‘FINALMENTE BORIS SE INPONE Y EMPUJA EL BREXIT’

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La Cámara Baja del Parlamento británico recientemente aprobó el plan del primer ministro Boris Johnson para que El Reino Unido de La Gran Bretaña abandone la Unión Europea (UE) el próximo día 31 de enero, propósito que parece inminente de concretarse.

Con 358 votos a favor y 234 en contra, los parlamentarios aprobaron debatir un proyecto de ley que incorpora el acuerdo de salida negociado por Johnson con la UE.

La propuesta también prohíbe la extensión del período de transición de aproximadamente un año que según ese acuerdo seguirá a la formalización del Brexit. La aprobación del plan de Johnson se daba por descontada, luego de que su Partido Conservador consiguiera una clara mayoría parlamentaria en las elecciones del pasado 12 de diciembre.

Los parlamentarios también respaldaron el calendario que limita el debate sobre el proyecto de ley en la Cámara de los Comunes a tres días, después del receso navideño: el 7, 8 y 9 de enero.

Se espera que el proceso de aprobación de la ley -que también incluye su revisión en la Cámara de los Lores- se complete antes del 31 de enero.

Es de récordar que en su momento 51.8% de los británicos votaron a favor de salir de la UE en un referendo celebrado en junio de 2016.

Según el primer ministro Johnson, la implementación del Brexit finalmente le permitirá a Reino Unido “moverse hacia adelante”.

Pero el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, les dijo a sus parlamentarios que votaran en contra porque había “una forma mejor y más justa” de abandonar la UE.

 

Johnson ya había presentado un proyecto de ley de salida de la UE ante el Parlamento, pero lo retiró para convocar a nuevas elecciones cuando los parlamentarios no quisieron restringir el calendario del debate.

Y la nueva versión incorpora nuevos elementos, como la prohibición legal de extender el período de transición -durante el que se discutirá el acuerdo comercial entre Reino Unido y la UE- más allá del 31 de diciembre de 2020

El gobierno insiste en que se puede alcanzar un acuerdo comercial con la UE antes de esa fecha, pero los críticos dicen que este plazo no es realista.

El nuevo texto legal es diferente al que se presentó ante la Cámara de los Comunes el pasado octubre. En primer lugar, porque establece la prohibición de que haya nuevas prórrogas para la salida completa del Reino Unido de la UE.

El periodo de transición dura hasta el 31 de diciembre de 2020. Pocos creen que en esos once meses se pueda negociar una nueva relación política y comercial entre Londres y Bruselas. Por eso se mantenía la esperanza de que Johnson echara mano de la posibilidad de extender hasta dos años el statu quo, en el que todo seguirá igual aunque el Reino Unido ya esté fuera del club comunitario. Sin embargo, el primer ministro quiso enviar de inmediato un mensaje de firmeza a todos los euroescépticos que le impulsaron, y a todos los votantes que decidieron darle un margen de confianza con la promesa de que pondría fin a la pesadilla del Brexit.

Se ha decidido además eliminar de la ley el compromiso de que los derechos de los trabajadores británicos mantendrán su equiparación con los de los de la UE. El gobierno ahora dice que este tema será abordado en un proyecto de ley diferente, pero los sindicatos advirtieron que el cambio ayudaría a “empeorar” las condiciones de trabajo.

 

Es importante recordar que la fecha de salida de Gran Bretaña de la UE fue pospuesta varias veces porque ningún plan había obtenido la aprobación del parlamento y ahora todo indica que el Brexit finalmente se hará realidad el próximo 31 de enero.

La oposición laborista, diezmada en las elecciones generales del 12 de diciembre, ha votado en contra de la ley, pero no extendió innecesariamente un debate que no tenía ni fuerzas ni unidad para afrontar. “Esta ley será un ariete que nos empujará hacia el camino de una mayor desregulación, y hacia un acuerdo tóxico con Donald Trump para privatizar nuestro Servicio Nacional de Salud (NHS, en sus siglas en inglés) y encarecer el precio de las medicinas. Seguimos convencidos de que existe un modo mejor y más justo de que el Reino Unido abandone la UE”, ha replicado Jeremy Corbyn.

Anunciada ya su retirada una vez que el partido ponga en marcha el proceso de sustitución, que debería concluir el próximo marzo, el veterano político de izquierda logró una respuesta relativamente compacta de su grupo parlamentario sin esforzarse en cerrar filas. De hecho, 30 diputados laboristas se abstuvieron, y otros 6, como Emma Lewel-Buck, representante de la circunscripción de South Shields, votaron a favor del texto.

La fuerza de oposición parlamentaria quedó prácticamente en manos de los independentistas del Partido Nacional Escocés (SNP). Su victoria el pasado 12 de diciembre, que les llevó a aumentar de 35 a 48 el número de escaños y consolidar su posición como tercer grupo parlamentario en Westminster, les ha dado nuevos bríos para reclamar un nuevo referéndum de independencia y combatir el Brexit de Johnson.

En tanto, el gobierno británico acuñará una nueva moneda, de 50 peniques (unos USD 0.63) con motivo de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, prevista el 31 de enero, según un documento oficial.

El Tesoro británico había previsto esta producción conmemorativa para el pasado 31 de octubre, cuando estaba programada inicialmente la salida del bloque. Su retraso, el tercero consecutivo, hasta la fecha actual del 31 de enero, obligó a las autoridades a ordenar la refundición de un millón de monedas.

La decisión de reanudar la producción, con la nueva fecha de emisión, fue tomada el pasado 17 de diciembre, 5 días después de la aplastante victoria electoral de los conservadores de la mano del primer ministro Boris Johnson, según el documento recién publicado.

La moneda, en oro, plata o una aleación de cobre y níquel, llevará el mensaje “Paz, prosperidad y amistad con todas las naciones”.

Es evidente que el Brexit tendrá consecuencias no solamente para la UE y para el Reino Unido, sino también para sus territorios dependientes y de ultramar. El Reino Unido tiene 14 territorios de ultramar que no son considerados territorios dependientes de la corona inglesa (nombres tan sonados como las islas Vírgenes Británicas, las islas Cayman, Montserrat, Bermudas, las islas Falkland, etc) y otros que sí forman parte de la corona, aunque son gobernados de forma independiente (Guernesey, Jersey o la Isla de Man).

Tanto los de ultramar como los dependientes de Reino Unido han sido calificados en algún momento como paraísos fiscales por organismos internacionales como la OCDE o la UE por su laxa o nula tributación, por su secreto bancario reconocido en su carta magna, por sus casos de blanqueo de capitales, así como por el nulo intercambio de información fiscal con otros países. Muchos de ellos siguen en el listado de ambos organismos, aunque algunos, como Bermuda, han salido sorprendentemente hace unos meses del listado de paraísos fiscales de la UE.

Como se puede apreciar, el brexit es un tema que en 2020 seguirá dando mucho de que hablar.

El 2020 parece será el año decisivo para advertir las consecuencias reales del Brexit . Uno de estos impactos será la vigencia de la licencia de conducir, tanto los de británicos que residen en algún país de la Unión Europea, como los de extranjeros que viven en Reino Unido. Como finalmente tendrá lugar el brexit, los permisos ingleses de conducir solo tendrán validez durante nueve meses, a partir de entonces, no se podrá circular con ese permiso. Pero, para solucionar el problema sin tener que esperar a un acuerdo entre países o sin tener que expedirse una licencia en cada uno de ellos, la autoridad competente ha habilitado un periodo por el que se puede solicitar el canje u homologación de la licencia. El plazo termina el 31 de enero del 2020, aunque se ha prorrogado la fecha de expiración.

Para quienes se encuentran en la situación contraria, el gobierno británico ya ha previsto soluciones. Lo primero es que se podrá seguir conduciendo con un permiso que no sea inglés y sin necesidad de tener el Permiso Internacional de Conducir.

 

En lo relativo al seguro del vehículo, se deberá llevar una Green Card o la póliza del seguro en la que figure el nombre de la aseguradora, el número de matrícula y el periodo por el que está asegurado el coche. Todo esto siempre y cuando el automóvil esté asegurado en la UE, Andorra, Suiza, Serbia, Noruega, Liechtenstein o Islandia.

De todas formas, desde la propia página del Gobierno de Reino Unido recomiendan consultar nuevas informaciones ahora que el brexit se produzca.

Reino Unido saldrá de la UE el próximo 31 de enero. Cuatro años después del referéndum del brexit, las urnas han otorgado a Boris Johnson un mandato claro para ejecutar la ruptura. Tras más de cuatro décadas integrados en las instituciones comunitarias, los británicos afrontarán ahora el delicado e incierto proceso de desconexión.

En el MI6, el poderoso servicio de inteligencia al servicio de su majestad, crece el temor a que esta ‘separación de bienes’ entre Londres y Bruselas deje aislados y fuera de juego a su plantilla de agentes y espías.

Por este motivo, una delegación de la inteligencia británica ha intensificado en las últimas semanas los contactos y las reuniones con sus homólogos europeos para abordar una futura cooperación que evite que las islas británicas queden aisladas de sus socios. Según ha trascendido, los encuentros han sido bilaterales. Los servicios secretos británicos se reunieron primero con sus homólogos en los países de mayor influencia para sus intereses; entre ellos, Alemania, Francia o España. Después con el resto de países miembros.

En dichas reuniones, los representantes británicos instaban a sus colegas a mantener el flujo de información en materia de seguridad pese a la ruptura del brexit. Los servicios secretos británicos empezaron la ronda de contactos con sus homólogos europeos inmediatamente después del referéndum de junio de 2016.

El Reino Unido, como otros muchos países europeos, mantiene diferentes secciones dentro de sus servicios secretos en sus relaciones con sus aliados. Una estrategia que pretende desarrollar una mayor confianza con cada uno de ellos.

Las reuniones bilaterales, aun gestionadas desde la dirección de los servicios secretos británicos, ha corrido a cuenta de cada una de estas secciones estratégicas.

Prueba de que el Ejecutivo británico se ha ocupado y preocupado en defender la solidez de su agencia de inteligencia pase lo que pase con el brexit es la continuidad en el cargo de Alex Younger. El máximo responsable del MI6, obtuvo el pasado febrero una prórroga en su puesto, una medida excepcional ante la incertidumbre que provoca la ruptura.

La salida de la Unión Europea tiene también sus implicaciones en materia de seguridad: las amenazas no conocen fronteras y el intercambio de información es esencial para hacerles frente.

Más aún en un contexto marcado por la amenaza yihadista. Cientos de personas que cumplen condenas por delitos relacionados con terrorismo en toda Europa quedarán en libertad en 2020 al expirar sus penas. Y el Reino Unido, atendiendo a las cifras de ataques y atentados, es un país especialmente permeable a esta amenaza.

La continuidad de Younger, conocido como ‘C’ en el espionaje británico -M en las películas de 007-, pretende también calmar la ambigüedad con la que se ha tratado la cooperación entre agencias de inteligencia durante las negociaciones del brexit. En el documento en el que se trazaban las líneas de la futura relación entre Reino Unido y la UE hay sólo dos párrafos dedicados al asunto.

El texto, que no es vinculante, indica que debe establecerse un “intercambio de información de forma periódica y voluntaria, en particular en materia de antiterrorismo y ciberataques.

La declaración pactada entre Bruselas y Boris Johnson termina indicando que en la “futura relación” entre ambas partes debe primar un “diálogo cercano” para hacer frente a las “amenazas emergentes”.

En todo este contexto, Donald Trump ha invitado al primer ministro británico Boris Johnson a visitarlo en la Casa Blanca.

La invitación de Trump se hizo después de la victoria del primer ministro británico en las elecciones de diciembre. Reino Unido quiere llegar a un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos después de que deje la Unión Europea a finales de enero.

 

Algunas fechas potenciales han sido presentadas para mediados de enero, pero nada ha sido aún formalmente acordado. Pero está claro que ambas partes quieren que esto suceda en algún momento a principios de 2020.

Johnson es reacio a hacer la visita antes de llevar a cabo el Brexit el 31 de enero y preferiría ir después de una reorganización de su gabinete programada para febrero, cuando se espera que nombre a su jefe de gabinete Michael Gove, como su nuevo negociador comercial.

Eso podría permitir que Johnson lleve a Gove a la visita a Estados Unidos antes de las conversaciones de un acuerdo comercial, posterior a Brexit, según el reportaje.

Sin embargo, algunos allegados a Downing Street están preocupados por la visita de Johnson debido a los temores de que el primer ministro pueda ser arrastrado por el procedimiento de destitución al que actualmente se enfrenta Trump.

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