NEGLIGENCIA Y CONTINGENCIA

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Esta semana ha sido terrible en cuestión de incendios forestales, su propagación y las graves consecuencias que han acarreado, entre ellas, la deforestación, contaminación y graves afectaciones para la salud. Un incendio forestal es un fuego de gran magnitud que se propaga sin control en algún terreno forestal, es decir, conformado básicamente por árboles. A diferencia de otros tipos de incendios, se extiende con suma rapidez a través de amplias áreas, cambia de dirección súbitamente y puede sortear obstáculos grandes como ríos y carreteras.

Los incendios forestales tienen un gran poder destructivo. Es como si tuvieran vida propia pues pueden avanzar a una velocidad de hasta 20 kilómetros por hora incendiando y consumiendo todo lo que encuentran enfrente.

Para que un incendio se produzca, son necesarios: un combustible, normalmente la vegetación seca; oxígeno del aire y una fuente de calor. Los combustibles son cualquier material inflamable. Un material comienza a arder cuando aumenta su temperatura hasta el punto de ignición (o inflamación). Éste depende del material del cual se trate.

Al parecer, los incendios forestales han sido más comunes durante las épocas en las que la atmósfera presenta mayor proporción de oxígeno; y claro, en la temporada de estiaje como la que vivimos y padecemos en este tiempo tanto en Jalisco, como en gran parte del país.

El inicio y desarrollo de un incendio forestal depende en parte del  clima, de la topografía, la forma del combustible y el nivel de humedad de éste. Mientras mayor cantidad de combustible exista en un área, más intenso será el fuego.

Las causas pueden dividirse en dos grupos: naturales y antropogénicas; aunque los seres humanos son los principales responsables de los incendios forestales, no significa que la naturaleza no incida en su desarrollo. Un hombre puede arrojar un cigarrillo encendido a un  bosque y si éste contiene vegetación seca, probablemente se desarrolle un incendio forestal. Otro ejemplo es que la la caída de un rayo de larga duración a la Tierra trae consigo chispas, suficientes para encender un combustible. La sequía también favorece las condiciones para el desarrollo de un incendio forestal pues estimula la combustión. El calor intenso, aunado a una sequía, puede secar la vegetación y ésta ser un potencial combustible.

En todos los casos, un factor es determinante: una temperatura o temperaturas altas. En adición, los fuertes vientos pueden ayudar a propagar las chispas y acrecentar el fuego, como sucedió en la semana en zonas del área protegida del Bosque la Primavera, en el área metropolitana de Guadalajara.

Ahora bien, se necesita muy poco para iniciar un incendio forestal. Incluso, se sabe que el movimiento de las ruedas de un tren sobre las vías produce chispas que si alcanzan un material combustible, producen fuego.

Las causas antropogénicas se refieren a las actividades humanas. La mayoría de estas causas tienen que ver con el descuido y la irresponsabilidad. Algunas de éstas son las fogatas, los cigarrillos que se tiran sin estar apagados, las quemas agrícolas que se salen de control, los fuegos artificiales e incluso incendios provocados. En otras ocasiones, el desecho inadecuado de los residuos provoca incendios; esto es, la quema de basura. Además de producir contaminación del aire y del suelo, si se pierde su control es proclive de crecer, avanzar y consumir grandes hectáreas de terreno.

La mayoría de los incendios forestales se deben al descuido y a la irresponsabilidad humana.

Los incendios forestales son un peligro para todo lo que se encuentra en su camino, por lo que entrañan riesgos para la vida y la infraestructura urbana.

Por un lado, destruyen grandes terrenos de bosques y por ende de vida vegetal. Cuando un incendio forestal quema toda la vegetación de un área específica, debilita el contenido de materia orgánica del suelo y dificulta que éste absorba el agua; como resultado, puede iniciarse un proceso de erosión. Los animales y los seres humanos no escapan de los efectos, pues muchos pueden perecer calcinados si no escapan a tiempo. Por otra parte, los incendios destruyen construcciones y ocasionan graves pérdidas materiales.

Cuando la frecuencia de los incendios forestales en una región concreta es alta, el impacto puede ser devastador. Se interrumpen los ciclos naturales de los bosques y desaparecen las especies nativas, mientras que proliferan las plantas invasoras.

Los incendios forestales aumentan los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, contribuyendo al efecto invernadero y al cambio climático. Además, generan cenizas y destruyen nutrientes. Por último, los incendios en las zonas boscosas del planeta erosionan el suelo, propiciando inundaciones y desmoronamientos de tierra. Y aunque parezca bastante trillado, aunque en realidad no lo es ya que cada año parece que se nos olvida, vale comentar  varios consejos para prevenir los incendios forestales, sobre todo muy útiles para evitar los que se producen por negligencia humana, como al parecer fueron los más recientes que se suscitaron en el bosque de La Primavera:

No tirar colillas ni cerillos , ya que la mínima chispa puede producir una llama y de ahí un incendio, sobre todo en zonas donde hay materia vegetal seca.

No tirar vidrios, botellas de plástico o cristal, latas, sprays u otros materiales combustibles en los bosques.

No encender hogueras o fogatas en el bosque, solo hacerlo en las zonas acondicionadas para ello con el permiso indicado, pues por más que creamos que sabemos controlarlo el fuego se puede descontrolar por una sola chispa al hacer un poco de viento.

Si se encuentran restos de hogueras o fogatas con brasas, hay que apagarlas con suficiente agua.

Si se observa a alguien con comportamiento sospechoso, tirando alguno de los materiales mencionados, haciendo hogueras en zonas no habilitadas, etcétera, hay que denunciarlo a la autoridad.

No entrar con coches o vehículos de cualquier tipo en zonas donde el suelo tenga vegetación seca, como matorrales o hierbas, ya que el simple contacto con el tubo de escape caliente, sobre todo si es un día con sol fuerte, puede producir un incendio.

Colocar zonas cortafuegos en las áreas en las que se conoce que hay facilidad de incendios, según el historial de otros años o por los cambios que haya habido en la zona y que propicien este desastre. En esta época del año, debemos recordar que  ninguna acción preventiva en contra de los incendios forestales está por demás; contribuyamos juntos a evitar daños al entorno, el equilibrio ecológico y nuestra salud.

Los incendios que se registraron hace apenas unos días en varios puntos del área natural protegida del Bosque La Primavera en Guadalajara, han sido catalogados como los más graves de los últimos años, primero por el número de hectáreas afectadas, como por los daños y perjuicios colaterales que se registraron durante y después de la grave afectación al pulmón más grande que tiene el área metropolitana de la capital jalisciense. Parecían días nublados, sin embargo la causa no era la natural de esos fenómenos climatológicos, sino que la razón principal de esa condición atmosférica fueron los graves incendios que presuntamente habrían sido provocados en el Bosque La Primavera. Las horas pasaban, y tras haber sido contenido y sofocado un incendio, ya ocurría otro, lo que provocó la movilización de cientos de elementos de diversas corporaciones para atender el evento, que en momentos parecía rebasar las capacidades gubernamentales. Afortunadamente, no hubo perdidas humanas, pero si afectación importante en diversos rubros, destacando la grave contingencia atmosférica que causó sensible afectación a los tapatíos.

Las autoridades estatales de Jalisco reportaron saldo blanco; y conminaron a la ciudadanía a tomar medidas de previsión

Las autoridades informaron que durante viernes y sábado más de 450 elementos de base y 250 combatientes de los tres órdenes de gobierno participaron en el combate al incendio que afectó el área natural protegida de La Primavera, además se informó que para lograr cercar y apagar los incendios se contó con la participación de una centena de  unidades móviles y siete helicópteros.

En las redes sociales digitales, imágenes y videos de distintos puntos de los incendios y afectaciones se viralizaron de inmediato, llamando profundamente la atención que en las unidades habitacionales aledañas a las faldas del bosque, tuvieron en muchas de ellas que abandonar sus hogares tras no soportar respirar el humo que se acumuló en la zona. En este sentido vale mencionar, que las zonas aledañas al bosque La Primavera son bastante contrastantes, pues mientras en unos videos se pudo observar que los helicópteros bajaban a colectar agua en las albercas de las casas y cotos ahí edificados, en otras imágenes se veía a las personas literalmente huir de modestas viviendas enclavadas en cerros y laderas. Afortunadamente al final, como ya se apuntaba, no hubo pérdida de vidas humanas que lamentar.

También, en este sentido vale mencionar que hizo falta de parte de la Semadet y de la Unidad de Protección Civil y Bomberos del estado, información oportuna a la población, ya que la mayoría de la misma fue sólo a través de las redes sociales, lo que a pesar de su amplia cobertura, muy seguramente no llegó a las áreas y personas que no cuentan con este servicio. 

Ante la contingencia, las autoridades recomendaron la suspensión de actividades en los planteles educativos, pero al final del día, solo quedó en eso, en una mera recomendación, a pesar de que era evidente la afectación que se sentía y respiraba en el aire.

Además, la afectación no solo se dio en las áreas aledañas a los incendios, como podrían ser las zonas de San Agustín, San Sebastianito, Adolf Horn, Cerro del 4, Santa Anita, El Colli, Bugambilias, Santa María Tequepexpan, Guadalupe Inn, Santa Ana Tepetitlan, la zona de El Fortin, Arenales Tapatios, Miramar, Prolongación Mariano Otero, ITESO y circunvecinas, sino que por los fuentes vientos registrados, la capa de humo y contaminantes, cubrió gran parte del área metropolitana. Lo que la población hizo en la medida de sus posibilidades fue aminorar el uso de los vehículos, evitar actividades al aire libre, cubrir nariz y boca, cerrar puertas y ventanas, así como a moderar el uso de otros automotores como las motocicletas.

Por su parte, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), adscrita a la 15 Zona Militar, al mando del general de Brigada, Norberto Cortés Rodríguez, informó que estuvieron y están en apoyo en el combate de incendios forestales, particularmente, el registrado en el Bosque La Primavera. Para ello, indicó que se activó el Plan DN-III-E en auxilio a la población afectada. En un último reporte, la Sedena dio a conocer que para los trabajos de extinción del fuego se desplegaron efectivos con un jefe, cuatro oficiales y más de un centenar de tropa.

Los efectivos militares, realizaron trabajos de trazado de guardarayas, patrullaje de zonas afectadas y en riesgo, en coordinación con autoridades, civiles y auxiliando a la población afectada. Por el incendio forestal en el Bosque de La Primavera, cabe señalar que elementos del 102 Batallón de Infantería, adscrito a Autlán de Navarro, fueron los primeros en acudir a brindar el apoyo a los combatientes del incendio.

El Director General de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, informó que se combatió el incendio en tres frentes, dando prioridad a las áreas urbanas, dijo que no fue necesario el desalojo de personas sus viviendas, aunque deben de permanecer en alerta frente a la alta posibilidad de nuevos incendios.

A través de su cuenta de Twitter, la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco pidió apoyo a quienes cuentan con alberca o viven cerca de un deportivo para llevar agua del lugar y combatir el incendio. 

Desde el sábado por la tarde, los incendios fueron controlados, pero la afectación en la atmosfera continuó hasta el día siguiente. La generación y propagación de nuevos incendios son latentes, por lo que las recomendaciones para prevenirlos nunca son excesivas y la invitación es que todos las llevemos a cabo.

Al cierre de estos comentarios, ya se vislumbraba la posibilidad de que efectivamente como había trascendido, el origen de estos terribles incendios fue la negligente acción humana, deliberada y reprochable, por lo que ya se está en busca de los posibles responsables. De ser así, la exigencia es que no exista impunidad y por el contrario, sea ejemplar el castigo para quien o quienes por acción u omisión contribuyeron a esta grave afectación que nos ha perjudicado a todos, no sólo a las dos mil hectáreas de bosque que resultaron siniestradas, sino por la contingencia que trastornó la vida y actividades sociales, económicas, académicas, laborales y recreativas de millones de jaliscienses.

Ahora bien, alguna autoridad debe comprometerse a ir por quienes sin escrúpulos ordenan estas quemas para luego buscar construir en los predios siniestrados. 

Si como ya algunos funcionarios han confirmado, los incendios que se han venido registrando en el bosque La Primavera son provocados, se debe proceder y aplicar la norma que dicta establecer una veda por 20 años para evitar que se construya en esa zona, sin menoscabo, como ya mencionaba, de que se hagan las investigaciones correspondientes y se llegue hasta las últimas consecuencias para castigar a los responsables. No se puede permitir que se pierda ni un árbol más de esta zona ni de cualquier zona forestal a causa de la voracidad de empresarios sin escrúpulos. 

No podemos cerrar los ojos o seguir haciendo como que no vemos, cuando manos criminales han vuelto a incendiar el Bosque de La Primavera provocando gran contingencia ambiental, manos perversas que buscan lucrar con los terrenos de esa zona; desarrolladores inmobiliarios mezquinos y voraces. 

Será menester reformar las normas y establecer sanciones más severas al respecto, además de incrementar las responsabilidades monetarias a autores materiales, intelectuales y cómplices desde las instancias gubernamentales. También se deberá sancionar a quienes urbanicen y lo permitan desde los gobiernos, en zonas conflagradas sin respetar la veda de 20 años , la que también posiblemente debería incrementarse. 

Vale recordar que durante la campaña electoral 2018 rumbo a la Gubernatura, casi todos los que fuimos aspirantes hicimos planteamientos al respecto de la protección del bosque de La Primavera, en mi caso reiteró la que exprese: debe analizarse con objetividad la necesidad de las expropiaciones. Lo dejo a consideración.

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