que hacía Braskem y la mexicana IDESA, de Guillermo Gutiérrez Saldívar en la construcción del complejo Etileno XXI que hoy opera en Veracruz fabricando polietileno. La inversión brasileña se convirtió en la mayor inyección de recursos en el sector petroquímico mexicano en 30 años. Y fue justo a partir de 2010 cuando Pemex frenó tres proyectos de infraestructura propios para no competir con la inversión realizada por Odebrecht. 

A partir de ese momento, el precio del gas etano es un secreto y así permanecerá por 20 años con posibilidad de prorrogarse por cinco más, al haberse clasificado como “información reservada”, según consta en una respuesta oficial de Pemex ante una solicitud de acceso a la información hecha por MCCI. 

De acuerdo con las investigaciones periodísticas, los inversionistas de la planta petroquímica no solo obtuvieron un precio preferencial del gas etano por parte de Pemex, sino también recibieron financiamiento de la Banca de Desarrollo mexicana. 

Nacional Financiera (Nafin) le otorgó un crédito a Braskem por 280 millones de dólares y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) otros por 120 millones de dólares. 

Las autoridades que han desarrollado la investigación tanto en Brasil como en Estados Unidos y Suiza, han considerado a Roberto Prisco Ramos como uno de los personajes encargados de pactar los sobornos. De hecho, sus correos electrónicos personales fueron considerados como pruebas al momento de condenarlo. 

Es por eso que Prisco Ramos fue detenido por la Policía Federal de Brasil y, posteriormente, condenado a más de 10 años de prisión por los delitos de lavado de dinero y corrupción pasiva, entre otros. Actualmente, se encuentra en libertad por haber proporcionado información para el caso “Lava Jato”, aunque está impedido para salir de Brasil. 

Así las cosas, las primeras declaraciones de Emilio Lozoya en torno al caso de Odebrecht señalarían a Felipe Calderón de manera directa y hasta el momento, el ex mandatario panista no se ha pronunciado. 

Doctor en Derecho y Notario; Analista y Columnista Sociopolítico; Consultor en Admon. y Políticas Publicas; Pdte. de Conciencia Cívica, A.C. y JALISCOenPLENO, A.C.
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