Jalisco a Futuro

Compartir

Jalisco, 20 de octubre del año 2050. La ciudad de Guadalajara vive bajo una nueva alerta ambiental debida a una enorme tormenta de arena, esta vez llegada desde las áridas tierras de los Altos de Jalisco. A los pobladores ya no le preocupan las constantes tormentas de arena o solares. Se fueron acostumbrando paulatinamente y en cuanto suena la alarma, sacan sus máscaras o sus trajes aislantes, o ambos, según sea el caso. En ocasiones, los altísimos edificios en los que vive la mayor parte de la población tapatía, logran contener la fuerza de los vientos portadores de esa suave arena del desierto alteño y gracias a su inmensa altura, los inclementes rayos del sol apenas si tocan las banquetas. Pero la radiación ahí está, silenciosa, penetrante.

El Gobierno del Estado lo ejerce desde la Perla Tapatía y sin que le tiemblen ni las manos ni las rodillas, el gran líder, el Refundador del Nuevo y Moderno Estado de Jalisco, sí señor. Hombre simpático, agradable, de una sola pieza, suele aparecer en gigantescas imágenes proyectadas en varios puntos de la gran metrópoli por su gran equipo de empresas de comunicación, todas bajo la firma “Sin Licitar, S.A de C.V”.

Sus apariciones son necesarias para que la gente conozca la verdad verdadera y de pasada corrija sus vicios, si es que los tiene. El Líder Máximo habla en esas proyecciones con voz enérgica, ceño fruncido y dedo flamígero. La población de la zona metropolitana lo escucha atenta, temerosa y esperanzada. Con sus enérgicas palabras fustiga a sus “adversarios”, así les llama El Líder Máximo desde hace tiempo, aunque en realidad, sus adversarios no existen. Es un secreto a voces que logró comprarlos a todos y ahora trabajan para él, precisamente como adversarios. No tienen un puesto político, pero sí un papel en la trama de la historia de la Refundación.

También critica a “los periodiquitos”, unas cosas muy antiguas que antes de la Refundación la gente leía y se enteraba de las cosas que pasaban en el estado, el país y el mundo.

Ahora ya no hay necesidad de eso. El Líder Máximo ordenó un nuevo sistema de información y comunicación, ideado, planeado y administrado por los científicos de la empresa “Sin Licitar. S.A. De C.V”.

Este sistema mantiene informado al ciudadano con la verdad verdadera, la dicha y la no dicha por El Líder Máximo, en proyecciones que aparecen en todos los transportes públicos, paradas de autobuses urbanos, baños públicos, aparadores y en un recuadro en todas las pantallas de los celulares y otros dispositivos.

La empresa “Sin Licitar, S.A. De C.V”, innovadora como es, ya está ideando cómo proyectar la información en la retina de las personas. De esa manera, si usted está hablando con otra persona o a punto de darle un beso a su novia, también podrá estar enterarse de las principales noticias del Estado.

Así, al mismo tiempo en que disfruta el brillo de amor emitido por los ojos de la persona amada, podrá también ver al Líder Máximo y su brillante calva, dándole un consejo. El eslogan de esta campaña, para todo hay que hacer un eslogan, es: “La Refundación también brilla en sus ojos”.

Los otros partidos políticos juegan el mismo papel de “mis adversarios”.

De vez en cuando se oponen a una nueva ley de la Refundación, pero siempre con el objetivo de mantener viva entre la gente la vieja idea de democracia. El ser humano es nostálgico por naturaleza, y a veces es nostálgico hasta de las cosas que no le sirvieron para nada. Entonces hay que crearles la ilusión de que están viviendo en su mundo ideal, en donde sus ideas y opiniones son tomadas en cuenta. Por eso son necesarios los partidos políticos.

Incluyendo a uno aún no constituido, impulsado por un grupo de venerables ancianos, cuyo nombre significa una ya veja idea, muy de moda en el tiempo de sus fundadores: Futuro.

En economía las cosas marchan muy bien. Se han construido tres nuevas presas, además del Zapotillo, porque Guadalajara necesita cada vez mas agua. Por fortuna, quienes ganaron las licitaciones para construirlas, forman parte del grupo de amigos del Líder Máximo, lo cual garantizó el ahorro, la fluidez y la solidez de la obra. 

Par su construcción, se contó con los ahorros del fondo de pensiones del Estado, cedidos muy amablemente por los jubilados, quienes desde las barracas en las que tuvieron que ser instalados al no poder sufragar el costo de sus viviendas, ven orgullosos cómo el fruto de tantos años de su vida hace crecer al estado.

También en una muestra de inteligencia política y económica, el Líder Máximo de la Refundación, decidió vender todos los edificios y terrenos del gobierno del estado y los ayuntamientos. “El gobierno está en donde estamos nosotros, para qué necesitamos edificios que nos aten”, dice el Líder cuando algún periodiquito lo cuestiona al respecto.

Pero solo los adversarios de siempre y los periodiquitos cuestionan lo razonable: el Líder Máximo dispone de buenos amigos dispuestos a rentar, cada vez que se necesitan, oficinas, salas de juntas, salones de usos múltiples, bodegas y todo lo necesario para el funcionamiento de un buen gobierno como el de la Refundación.

La inseguridad prácticamente desapareció. El tiempo, como siempre, le dió la razón al Líder Máximo de la Refundación: los delincuentes se mataron entre ellos. Ahora todas las bandas que tienen asolados a los habitantes del estado vienen de fuera y el gobierno benefactor pone a disposición de los ciudadanos que puedan pagarlo, los servicios de ejércitos profesionales para proteger sus cotos, sus edificios y hasta sus casas de playa y campo.

Una vez más, gracias a la visión del Líder Máximo, se construyeron nuevos y amplios panteones forenses para que las víctimas dejaran de ser enterradas en fosas comunes o dejaran de ser paseadas en trailers. No mas cuerpos amontonados en el Semefo.

Por cierto, la construcción de estos modernos y espaciosos panteones forenses, se hizo gracias a las siempre dispuestas empresas familiares de los amigos del Líder Máximo. El costo de la obra corrió a cuenta de las familias de las víctimas.

Hoy y por muchos años más, la protección al medio ambiente está garantizada. Desde la Secretaría de Finanzas, en donde despacha para ser el primero en cobrar su cheque, el Secretario del Medio Ambiente monitorea todos los días el crecimiento del desierto de los Altos, que sigue avanzando satisfactoriamente y ya se encuentra pasando Tepatitlán y está a punto de entrar a Zapotlanejo.

Esta es una gran ventaja porque de esa manera se podrán instalar más parque fotovoltaicos, grandes espacios productores de energía solar, energía limpia, tan necesaria para el desarrollo económico de nuestro Estado y sin dañar al ambiente.

En el sur de Jalisco, continúa la deforestación y ahora exportamos aguacates a todo el mundo a precios accesibles. Las playas siguieron el ejemplo de la pionera Chalacatepec y fueron privatizadas para construir grandes desarrollos turísticos al servicio de los jaliscienses, que puedan pagarlo por supuesto, y de millones de turistas de todo el mundo que vienen a vacacionar y dejar divisas mientras se divierten.

En infraestructura carretera, el ambicioso programa A Toda Máquina, ya casi termina de tapar los agujeros. La cuantiosa inversión anual y los constantes créditos destinados a fortalecer el programa, ya están por dar resultados. Los adversarios, siempre los adversarios, se empeñan en decir que las maquinarias son viejas y por eso no se avanza en la reparación de las carreteras, pero no tienen razón. 

Son las lluvias y el uso constante lo que hace casi imposible tapar los hoyos. El gobierno, a través de las empresas de los amigos del Líder Máximo se empeña en echar chapopote pero los agujeros no ceden. Esa es la herencia que la Refundación recibió hace casi treinta años y con la que aún se tiene que estar luchando. Pero este año sí será el bueno y se le dará fin al programa A Toda Máquina, para callarle la boca a los críticos. 

Compartir

Dejar un comentario