LA LEGALIZACIÓN POR LLEGAR

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La acción global para legalizar el aborto como decisión exclusiva de la mujer que quiera hacerlo, es uno de los temas más polémicos de las sociedades contemporáneas pero es una cuestión que se aprobará con o sin el consentimiento de los grupos conservadores -religiosos, políticos- que se oponen porque, sencillamente, es un tema de derechos humanos más allá de interpretaciones personales.
La polémica es buena porque todos tenemos nuestra opinión sobre el tema y es válido defenderla. Lo que no se vale es que a partir de eso exista confrontación y que, incluso, se pueda llegar a la violencia, cuando hay otros temas en los cuales los oposicionistas han demostrado su poco interés, en una clara e hipócrita contradicción contra su principal argumento: la defensa de la vida.

Para no ir muy lejos ahí está el tema de las desapariciones, y para quedarnos en casa hablemos de Jalisco, donde hay al menos 7 mil personas cuyo paradero se desconoce, muchas de ellas “levantadas” por grupos delincuenciales o entregadas por las propias autoridades a los malos, con resultados tan terribles como los que han mostrado los hallazgos de fosas clandestinas con cientos de cuerpos mutilados.

¿Cómo es posible que lo anterior no afecte a las buenas conciencias que se oponen al aborto? ¿Por qué estos férreos defensores de la vida desde la concepción dejan solos a los familiares de desaparecidos que constantemente realizan marchas y acciones para denunciar la no menos terrible falta de efectividad de las autoridades y exigir el cumplimiento de proporcionar seguridad a los ciudadanos?

Yo no digo que todos pero sí muchos de los católicos que el sábado, día mundial de la acción global a favor del aborto, rodearon los templos del centro tapatío, en especial la catedral ¿por qué si son tantos no realizan labor social para atender y terminar con el problema de los niños de la calle, de los menores abandonados, de los maltratados? ¿Por qué muchos de ellos en lugar de sólo rezar y proteger un patrimonio que consideran sagrado, no actúan para terminar con el hambre de miles de menores de edad?

En ese marco el movimiento feminista manifestado en Guadalajara el sábado en una marcha con al menos mil 500 mujeres, mostró con fuerza la esperanza del despertar de la sociedad tapatía, por fin. He acudido a muchas marchas y esta ha sido la que más mujeres logró reunir en mis no pocos años de cubrir ese tipo de manifestaciones.

Un movimiento compuesto en su inmensa mayoría por mujeres jóvenes, adolescentes algunas, decididas, firmes, haciendo vibrar la ciudad con sus gritos de ya estuvo bueno de tantos siglos de sometimiento, de al diablo con instituciones que buscan tutelar derechos íntimos, personales, que sólo competen al fuero interno: “somos maaalas… podemos ser peooores” ó “fuera machos, fuera machos”.

¿Es radical? Sí. No es para menos.

Las mujeres han sido vejadas históricamente, relegadas, violadas, discriminadas, acosadas, golpeadas, asesinadas. Alimentada su rabia por siglos. 

Las mujeres exigiendo nada más que el lugar que les corresponde, les guste o no a los que hincados formaban un escudo humano en torno a catedral, a los políticos convenencieros y conocedores del fervor local, a las buenas conciencias tapatías que se escandalizan porque las muchachas en batucada grafitean paredes, mobiliario urbano, monumentos, porque corren a los hombres de un espacio que les pertenece para justo demostrar que ellas también pueden excluir y hacer sentir miedo si se lo proponen.

Lamento que algunos compañeros fotorreporteros hubieran recibido su baño de aerosol, por supuesto, amigos varios que hacían su trabajo. Para mi fortuna y gracias a que no saque la cámara como pidieron las manifestantes (otros dirán que por ser coolito), a mi no me tocó esa agresión de las manifestantes más decididas a ejercer su espacio territorial.

Pero entiendo que no son tiempos de moderación ante tan pobre respuesta de las autoridades a un derecho que les asiste a ellas, a cada mujer, a su libre albedrío, no a quienes -tengamos o no útero- queremos desde la comodidad de nuestra propia moral, desde la subjetividad de nuestros juicios, seguir sometiendo su derecho elemental a decidir sobre su propio cuerpo.

La tarde del sábado cuando llegó la marcha feminista, yo estaba parado en la esquina suroriente de catedral junto a los católicos defensores del templo. Al paso de las manifestantes ni una agresión de los bandos, sólo consignas, nada grave. 

Una sonrisa me estremecía esperanzadora de mejores tiempos. Que nacer mujer no sea síntoma de padecer el patriarcado, que ser católico no signifique ser fanático o agresor de quienes piensan diferente. 

“Pinshis viejas locas”, me dijo alguien a mis espaldas, terminando mi epifanía. Voltee. Era un hombre de unos 60 años, que arrugaba la nariz y con el índice y pulgar de la mano derecha tallaba el escapulario que colgaba de su pecho. 

“Al contrario”, le contesté. “Por personas así es como el mundo se vuelve menos injusto”. 

Sus ojos se desorbitaron, la fruición contra el escapulario aumentó. No dijo nada. Vio mi cara de patriarca de algún cártel criminal de su imaginación y, bajando la mirada, retrocedió a su sitio de escudo humano.

PARTIDIARIO

No me molestes mosquito.– Se vuela la barda Enrique Alfaro con eso del cambio climático y que es un nuevo mosquito el causante de tanto dengue, llegado desde Centroamérica y por tanto sin inmunidad desarrollada aún por los jaliscienses. Para sustentar su dicho hay que recordar que si el mosco llegó desde América Central entonces antes debió pasar al menos por los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán antes de llegar a Jalisco, estados que según la estadística más reciente de la Secretaría de Salud federal suman entre todos 4 mil 6 casos, mientras en Jalisco hay 4 mil 290 casos comprobados. Qué bueno que no dijo que se debe a que Guadalajara es un área metropolitana súper poblada, porque entonces tendría que explicar por qué el mosquito entonces no se desvió hacia la Ciudad de México en el camino, ya que esa entidad no tiene un solo caso registrado…

Y ya con esta.- Terminó septiembre el mes en que se evidenció de qué lado y qué tipo de alimentos sigue mascando la iguana en la política jalisciense, cuando la línea marcada por el gobernador Enrique Alfaro en el tema del Congreso Constituyente fue bien recibida en la dirigencia estatal de Morena. Hugo Rodríguez dijo que para el partido era viable la propuesta -como días después se confirmó con los votos de sus diputados- porque serviría como “laboratorio” para la intención del presidente de hacer también su constituyente federal, por lo cual oponerse en lo local sería una incongruencia. Alfaro también acarreó a panistas y fue innecesario insistir a los priistas, lo que hizo que su encargo saliera más barato al contar ya también con los votos satelitales del Verde y el PRD. Viejas prácticas que anticipan para dónde irá el sentido del mentado Congreso Constituyente…

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