JUSTIFICADO HARTAZGO DE ESTUDIANTES

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La indignación y el hartazgo no solo del sector estudiantil sino de la sociedad en general que reclama y exige seguridad está plenamente justificada. Resulta inadmisible que los jaliscienses no podamos gozar del derecho a la seguridad que el estado está obligado a brindar. Como inadmisible es que el gobernador Enrique Alfaro Ramirez, intente soslayar el problema de estudiantes desaparecidos contabilizándolos y haciendo parecer que no son muchos, cuando un solo caso debiera bastar para que se enciendan las alertas y se intensifique la búsqueda y los esfuerzos para su localización. 

Aunque Jalisco fue de los primeros estados del país en anunciar una Fiscalía Especializada en Desapariciones y en tener una Comisión Estatal de Búsqueda, hoy por hoy se ubica entre las entidades que encabezan la lista con mayor número de desaparecidos al tener en su haber más de 7 mil 500 personas  no localizadas, 38 por ciento de ellas entre los 14 y 29 años de edad de acuerdo con los datos del Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED). 

Dentro de esta terrible estadística, los jóvenes se han convertido en carne de cañón para las mafias que se disputan “la plaza”; son “levantados” y entrenados como crimínales para obligarlos a cumplir los truculentos fines del crimen organizado. De acuerdo a investigaciones y testimonios de quienes han logrado escapar de sus captores, aquellos que se niegan a colaborar son ultimados para luego, si acaso, ser encontrados en fosas clandestinas. 

Frente a esta perversa realidad que se vive en el estado, es natural la indignación del sector estudiantil que acompañados de maestros, administrativos y padres de familia han salido a marchar  a las calles para reprochar a las autoridades la inacción e ineficacia para erradicar ese flagelo, toda vez que el estado ha sido incapaz de garantizar la seguridad del regreso a casa de los muchachos que acuden a recibir su educación en las diferentes instituciones ya sea de educación pública o privada. 

Tan solo en 2018, y lo que va de este año, se sumaron a esta estadística cuatro estudiantes de la Universidad de Guadalajara, sin que las investigaciones que realiza la Fiscalía de Desaparecidos arroje algún avance en su localización.

Tema aparte merecería el alto número de robos, asaltos y ahora hasta intentos de violación como el ocurrido el pasado lunes 19 de agosto a una joven estudiante de la preparatoria Jalisco que fue atacada por un individuo a escasas cuadras del plantel escolar, y aunque logró huir sufrió lesiones en cráneo y cuerpo ocasionadas por golpes y un objeto punzocortante, según declaró la propia chica, quien se quejó además del trato recibido por policías y funcionarios del Centro Niñez a donde acudió a presentar la denuncia de la agresión. 

Este agravio en contra de la joven preparatoriana motivó una nueva marcha por parte del sector estudiantil que se plantó a las puertas de Palacio Municipal de Guadalajara para exigir seguridad. 

En tanto el presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), Jesús Medina Varela aseguró que la violencia alrededor de los planteles escolares se ha salido de control en esta semana de regreso a clases, y reprochó la actuación de la Fiscalía Estatal a la que describió como un fracaso al no resolver los casos.

“La Fiscalía de Jalisco es un gran fracaso en todos los sentidos; hoy me toca atender un caso en Ciudad Niñez que me parece desafortunado y la verdad es que da bastante pena que los responsables de resolverlo tengan estas actitudes con la ciudadanía, que es víctima de la violencia”.

El joven dirigente advirtió que no se va a permitir ningún tipo de simulación pues el proyecto de Senderos Seguros no está para esconder cifras, sino para visibilizarlas, y adelantó que en una semana dará a conocer el corte de los resultados, pues visiblemente se dispararon las incidencias. 

La marcha del miércoles fue la segunda en menos de 15 días que realizaban los estudiantes de la Universidad de Guadalajara, que ya el lunes 12 habían salido a las calles a exigir el regreso con vida del joven de 20 años de edad, Adrian Ponce Morales, estudiante de la carrera de Negocios Internacionales en el Centro Universitario de la Ciénega (CUCI), a quien se le vio por última vez el pasado 31 de julio. 

Jesús Medina, junto con el Rector General, Ricardo Villanueva, han estado encabezando las exigencias a las autoridades para que movilicen la búsqueda a fin de dar con el paradero de los desaparecidos.

Conforme a la información que tiene la propia casa de estudios, en la entidad son 30 municipios los que concentran el mayor número de desaparecidos, en especial los del área metropolitana de Guadalajara, y las cabeceras regionales.

En los primeros siete meses del año se han abierto 1267 carpetas de investigación por homicidios dolosos en el estado. Esto quiere decir que en promedio, en Jalisco se abre una carpeta de investigación cada ocho horas de una persona desaparecida, y cada dos horas con 40 minutos, de una persona asesinada en este estado, según información proporcionada por Medina Varela.

Juanita Ponce Morales, hermana de Adrián, ha denunciado y se ha quejado también de la atención que se le ha brindado por parte de la Fiscalía de Jalisco la que ha dicho es totalmente deficiente. Reprochó en los últimos informes que se les dieron, había posibilidades de que Adrián se encontrara en Zacatecas. Sin embargo, la coordinación con las autoridades de esa entidad ha sido nula.

Por si fuera poco, Juanita indicó que la Fiscalía del Estado les afirmó ya estaba en coordinación con su equivalente zacatecano, pero solo se trató de un engaño puesto que al ponerse en contacto con las autoridades de aquella entidad negaron haber tenido comunicación con sus pares de Jalisco e incluso negaron tener abierta alguna carpeta de búsqueda de su hermano. 

El rector de la Universidad de Guadalajara, Ricardo Villanueva, ya ha manifestado su inconformidad por el lento avance en las investigaciones y adelantó que la casa de estudios creará un comité de análisis dedicado al estudio de la desaparición de personas, con el objetivo de proponer políticas públicas eficientes.

Desde la óptica del rector, a la Fiscalía estatal le hace falta avanzar con contundencia en las indagatorias; al tiempo que se quejó de la falta de claridad, de registros y de la impunidad que prevalece en los casos de los desaparecidos. 

No sabemos si las autoridades no han entendido o no han querido aceptar que este tema se tiene que abordar de raíz. El gabinete de seguridad de Alfaro Ramirez debe comprender que no es con varitas mágicas como se puede solucionar el problema, pues se requieren propuestas serias, estrategia, voluntad y firmeza. Y debe entender también que ninguna Policía Metropolitana, ninguna Guardia Nacional y ningún cuerpo policial dará resultados en tanto no se lleve a cabo una labor de depuración y de control de confianza al interior de las mismas. 

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