Alfaro y Los Altos, el rompimiento que viene

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“Los persas jamás violan un río  con las secreciones de sus cuerpos, ni siquiera se lavan en él las manos, ni tampoco permiten a otros que lo hagan; al contrario, tienen por los ríos una gran veneración”.

Heródoto, Historia. Clío (libro primero)

La resistencia alteña contra la exportación de las aguas de su cuenca principal, el río Verde, a Guadalajara y León, se ha convertido en el mayor escollo para que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, pueda lograr su objetivo de desatorar por fin los proyectos hidráulicos de esa cuenca, posiblemente la más disputada y judicializada de la historia reciente del país.

El mandatario tiene prisa. En eso convergen su personalidad belicosa y sus pretensiones de hombre de acción, hábil en destrabar conflictos, con las presiones de grupos de poder cercanos a Casa Jalisco, entre ellos, los grandes desarrolladores inmobiliarios que han apostado por su figura disruptiva, echada hacia adelante, ante la decepción ocasionada por otros gobernadores, desde Alberto Cárdenas Jiménez hasta Aristóteles Sandoval Díaz, quienes “les fallaron” en sus promesas de aprovechar las aguas presuntamente subexplotadas de esta corriente que nace en la Sierra Fría de Zacatecas, y hiende la meseta alteña para unirse, justo al norte de Guadalajara, con el río Grande o Santiago, el hijo del lago de Chapala, y traerlas a la metrópolis. Sin agua no hay complejos inmobiliarios. Elemental, mi querido Watson.

La realidad es que el movimiento contra el anegamiento de los poblados de Temacapulín, Acasico y Palmarejo por causa del represamiento -la hoy inconclusa cortina de El Zapotillo-, modesto pero aguerrido en sus inicios en 2005, se ha multiplicado con el paso de los años, y aunque el liderazgo de Alfaro llame a la disciplina a los presidentes municipales de la región, éstos desde hace mucho tiempo fueron rebasados por una sociedad civil cada vez más informada y dispuesta a desafiar a la autoridad temporal, el representante del César, metáfora que es muy ad hoc, pues los alteños se respaldan en la tradicional autoridad que le confieren los legos a la iglesia católica, representada por el influyente obispo de San Juan de los Lagos, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, de estirpe regiomontana, pero ya ambientado en los usos y costumbres de esta tierra aferrada a valores del pasado, especialmente a la desconfianza gobiernista, venga de la capital de Jalisco o de la mismísima sede de los poderes políticos del país.

La pregunta más importante: ¿qué está dispuesto Alfaro a hacer para salirse con la suya? Y asociada, una ineludible: ¿cuál será el costo político que deberá pagar por ello?

Porque hacerlo durante el primer año de gobierno significa ventajas que sus antecesores no supieron alcanzar: desgastarse fuertemente en los primeros meses, y que con la ejecución de las obras y la cristalización de sus beneficios -sean estos los que sean, así se venderán en el marketing político tan esencial a la figura del gobernador-, se logre una especie de “legitimación” a posteriori que minimice el desgaste. Alfaro Ramírez está ávido de una victoria que lo saque del perfil anodino y a la defensiva en que se ha desenvuelto en sus primeros tiempos de gestión, aplastado por un personaje que comparte su misma impronta populista, pero tiene más poder, más recursos financieros y conecta mucho mejor con el enojo popular contra las élites: justamente el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador.

De hecho, el mandatario nacional ya se los dijo muy claro tanto a Alfaro como al gobernador de Guanajuato, el panista Diego Sinhue Rodríguez Vallejo: no habrá recursos para terminar las represas (El Zapotillo y El Purgatorio) ni para el acueducto El Zapotillo-León, a menos que las dos entidades alcancen una conciliación verdadera respecto a los decretos de reparto de agua de 1995 y 1997 (que repartió “las aguas disponibles” del río Verde en 76 por ciento para Jalisco y 24 por ciento para Guanajuato).

Esta condición tiene apurado a Alfaro Ramírez, que ve cómo se van los plazos para acceder a los recursos de los fondos de infraestructura o de Banobras, únicos viables para financiar un proyecto que en el caso de Jalisco, podría rondar diez mil millones de pesos, más lo que ya está en pie o enterrado.

De ahí su creciente presión a los miembros del Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua en Jalisco, que coordina el alteño Juan Guillermo Márquez Gutiérrez, para que le den la espalda justamente a la causa que motivó la integración del organismo, en el año 2015, a instancias de un decreto de un despistado gobernador Aristóteles Sandoval Díaz, quien jamás supo lidiar con las causa del observatorio. La respuesta ha sido un terminante “no”, bajo argumentos como la escasez del recurso y la fuerte dependencia de las actividades pecuarias -ramo en que el altiplano del este de Jalisco ostenta liderazgo productivo nacional- hacia una disponibilidad constante del agua, más allá del alto aprecio en que tienen al río como geografía identitaria para su cultura fuertemente localista. Pero los negociadores del gobernador no cesan en el empeño de alcanzar algún acuerdo que estampe firmas de los disidentes, reduzca el impacto que significa darle la espalda a una de sus principales banderas de campaña, fuertemente posicionada bajo la idea de que sus antecesores, en especial Sandoval Díaz, habían traicionado a Jalisco entregando el agua de su río a Guanajuato.

¿Cómo conciliar semejante mensaje de campaña, que lo hermanaba con las desiguales luchas de los alteños y lo elevaba a condición de héroe de Jalisco, con su abrupto cambio de postura, que es justamente, traer el agua para Guadalajara para que no le falte el recurso a los gestores del desarrollo inmobiliario, aunque Los Altos, como diría el gran Mario Vargas Llosa y piensan los enemigos del trasvase, se jodan?

Ya sabemos que todos los hombres de poder siempre dicen que una cosa es la campaña y otra el gobierno. Subrayan con cinismo que hay que ser responsables y realistas, que no se puede cumplir todo lo que se promete. Lo grave en este caso es el modo en que utilizó una causa social para después darle la espalda. Este tipo de acciones son justamente las que han desprestigiado la política partidista e institucional en México, y paradójicamente le han dado el poder a los populistas, a los disruptivos, a los antisistema… una imagen vendida hasta ahora muy bien en un producto llamado Enrique Alfaro.

Por estas razones, es evidente que al gobernador, una vez alcanzado el cargo, le estorba el observatorio, ese viejo y muy útil aliado.

Hace meses lanzó a la opinión pública el rumor de la eventual desaparición de ese organismo por sobrar en las nuevas estructuras de la “refundación” (que, como valdrá la pena analizar en otra entrega, consiste en dejar a la sociedad civil educada y sometida a la hegemonía del movimiento político, para que le dé lustre de ser “ciudadano”, y de paso, expulsar de la “política” a los ciudadanos que no se someten a ese “supremo” interés), pues habría cumplido con sus funciones, y el ninguneo en que estuvo inmerso en su relación con el gobierno anterior era la mejor prueba de su fracaso y obsolescencia (bajo esa lógica, a ver si la “refundación” no nos sale con que hay que eliminar el poder judicial, dado que no da justicia).

Pero como las reacciones de denuncia y alarma que se ocasionaron no fueron desdeñables, parece que sus amigos del sector privado, con seis representaciones en el observatorio, decidieron apoyarlo para matar de inanición, menos espectacularmente, al cuerpo consultivo: esos seis puestos han quedado vacantes, con la idea clara de restar legitimidad. Por si fuera poco, la Universidad Iteso, que fue pilar en el trabajo del observatorio, también abandonó su silla (dentro de lo cual entran acusaciones de conflicto de interés contra algunos vocales). El organismo se ha renovado con representantes de regiones que le dan más una dimensión estatal, y no la marcadamente alteña y tapatía que ostentaba en el pasado. Está en el aire su futuro.

Pero incluso si Alfaro se sale con la suya respecto al incómodo organismo ciudadano, no podrá evitar un fuerte golpe de desprestigio por subestimar a sus antiguos aliados: desaparecer el observatorio no apagará la movilización alteña, que ya está organizada desde afuera y que ha tomado la precaución de abrir canales de comunicación con el gobierno de López Obrador, pues ya venían venir el golpe. El presidente de la república está muy ocupado en canalizar recursos del erario hacia sus “programas sociales”, que dicho con toda franqueza, son transferencias directas con fines marcadamente clientelares. Pero como el presupuesto no ajusta, y se ha negado a hacer una reforma fiscal que dé más impuestos, el mandatario hace malabares para impedir que esos recursos se deban “desviar” a cosas tan secundarias como la infraestructura (¿es necesario aclarar la ironía?).

La mejor muestra, en un muestrario de abusos que se alarga cada día en todo el país, es el escándalo de su reciente visita a Torreón: a mano alzada entre sus simpatizantes, en un acto público a donde acudieron algunos centenares del más de un millón de moradores de la región, y sin ningún respeto por las formas y el rigor democrático, decidió cancelar la inversión para un tren que conectaría la ciudad lagunera con su vecina y ya conurbada duranguense, Gómez Palacios. Si lo hizo con una trampa tan burda y evidente, ¿a poco AMLO se resistirá a usar la legítima oposición al proyecto El Zapotillo-León, cuando le cae como anillo al dedo a sus pretensiones de no distraer recursos federales en proyectos que no considera prioritarios?

De manera que Alfaro Ramírez no tiene una jugada fácil. Dicen que la traición es parte necesaria de la política, pero a condición de que no parezca traición, de que no tenga altos costos de imagen para quien acude a ese recurso, y que en todo caso, sea un precio menor a pagar en relación con el beneficio obtenido. Los shakespearianos asesores (en realidad, más bien schmittianos) del gobernador “de la refundación” tienen una tarea complicada en lograr cuadrar esa ecuación.

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2 comments

  1. Sonia Contreras 2 julio, 2019 at 13:46 Reply

    Estimado Agustin del Castillo;
    Reciba saludos afectuosos desde el municipio de Boca de Tomatlan, Jalisco.
    Me dirijo a usted ya que su buena reputación le precede y le quiero compartir acerca de una hidroeléctrica sobre el cañon del Rio Los Horcones, en la Bahia de Banderas, lo cual implica graves afectaciones al medio ambiente y la vida silvestre que aquí habita y que muchas están protegidas. Necesitamos cobertura urgente a este tema pues los permisos se otorgaron de forma ilegal hace 10 años, ya que exenta el proyecto de presentar el obligado Manifiesto de Impacto Ambiental, ademas de causar un grave daño a social a la comunidad de Boca de Tomatlan. Yo Sonia Contreras, soy parte del comité Protectores del Rio que es una asociación vecinal que surge al presentarse la amenaza de tal proyecto. Adjunto el estudio de daño realizado de manera independiente por parte de Biólogos y especialistas en la materia y un video de antes y después. Agradecemos mucho de antemano la atención que nos pueda proporcionar en este asunto, y no dude en contactarme si surge alguna duda. Cel/whatsup 322-236-2271
    https://www.youtube.com/watch?v=KbpeR7tUUvM&t=3s
    https://www.facebook.com/watch/?v=2517515471600578

  2. Sonia Contreras 2 julio, 2019 at 13:51 Reply

    Estimado Agustin del Castillo;
    Reciba saludos afectuosos desde el municipio de Boca de Tomatlan, Jalisco.
    Me dirijo a usted ya que su buena reputación le precede y le quiero compartir acerca de una hidroeléctrica sobre el cañon del Rio Los Horcones, en la Bahia de Banderas, lo cual implica graves afectaciones al medio ambiente y la vida silvestre que aquí habita y que muchas están protegidas. Necesitamos cobertura urgente a este tema pues los permisos se otorgaron de forma ilegal hace 10 años, ya que exenta el proyecto de presentar el obligado Manifiesto de Impacto Ambiental, ademas de causar un grave daño a social a la comunidad de Boca de Tomatlan. Yo Sonia Contreras, soy parte del comité Protectores del Rio que es una asociación vecinal que surge al presentarse la amenaza de tal proyecto. Adjunto el estudio de daño realizado de manera independiente por parte de Biólogos y especialistas en la materia y un video de antes y después. Agradecemos mucho de antemano la atención que nos pueda proporcionar en este asunto, y no dude en contactarme si surge alguna duda. Cel/whatsapp 322-236-2271
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