PAZ ARREBATADA

1323
0
Compartir

Indudablemente lo primero que viene a la mente de cualquier persona cuando se entera que hubo una balacera entre grupos contrarios del crimen organizado en un lugar como Carl’s Jr de Plaza Galerías a las 4 de la tarde de un miércoles en pleno receso vacacional escolar, es una tragedia. Lo segundo que se piensa es en que nos pudo ocurrir a cualquiera, que podríamos haber sido los comensales de la mesa de al lado y que pudimos haber estado ahí con nuestros hijos bajo un fuego cruzado. Lo tercero es que ya no tenemos seguridad en ninguna parte de nuestra antes pacífica ciudad, y que nuestra tranquilidad ha sido arrebatada irremediablemente.   

“Justicia, Sabiduría y Fortaleza, custodian a esta leal Ciudad”, se lee al pie de La Minerva, insignia de la Guadalajara cosmopolita, y si bien, la plaza que sirvió de escenario para el enfrentamiento a balazos se ubica en Zapopan, es en general la Zona Metropolitana de Guadalajara, (Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque), ademas de Tlajomulco que colinda con la zona conurbada, la que vive quizá el peor momento de inseguridad víctima de toda clase de ilícitos y a merced de los delincuentes, sin menoscabo de lo que se registra en otros municipios del interior del estado que prácticamente se encuentran sometidos por las mafias.

No podemos soslayar una lectura que se hace necesaria tras la balacera del miércoles a plena luz del día en un restaurante de hamburguesas que se localiza en uno de los centros comerciales más concurridos de la Zona Metropolitana de Guadalajara, con saldo de dos personas muertas, seis heridos y hasta donde se conoce, cero detenidos. 

Lo primero es que hemos perdido ya la tranquilidad que gozábamos en nuestra querida ciudad de salir una tarde cualquiera a un centro comercial y comer una hamburguesa, porque nuestras vidas y las de nuestros hijos corren peligro, porque en cualquier momento puede entrar un sicario para ajustar cuentas con un miembro de una banda rival, suponiendo sin conceder que la versión de las autoridades fuese cierta en cuanto al motivo que propició la balacera, porque habrá de mencionar que una de las primeras versiones fue que los delincuentes iban por la esposa del gobernador de Nayarit que se encontraba comiendo con sus hijos en el establecimiento.   

Muy reveladora resultó en este contexto la opinión de un muy molesto hombre que se encontraba comiendo en el lugar con su familia, justo a un par de mesas de quien se supone fue “el objetivo” del crimen, resultando heridas dos de sus familiares, una niña entre ellas. El caballero no dudó en calificar la experiencia como estar en un infierno durante cinco minutos.

“Estábamos por empezar a comer cuando escuchamos el primer balazo, a dos mesas de nosotros estaba la persona disparándole a otro. Nosotros nos tiramos al suelo porque se vino una ráfaga como de 30 balazos”, narró.

“Me tiré abajo de la mesa con mi mujer, que es diabética; mi tía, que resultó (lesionada) con una esquirla; mi sobrina (herida) con una bala en un glúteo”.

“La verdad es algo espantoso, muchachos, no se imaginan lo que es estar ahí, empezando a comer y escuchar esa ráfaga de muerte (…); ya no puede uno salir a comer, ya no puede salir a ningún lado, tenemos un gobierno pa’ la madre, pa’ la mierda”, expresó.

Segundo, no podemos dejar de advertir también que entre los fallecidos se encontraba uno de los agresores; en un charco de sangre y todavía con el arma de fuego empuñada; -en las fotografías que circularon en redes sociales- vimos a un joven no mayor de 18 años de edad; un adolescente sicario, que nos recuerda que en esta entidad muchos jóvenes son “levantados” y obligados a “trabajar” para las mafias porque su otra opción se reduce a ser desaparecidos, terminar desmembrados en una bolsa o en fosas clandestinas. 

Tercero, el otro occiso, resultó ser, de acuerdo con reportes de la Fiscalía de Jalisco, un personaje identificado como Martín Arzola Ortega, mejor conocido como “el 53”, quien presuntamente es uno de los fundadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Conforme a los reportes judiciales, “el 53” era el responsable de coordinar los grupos operativos del Cártel en Guadalajara bajo las órdenes de Nemesio Oseguera, “el Mencho”, principal líder de la organización delictiva.

“El 53” tenía una sentencia por 24 años de prisión acusado de delincuencia organizada, delitos contra la salud y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército.

¿Por qué estaba en libertad alguien que se supone debía estar purgando una larga condena? ¿Por qué un juez determinó su libertad? 

En este marco de inseguridad, de violencia, de niños sicarios, de delincuentes liberados,  seguimos preguntándonos, ¿qué ha hecho el nuevo gobierno que tiene ya casi ocho meses al frente de la administración bajo la tutela de Enrique Alfaro Ramirez?. 

¿Hasta dónde pensará llegar el gobernador con todo su orgullo y soberbia para sostener a un personaje como el Coordinador Estratégica de Seguridad, Macedonio Salomón Tamez Guajardo, a quien le ha quedado muy grande en cargo para el que no cuenta ni con la capacidad, ni la experiencia y mucho menos las credenciales para tan importante responsabilidad en el gabinete de Alfaro? 

Tan solo en los últimos tres días, se registró otro enfrentamiento entre un particular y un asaltante en otra plaza comercial, el jueves un fuego cruzado más, este cerca del centro comercial Real Center en Zapopan. El mismo miércoles en que se dio la balacera en Carl’s Jr se localizó una nueva casa de seguridad con personas privadas de su libertad, y en su interior cuerpos desmembrados en bolsas. Al otro día se conoció de una joven que había sido reportada como desaparecida un día antes, su cuerpo fue abandonado en una bolsa a la puerta de su casa. 

Todo lo anterior, sin olvidar el asesinato el viernes del Fiscal regional del estado en un ataque directo por parte de crimínales, y el del Comisario de Seguridad del municipio de Tepatitlan, Arturo Gómez Vargas, que la mañana de este viernes 2 de agosto fue ultimado por sujeto armados en la carretera Guadalajara- Tepatitlan, en un claro indicio de que las amenazas que pesan sobre los uniformados por parte del crimen organizado se están cumpliendo sistemáticamente.

De acuerdo a medios de comunicación, en lo que va de este año se han suscitado al menos otros ocho casos de asesinatos, atracos y balaceras ya sea dentro o fuera de plazas comerciales en la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde cualquiera puede transitar con armas de fuego, y por ejemplo, entrar a un restaurante de comida rápida, formarse en la fila, pedir una hamburguesa y enseguida abrir fuego en contra de los comensales. 

EtiquetaCosío
Compartir

Dejar un comentario