PATALEANDO

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Donald Trump, anda pataleando, dice que China debería investigar a la familia del ex vicepresidente y aspirante demócrata a la Presidencia, Joe Biden, por sus negocios en ese país. “China debería comenzar una investigación sobre los Biden. Lo que sucedió en China es tan malo como lo que pasó en Ucrania”, dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca, antes de partir hacia Florida para un acto de campaña.

Preguntado sobre si le había pedido al presidente chino, Xi Jinping, que ayudara a investigar a los Biden, Trump ha seguido dando muestra de desfachatez  al asegurar que “ciertamente” lo podría hacer. “No lo he hecho, pero ciertamente es algo en lo que podemos comenzar a pensar”.

Trump hizo estos comentarios después de que la presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, anunciase la semana pasada una investigación para iniciar un juicio político contra Trump a raíz de una conversación telefónica que el magnate neoyorkino sostuvo el 25 de julio con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la que le pidió investigar a Biden y a su hijo Hunter por presunta corrupción en ese país.

Lejos de retractarse de esa idea, Trump fanfarroneo y recomendó también a Zelenski que inicie las pesquisas sobre el comportamiento de los Biden. “Diría: presidente Zelenski, si yo fuera usted, comenzaría una investigación sobre los Biden”, repitió.

En una entrevista en julio, Hunter Biden se defendió ante las acusaciones de haber aceptado sobornos de un magnate chino.

De acuerdo a trascendidos, el hijo del ex vicepresidente ofreció al empresario chino Ye Jianming “usar sus contactos” cuando estaba en el consejo del Programa Mundial de Alimentos en EE.UU. para ayudar a identificar oportunidades de inversión para su compañía.

Así las cosas, de ponerse en marcha en el Congreso de EE.UU. las investigaciones para un juicio político contra Donald Trump, un segundo funcionario de inteligencia está considerando testificar y presentar una denuncia más acerca de  las interacciones del jefe de la Casa Blanca con Ucrania.

Este posible nuevo denunciante tiene más información directa sobre el asunto que el primero, cuyo testimonio, presentado en agosto ante el inspector general de la comunidad de inteligencia del país, Michael Atkinson, desencadenó un escándalo y dio paso a la investigación de juicio político contra Trump.

El inspector general de la comunidad de inteligencia habría supuestamente entrevistado a este segundo funcionario para corroborar las afirmaciones del primer denunciante.

Entretanto, los presidentes de tres comités de la Cámara de Representantes de EE.UU. han requerido a la Casa Blanca documentos relacionados con Ucrania. Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, afirmó en un comunicado que esta citación “no cambia nada” y solo supone “más solicitudes de documentos, tiempo y dólares perdidos de los contribuyentes, que finalmente mostrarán que el Presidente no hizo nada malo”.

En todo este contexto, vale recordar que la Cámara de Representantes de EE.UU. decidió iniciar una investigación oficial de juicio político (‘impeachment’, en inglés) contra Donald Trump, un procedimiento constitucional que podría resultar en una histórica destitución de ese mandatario.

La presidenta del poder legislativo norteamericano, Nancy Pelosi, anunció el comienzo de esos trámites tras difundirse que Trump habría presionado a Kiev para que reabra una investigación por supuesta corrupción que involucraría a un hijo de su actual rival político y exvicepresidente de EE.UU., el demócrata Joe Biden.

Detrás de este escándalo se encuentra un denunciante que formuló en agosto una declaración formal ante el inspector general de la comunidad de inteligencia del país, señalando irregularidades en torno a una llamada telefónica entre Trump y su homólogo ucraniano Vladímir Zelenski, realizada el pasado 25 de julio.

Trump calificó la investigación de “golpe de Estado” y de “cacería de brujas”.

La investigación de juicio político contra Donald Trump ya se expandió a una batalla constitucional entre el poder ejecutivo y el Congreso, después de que los demócratas enviaron una citación a funcionarios de la Casa Blanca y el magnate  señaló que no habrá cooperación por parte de su gobierno.

Así, la Comisión para la Supervisión y Reforma del Gobierno de la cámara baja emitió la citación como parte de la investigación que encabezan los demócratas para un juicio político en contra de Trump.

Se prevé que la Casa Blanca envíe una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi en la que argumentará que el Congreso no puede iniciar su pesquisa de juicio político sin tener primero una votación para autorizarla. Se presume que en la misiva se indicará que el gobierno no cooperará con la investigación sin que se realice primero la votación.

Donald Trump, ha dicho que si los demócratas proceden con el juicio político le están retirando sus derechos. El xenófobo millonario afirma que muchos demócratas no quieren votar, pero estarían siendo obligados.

El juicio político a Trump ha puesto una atención desafortunada para la campaña del exvicepresidente Joe Biden, ya que Trump presionó a Zelensky por información sobre la participación de su hijo, Hunter Biden, en una compañía energética ucraniana.

Esta semana ha circulado una fotografía que muestra al exvicepresidente Biden y a su hijo jugando golf en 2014 con Devon Archer, quien formó parte de la junta de la compañía ucraniana de gas natural Burisma Holdings.

Incluso desde antes que Pelosi decidiera avanzar con el juicio político, Biden se había visto forzado a hacer declaraciones sobre el tema.

“Nunca he hablado con mi hijo sobre sus negocios en el extranjero”, dijo en una entrevista, donde insistió en que quien debía ser investigado era Trump.

Trump.

En medio del escándalo, no se sabe a ciencia cierta si todo esto tenga un impacto mayor para la campaña de Biden. Si algo se aprendió de las elecciones en 2016 fue que el público hace a un lado el drama político y no están interesados en con quién jugó golf el candidato.

Sin embargo, uno de los riesgos más grandes es que la investigación enrede a Joe Biden, potencialmente el candidato demócrata más fuerte.

La viabilidad de que el juicio político destituya a Donald Trump no va a ser fácil ya que es el Senado el que debe de decidir la destitución con dos tercios de los votos, es decir, sería necesario que unos 20 republicanos accedan a votar el impeachment, algo que parece imposible porque hoy esta cámara se encuentra en manos de los republicanos.

No obstante, es un caso grave y fácil de entender, ya que hay suficientes elementos para que los demócratas inicien un proceso de investigación. Los republicanos prominentes ya han dicho que, si las acusaciones contra Trump son ciertas, serían de una conducta inaceptable.

Ahora, también existe el alto riesgo que la estrategia demócrata termine beneficiando al Trump.

Va a ser difícil que los demócratas tengan los votos suficientes para que pasen los artículos del juicio político, incluso este caso puede victimizarlo y catapultarlo para ganar las siguientes elecciones presidenciales del 2020.

Esta es una estrategia difícil para la oposición, pero el liderazgo demócrata, comenzando con Pelosi, puede sentir que no tiene otra opción, ya que si con este asunto no cae la popularidad de Trump, no caerá con nada y se pone en juego el futuro de la democracia estadunidense.

El 18 de octubre es la fecha límite para que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregue una serie de documentos exigidos por los legisladores demócratas en el marco de la investigación por el juicio político en su contra.

La orden para proporcionar estos documentos fue emitida el viernes por los presidentes de los comités de Supervisión, Inteligencia y Asuntos Exteriores, de la Cámara de Representantes. La decisión viene a aumentar, una vez más, la presión sobre Trump luego de que saliera a la luz una conversación telefónica entre él y el presidente de Ucrania Volodymyr Zelensky, realizada el 25 de julio pasado.

En la ocasión, Trump le pidió a su homólogo ucraniano investigar a su principal rival político demócrata, Joe Biden, cuyo hijo trabajaba para una empresa de gas en Ucrania. La investigación para un juicio político —o “impeachment”— se deriva de esta llamada que fue denunciada por un funcionario de inteligencia que aún no se ha identificado.

“Lamentamos profundamente que el presidente Trump nos haya puesto a nosotros, y a la nación, en esta posición, pero sus acciones no nos dejaron otra opción que emitir esta citación”. En la misiva, los comités acusaron a Trump de “obstaculizar” múltiples solicitudes de registros relacionados con su llamada a Zelensky, el 25 de julio.

Si bien hasta ahora ha sido publicada una transcripción incompleta de la conversación telefónica, los opositores políticos de Trump quieren tener acceso a más documentos y comunicaciones que se relacionan con la polémica llamada.

“La Casa Blanca se ha negado a colaborar, o incluso a responder, a múltiples solicitudes de documentos de nuestros comités de forma voluntaria. Después de casi un mes de tácticas de bloqueo, parece claro que el presidente ha elegido el camino del desafío, la obstrucción y el encubrimiento”, se señala en la citación.

El incumplimiento de la orden, advirtieron los demócratas, equivaldría a “evidencia de obstrucción”, que “podría ser usado en contra del presidente” al momento del juicio político.

Además, los comités enviaron una solicitud de registros por separado al vicepresidente Mike Pence, pidiéndole que aclare “cualquier papel que haya jugado” en las peticiones de Trump a Ucrania.

Donald Trump, envió este sábado un mensaje a sus correligionarios del Partido Republicano: será implacable con cualquiera que apoye a la oposición demócrata y facilite la apertura de un juicio político en su contra.

El mandatario usó como chivo expiatorio a Mitt Romney, actual senador por el estado de Utah que, en las elecciones de 2012, perdió frente al expresidente Barack Obama (2009-2017) y que, durante la campaña de 2016, se mostró muy crítico con Trump, al que llegó a tachar de “fraude”.

El viernes por la noche, en un comunicado, Romney calificó de “equivocada” y “espantosa” la polémica llamada telefónica del 25 de julio, en la que Trump pidió a su homólogo ucraniano, Vladímir Zelenski, que investigara por corrupción en Ucrania a la familia del exvicepresidente Joe Biden, aspirante demócrata para las elecciones de 2020.

Romney también criticó a Trump por haber pedido públicamente a China este jueves que investigue a la familia Biden. Ante esos reproches, la respuesta del dirigente estadounidense no se hizo esperar: este sábado en Twitter insultó y se burló de Romney, una de las pocas voces del Partido Republicano que se ha atrevido a desafiar al presidente.

“Por favor, que alguien despierte a Mitt Romney y le diga que mi conversación con el presidente ucraniano fue agradable y muy apropiada, y que mi declaración sobre China se refería a la corrupción, no a la política”, afirmó Trump en una serie de mensajes en Twitter.

Después, se rió de Romney por haber perdido las elecciones de 2012 frente a Obama y consideró que hubiera podido ganar si hubiera puesto en esa campaña el mismo trabajo que ahora está invirtiendo en criticarle.

“Si Mitt hubiera trabajado así de duro con Obama, habría podido ganar. Tristemente, ¡se atragantó!”, se mofó.

Mitt Romney nunca supo cómo ganar. Es un imbécil pomposo que ha estado luchando en mi contra desde el principio, excepto cuando me suplicó para que respaldara su candidatura para el Senado (y yo se lo di) y cuando me suplicó para ser secretario de Estado (no se lo di)”, arremetió Trump.

Romney recibió el respaldo del mandatario cuando se presentó a las elecciones legislativas de 2018 para optar al escaño en el Senado por Utah, un puesto que ocupa desde enero de este año.

Trump y Romney, que también fue gobernador del estado de Massachusetts entre 2003 y 2007, tuvieron una relación muy tensa durante la campaña electoral de 2016; pero una vez que el magnate ganó esos comicios, Romney se puso de su lado e incluso sonó como posible secretario de Estado.

Los demócratas, con mayoría en la Cámara de Representantes, tienen suficientes votos en esa instancia para enviar cargos de acusación contra Trump al Senado.

Sin embargo, en el Senado, donde se produciría el juicio político, los demócratas son minoría y necesitan, al menos, el respaldo de 20 de los 53 senadores republicanos para poder destituir al presidente, algo que parece poco factible y que nunca antes ha ocurrido en la historia de Estados Unidos.

Solos tres presidentes han afrontado hasta ahora procesos de destitución: Andrew Johnson (1865-1869) y Bill Clinton (1993-2001), quienes fueron absueltos; y Richard Nixon (1964-1974), quien dimitió antes de que se produjera su juicio político.

Hasta ahora, los republicanos han evitado hacer una defensa categórica de Trump y han intentado desviar la atención a los demócratas, Biden y los negocios de su hijo menor, Hunter, que durante casi cinco años asesoró a la compañía de gas ucraniana Burisma.

Según las encuestas, el respaldo de los estadounidenses a un juicio político ha crecido varios puntos en las últimas dos semanas, especialmente entre los votantes demócratas e independientes; pero la aprobación de la gestión de Trump por parte de la base del Partido Republicano no se ha movido ni una décima.

Los senadores republicanos, incluidos aquellos con un perfil más moderado, han sido muy cautos porque temen que hacer frente a Trump se traduzca no solo en una pérdida de votos, sino en el rechazo total de la base del partido, siempre fiel a Donald Trump. 

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