El que nada debe…

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Contratar deuda siempre ha sido una manera más sencilla de resolver las dificultades financieras que enfrentan los gobernantes, quienes consideran esta opción para que alcance el dinero, antes de reducir el gasto corriente.

En el paquete económico que envió el gobernador Enrique Alfaro al Congreso del Estado incluye el manejo del gobierno actual en el tema de los pasivos. Además del crédito que le autorizó el Poder Legislativo por 5 mil 250 millones de pesos, el gobernador ya hizo uso de la autorización para renegociar la mayor parte de la deuda estatal, a lo que se suman los contratos de arrendamiento.

Como han hecho todos los últimos gobernadores, la renegociación de la deuda ha sido una manera de diferir los pagos, obtener más flujo de dinero y aumentar la capacidad para contratar nuevos créditos. No importa el partido político del que surgieron ni las críticas que siendo oposición han emitido contra esta política: desde Alberto Cárdenas Jiménez, todos los gobernadores han reestructurado la deuda pública. Además en todos los casos no hay transparencia sobre quién gana con las comisiones de estas negociaciones.

Enrique Alfaro no ha sido la excepción. De hecho, el Poder Ejecutivo negoció créditos por 14 mil 184.7 millones de pesos, que quedan concentrados ahora en seis nuevos créditos, uno con Banobras, uno con Santander, dos con BBVA y dos más con Banobras.

Este año el gobierno del estado pagará por concepto de deuda dos mil 423 millones de pesos, mientras que por contratos multianuales mil 243 millones, por lo que en total se deberá destinar al pago de pasivos 3 mil 666 millones de pesos.

Según el secretario de la Hacienda Pública, Juan Partida, esto aumenta el flujo y deja abierta la posibilidad de contratar más deuda ante una emergencia.

Los argumentos para estos manejos, por cierto, no han sido muy diferentes a los que escuchamos a gobiernos anteriores, tanto priistas como panistas.

Total, que paguen los que vienen.

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