LA NUEVA CARNALA DE ALFARO

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Estaremos de acuerdo mis cinco lectores y yo que el problema social más grave en México en general y en Jalisco en particular es la inseguridad. 

No sé si también estaremos de acuerdo que en cuestión de inseguridad, el problema más grave son las desapariciones de personas, con todo lo que eso significa no sólo para la víctima directa sino en desesperación e incertidumbre para los familiares y el tremendo carrusel de burocracia y revictimización que han de padecer ante autoridades desbordadas e incapaces de cumplir con su encomienda constitucional.

Contrario a lo que ocurrió en enero pasado con el nombramiento de la fiscal especial de desaparecidos, Blanca Jaqueline Trujillo Cuevas, que generó un consenso entre los organismos de familias dedicadas a reclamar y buscar a sus desaparecidos, el nombramiento reciente de Francelia Hernández Cuevas como titular de la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Jalisco, logró un consenso pero en contrario debido a los antecedentes que tiene.

El problema entre otras cosas viene del “carnalismo” que acusa el gobernador Enrique Alfaro con estos nombramientos (como ocurrió por ejemplo con el fiscal carnal Gerardo Octavio Solís) de los que debería excusarse para no generar la polvareda que su dedo elector causa, sobre todo tratándose del tema más sensible.

Es verdad que Francelia obtuvo el cargo al formar parte de la terna que colectivos como Por Amor a Ellxs y Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco y diversos funcionarios estatales integraron para presentar a Alfaro, pero fue justo la intervención de Alfaro para decidir lo que restó la legitimidad necesaria.

Alfaro y su equipo de comunicación ponderaron que Francelia tiene “20 años” inmiscuida en este tipo de temas, que encabezaba en la Fiscalía de Jalisco el área de Alerta Amber, incluso que estudia un doctorado y es abogada, pero lo que no dijeron es que cuenta con antecedentes por violaciones a derechos humanos, según la recomendación 23/2013 de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco.

Los señalamientos de la recomendación son graves para quien debería tener toda la sensibilidad y responsabilidad del mundo y estará a cargo de buscar a las al menos 7 mil 500 personas desaparecidas, pues según la investigación de la defensoría las violaciones fueron a los derechos infantiles, a la igualdad, a la no discriminación, a la privacidad y a la seguridad jurídica.

En 2012, cuando Francelia fungía como agente ministerial en la Fiscalía tuvo la encomienda de investigar si una menor que vendía dulces en la calle, cuya imagen se viralizó en redes sociales pues era rubia y su familia morena, era en realidad hija de la mujer que se ostentaba como su madre.

La CEDHJ documentó que encabezados por la hoy flamante comisionada se detuvo a dos mujeres que vendían dulces en las calles de Zapopan y tres de sus hijos, los cuales fueron enviados al Hospicio Cabañas.

Francelia ordenó sin contar con la autorización de las madres y a pesar que estas presentaron sendas actas de nacimiento de los menores, que se les practicaran pruebas de ADN para saber si eran realmente sus hijos, hecho del cual tampoco pasó un reporte adecuado como exige la ley.

También ordenó que les practicaran exámenes ginecológicos a las dos niñas y andrológico al niño, sin importar que la indagatoria nada tuviera que ver con violencia sexual contra los menores.

Además en 2013 la CEDHJ informó que Francelia, aún en su calidad de agente del Ministerio Público, encabezó un operativo tras una supuesta denuncia de prostitución infantil, en la cual los funcionarios policiales irrumpieron en un hotel sin orden de cateo, con lujo de violencia, revisaron habitaciones sin permiso y sacaron a los pasillos a los huéspedes”.

No encontraron menor de edad alguno dedicado a la prostitución pero, seguramente para no irse con las manos vacías, detuvieron a once trabajadoras sexuales con la amenaza según las pesquisas de la CEDHJ de consignarlas sino firmaban una declaración para declararse culpables.

Por supuesto no es novedad el uso de funcionarios afines al régimen alfarista sin importar su historial público o político (el fiscal Gerardo Octavio Solís tiene recomendaciones por tortura en su anterior encomienda como procurador de Justicia en el estado), pero un gobernador que habla de refundación y de una nueva historia para Jalisco tendría que andar con mucho tiento en el tema más delicado del problema más grave que existe, no buscando afinidades y lealtades para rodearse simplemente de agachones o aplaudidores.

PARTIDIARIO

Educación para refundar: Por el mismo estilo va el reciente anuncio que hizo Alfaro respecto a la construcción del programa “Recrea, Educación para Refundar 2040”, que según él formará mejores ciudadanos, será transexenal y tendrá que apropiarse la sociedad y el magisterio para con ello, juntos, “obtener el apoyo presupuestal del gobierno de la república”, unos 27 mil millones de pesos según sus nervios, que se aplicarían para rehabilitar todas las escuelas del estado. Todo está tan nebuloso que no se puede ver más allá de la nariz, en particular porque el presupuesto del que habla es sólo una quimera que tendría antes que pasar por el filtro del Congreso de la Unión para aumentar las participaciones y en segunda por que los objetivos “vincular la vida escolar con el contexto inmediato”, “transformar el sistema educativo” y “una evaluación anual con indicadores para monitorear los resultados” suenan tan demagógicos que uno los puede encontrar en cualquier otro proyecto de su administración estatal…

Y ya con esta: Donde hay esperanza de que la refundación tenga al menos algo de sentido para una palabra tan rimbombante es en la Fiscalía Anticorrupción luego que a principios de mes el ex director del Instituto de Pensiones del Estado, Fidel Armando Ramírez Casillas, y cinco personas más, fueron vinculadas a proceso por la compra de medicamento a sobreprecio a la empresa Abisalud, aunque ninguno de ellos un verdadero pez gordo del consejo de administración del Ipejal. Veremos si marchan con sustento las otras nueve carpetas de investigación en proceso por presuntos actos de corrupción en el Ipejal, entre ellos la “inversión” que se hizo con fondos de ahorro de los burócratas jaliscienses por 603 millones de pesos en bonos de deuda de la empresa española Abengoa, o bien todo este revoltijo de acusaciones es simplemente una caja china al estilo del tío Lolo…

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1 comment

  1. Arturo Lozano 8 julio, 2019 at 16:53 Reply

    La refundación de Jalisco !
    No fue más que una frase esperanzadora que les vendieron a los ilusos que querían ver en Alfaro al redentor de nuestro estado.
    No nos extrañe seguir viendo, cómo poco a poco, el gobernador Enrique Alfaro Ramírez va incrustando a sus alfiles en los cargos públicos claves para manipular a su antojo y conveniencia, los recursos económicos y los poderes del estado.
    Vislumbró un futuro peligroso para los derechos humanos y la economía
    de los Jaliscienses.

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