Jalisco, un tiradero

935
0
Compartir

El trazo de la Línea 3 del Tren Ligero cruza toda la zona metropolitana de Guadalajara desde los extremos de Tlaquepaque a Zapopan como una herida en la vida urbana. Una obra inconclusa que, hasta ahora, ha ocasionado más perjuicios que beneficios a los habitantes de la metrópoli.

Se sabe que una obra pública de la envergadura como una línea de tren ligero, ocasionará inconvenientes e interrumpirá el flujo cotidiano de los desplazamientos y movimientos de los habitantes de la metrópoli, pero quizá nadie imaginó las consecuencias tan negativas que ocasionaría en millones de habitantes la construcción de esta obra.

Tradicionalmente las obras públicas de estas magnitud causan perjuicios transitorios, pero en el caso de la Línea 3 se han producido inconvenientes adicionales durante la construcción de la obra. Ahora se está en el peor de los mundos posibles. Es una obra sin terminar y por tanto sin funcionar pero que sigue ocasionando múltiples afectaciones a cientos de miles de habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara.

Para empezar, todo el tramo de la Línea 3, sigue ocasionando cierres viales, graves afectaciones a los peatones, daños a vecinos y comerciantes como los que acaban de denunciar los vecinos de la Unidad Modelo.

Hay zonas muertas de la obra, especialmente en la avenida Revolución entre los templos de San Francisco y Aranzazú hasta la calzada Independencia, y la zona de la plaza de La Bandera. Son zonas que han quedado como un tiradero.

Dejar una obra de esta magnitud sin concluir, sin los recursos financieros y la programación de obra para terminarla, es una irresponsabilidad mayúscula de las autoridades correspondientes.

Pero lamentablemente, para perjuicio de la sociedad jalisciense, la Línea 3 del Tren Ligero no es la única obra o sector que quedó abandonado. En los sectores de salud y educación, cruciales para la sociedad, los gobiernos anteriores dejaron también varias obras inconclusas y defectuosas, prácticamente en un tiradero.

En el sector salud, en el proceso de entrega recepción se encontraron al menos 48 hospitales que comenzaron a construirse pero nunca se terminaron. La directora de los Servicios de Salud Jalisco, María del Consuelo Robles Sierra, declaró el pasado el pasado 15 de febrero que varios nosocomios fueron dejados con apenas avances del 25 o 50 por ciento de construcción, y en algunos casos hasta en obra negra como en San Juan de los Lagos, Lagos de Moreno, Arandas, y municipios de la costa. Se necesitan al menos 800 millones de pesos para terminar y equipar dichos hospitales según la funcionaria (Notisistema, 15 febrero 2019).

Un tiradero semejante, pero más agravado ocurrió en el sector educativo. Tras terminar el plazo de dos meses para revisar la entrega-recepción que establece la ley, el secretario de Educación del actual gobierno, Juan Carlos Flores Miramontes, denunció el pasado 18 de febrero que el gobierno anterior de Aristóteles Sandoval Díaz dejó sin terminar 200 obras en escuelas de educación básica. “La mayoría se trata de trabajos contratados en el programa Escuelas al CIEN, donde en algunos casos los contratistas dejaron las obras paradas” (Ignacio Pérez Vega, Señal Informativa, 18 febrero 2019).

Además de estos casos reseñados en Línea 3, hospitales y escuelas, se puede ver rezagos sustanciales en obras urbanas (por ejemplo paseo Alcalde), obras carreteras, megaproyectos y otras intervenciones estatales.

Así como se aprecia el tiradero que es el trazo de la Línea 3, al igual hay un tiradero en otros regiones del estado y en áreas de gobierno.

Este tiradero revela una la negligencia e irresponsabilidad de las autoridades responsables de esos proyectos. Su interés en impulsar y terminar esas obras antes de las elecciones, para ganar votos. Pero si no terminan antes del periodo electoral, las obras son abandonadas. Las obras no valen en sí mismas para satisfacer necesidades sociales sino para conseguir votos y mantenerse en el poder.

Estos casos reseñados muestran las intenciones que mueven la clase política: la búsqueda de votos, el deseo de mantener el poder, antes que la satisfacción de las necesidades sociales. Revela el talante de la política liberal: el cálculo político-instrumental antes que los intereses de la población.

Compartir

Dejar un comentario