Endeudarse por máquinas

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Un día, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural decidió que le hacían falta máquinas para entregar a 121 municipios. Tres semanas después ya tenía más de mil equipos disponibles para repartir, por los que se pagarán más de 3 mil 634 millones de pesos. Las reglas para las compras públicas, el dinero y los participantes para una licitación exprés, no fueron un obstáculo.

¿Quién decidió que el programa A Toda Máquina era el más importante en un estado azotado por la violencia y en una de las peores crisis del sistema de salud? Según los documentos que conforman el expediente, un funcionario de segundo nivel, el director de Administración de la Sader, quien envió la requisición a otro funcionario de segundo nivel, el director general de Abastecimientos de la Secretaría de Administración.

Ese oficio desató, al día siguiente de su emisión, el proceso de compra más importante en lo que va de la actual administración. El gobierno del estado abrió la chequera y pagará, bajo una figura de deuda disfrazada, el equivalente a casi 70 por ciento del crédito que se le autorizó al gobernador Enrique Alfaro por más de 5 mil millones de pesos. Es decir, en menos de ocho meses de la actual administración, los jaliscienses ya debemos casi 9 mil millones de pesos más.

Las características del procedimiento que se siguió para la licitación muestran una simulación.

Solo se permitió participar a dos empresas, cuyos propietarios son compadres, y a una de estas le pasaron por alto incumplir con requisitos que eran obligatorios.

Pero adicional a esto surge la duda de si realmente el arrendamiento de maquinaria era una prioridad y requería una atención de urgencia. La respuesta número uno  de los jaliscienses cada que les preguntan sobre el tema que más interesa se resuelva, es siempre la seguridad.

Además, tanto en lo federal como en lo local, las deficiencias en el sistema público de salud han tenido terribles crisis por desabasto y saturación de servicios.

Por eso es válido cuestionar la urgencia y la prioridad de endeudarse por máquinas.

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