ACCIONES JALISCIENSES CONTRA LA PANDEMIA

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Imagine un momento que usted es gobernador de un estado, pongamos por caso Jalisco. Según usted todo va bien, nada fuera de lo normal, incluida la ausencia de autocrítica. Por casualidad, usted se entera de la existencia de una amenaza a la salud pública que rápidamente se expande por todo el mundo. “Entonces no solo son los pinches chinos y sus prácticas antihigiénicas ancestrales’, piensa y se apresta a enfrentar la amenaza, “pandemia” le llama ahora la OMS.

Usted es un político y sabe que la tan mentada “pandemia”, cualquier cosa que esto sea, bien aprovechada le puede dar proyección nacional e internacional y regresarle, si es que alguna vez la tuvo, la credibilidad de sus gobernados. “Manos a la obra”, dice frotándose las manos. Su credibilidad y su popularidad están a la baja, cada día se hunden más. “La oportunidad la pintan calva, dice frotándose la ídem”.

“¿Qué es lo primero qué hay que hacer? Se pregunta mientras juega con el elefante de peluche de su hija. Ella llora desconsolada. “Ya se, una lista de las principales y urgentes acciones”, y escribe:

Endeudar al Estado

Suspender la ley de transparencia

Violar los derechos humanos de los ciudadanos

Cierre selectivo de empresas (amigos, socios y familiares quedan exentos)

Arreglar el hospital de mis socios que tiene años deteriorándose

Adjudicar compras directas a las empresas de mis socios

Fuerte inversión en propaganda: incluye ampliación al presupuesto de mis empresas de comunicación, pago por entrevistas y seguimiento de las mismas a medios nacionales e internacionales, pago a mis amigos de los medios locales.

Volver a endeudar al estado, una oportunidad así no se da todos los días.

No transparentar ni las compras ni las intervenciones hechas bajo el pretexto de detener la pandemia, aunque lo soliciten los reporteros no beneficiados.

No nombrar, ni por equivocación, mi fracaso en el combate al crimen organizado, a las desapariciones en el Estado, a los feminicidios, a los delitos de bajo impacto.

Tampoco se debe mencionar el fracaso contra el dengue y la influenza.

Recordemos que eso a nadie le importa porque la atención estará centrada en la pandemia.

Por último, pero lo más importante, no olvidar en ningún momento: oponerme sistemáticamente, cueste lo que cueste, a cualquier decisión que tome el gobierno federal. Si por casualidad en algún punto hay coincidencia, negarlo inmediatamente y alejarse de la posibilidad de otra coincidencia.

Este último punto es el más importante de todos, la columna vertebral de mi estrategia, porque será definitivo para plantar y afianzar mi presencia a nivel nacional.

Una vez hecha esa lista, que después sus asesores y otros empleados se encargarán de ampliar y especificar en algunos puntos, pasa usted a hacer un recuento de las instituciones garantes de la democracia en el estado y contrapesos al poder ejecutivo. Aquí suelta usted una risa que le va a durar todo un día y le provoca abundantes lágrimas. Ya repuesto del ataque de risa loca, entre breves espasmos y explosiones de risa entrecortada, usted escribe lo siguiente:

Congreso del Estado, en la bolsa. Sin problema aceptarán dos o tres adquisiciones de deuda y la limpieza general de las cuentas de mis socios y amigos. No olvidar pedirles un aumento de mi aguinaldo.

Consejo Estatal Anticorrupción y Fiscalía Anticorrupción del Estado. Le regresa el ataque de risa, ahora con hipo. Tome agua. Más agua, o no va a poder seguir escribiendo. Ya repuesto , escribe:

Instituto de Transparencia del… un nuevo ataque de risa loca le impide terminar la frase. Si sigue así no va a poder continuar escribiendo. Recuerde otro contrapeso institucional a sus decisiones y anótelo en la lista:

Comisión Estatal de Derechos Humanos, nuevo ataque de risa, cuando pase escriba entre paréntesis: (cómo inventan cosas a lo pendejo), recordar, todos los días, que “la vida es mas valiosa que los derechos humanos”. Cuando pase todo, Inscribir esa frase en letras de oro en el Congreso. Siguiente:
Partidos Políticos (¿todavía existen?) y organizaciones opositoras (¿todavía existen?)

Otras instituciones: Todas en la bolsa.

Ya puede descansar. Abrace a su elefantito de peluche y de gracias a Dios por ser tan ingenioso e indispensable para los destinos de su Estado.

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