Historia del PRI Jalisco: ¿quiénes, cómo y cuándo?

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¿QUIÉNES HAN SIDO LOS ÚLTIMOS DIRIGENTES DEL TRICOLOR? ¿QUÉ HICIERON Y QUÉ DEJARON DE HACER?

En los últimos 10 años en Jalisco, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se disputaba con el Partido Acción Nacional (PAN) ser la primera fuerza política en el estado. Prácticamente los demás partidos no existían, el número de votos que captaban era marginal.

Históricamente, el PRI Jalisco ha confiado ciegamente en su “voto duro” y en la disciplina de sus militantes; se eligían candidatos sin tomar en cuenta a la militancia o al posicionamiento. Todo esto, sumado al rechazo de la sociedad ante el desempeño del Gobierno Federal, encabezado por Enrique Peña Nieto, tiene actualmente al PRI postrado en una cuarta posición como fuerza electoral en el estado.

¿Quiénes tomaron las decisiones que llevaron al tricolor a esta circunstancia?

Ahora, el PRI se prepara para su próxima renovación. A continuación, un recuento de últimos dirigentes que ha tenido el PRI.

Javier Guízar Macías: inicia bien, termina mal

Javier Guizar.

En enero de 2008 Javier Guízar tomó protesta como presidente del PRI en el estado, y junto con él, tomó protesta como secretaria general, Patricia Retamoza.

En un comienzo, la dirigencia de Guízar dio indicios de querer convertir al partido en una verdadera oposición, presionando fuertemente a los panistas, que en ese entonces eran la primera fuerza electoral, pero que ya presentaban signos evidentes de desgaste ante la sociedad. Sobre todo, fue crítico del entonces gobernador, Emilio González Márquez.

Guízar Macías supo hacer contrapesos tanto en el Congreso, como en los municipios y también acotar al gobernador, sin embargo, una vez se acercó la elección de 2009, cometió errores que le costaron muy caros.

Llegado el momento de integrar las plantillas para los municipios, Javier Guízar pasó por encima de los candidatos a alcaldes y de la militancia y puso en los primeros lugares nombres de priistas que no tenían afinidad con los candidatos. Esto causó indignación, principalmente en los candidatos a alcaldes, quienes tomaron el edificio del PRI estatal.

Los candidatos priistas se reunieron para exigir la renuncia de Guízar, quien escapó a Houston una vez que registró las candidaturas ante el IEPC.

Guízar se quedó sin el apoyo de quienes favoreció en su período como dirigente estatal del PRI, y fue obligado a renunciar al cargo en abril de 2009. Al respecto, la entonces dirigente nacional del partido, Beatriz Paredes, dijo: “nosotros no vamos a permitir un proceso de regresión a prácticas viciosas en el PRI”.

Al dejar el cargo Guízar, asumió como encargada de despacho de la presidencia su secretaria general, Patricia Retamoza.

Patricia Retamoza, dirigente por corto período

Patricia Retamoza.

La primera encomienda de Patricia Retamoza como presidente interina del PRI estatal fue resolver las irregularidades en la conformación de las planillas municipales que su antecesor había presentado ante el IEPC.

Retamoza tenía que conseguir la renuncia de más de veinte candidatos a regidores y síndicos para dar certeza a los candidatos a alcaldes, y tenía las campañas prácticamente encima.

“Cuidaremos de tratar (sic) de componer toda esta suciedad que nos están dejando en este momento, pero la petición nuestra es hay que mantenernos unidos”, señaló Retamoza en su primera rueda de prensa como dirigente.

Sin embargo, la priista duró menos de dos semanas en el cargo, y en mayo de 2009 fue sustituida por Rafael González Pimienta, de modo que Retamoza volvió a ocuparse de sus aspiraciones en el distrito 15.

Pimienta llega al rescate

Rafael González Pimienta.

Rafael González Pimienta llegó como delegado especial del CEN para el proceso electoral de 2009, designado por la dirigente nacional, Beatriz Paredes, en mayo del mismo año.

González Pimienta ya había sido presidente del PRI estatal de 1994 a 1995. Fue en su período como dirigente cuando el PRI Jalisco perdió la Gubernatura del estado por primera vez en la historia.

Rafael González se encargó de sacar adelante el proceso electoral de 2009, en el que una generación de priistas jóvenes, entre los que destacan Aristóteles Sandoval, Miguel Castro y Héctor Vielma, recuperaron la Zona Metropolitana de Guadalajara para su partido.

Una vez terminado el proceso electoral, los priistas decidieron dejar como presidente a Rafael González pimienta para que terminara el ciclo comenzado por Javier Guízar, y que duraría hasta diciembre de 2011.

Almaguer presiona a Pimienta

Eduardo Almaguer.

En octubre de 2011, la Comisión Política Permanente del PRI Jalisco determinó el método en que se elegirían a los candidatos que habrían de abanderarlos en la elección de 2012, así como las fechas en las que tendrían que solicitar licencia a sus cargos para inscribirse en la convocatoria. Del mismo modo se anticipaba la renovación de la dirigencia estatal del partido.

González Pimienta, entonces dirigente estatal, no mostraba señales de querer abandonar la dirigencia al menos hasta haber terminado la selección de candidatos, sin embargo, Eduardo Almaguer, que ya había sido dirigente del partido en Guadalajara, presionó por todos los medios a su alcance para exigir una elección interna en que se renovara la dirigencia.

Almaguer era en ese entonces regidor en Guadalajara, pero aspiraba a dirigir al tricolor a nivel estatal, por lo que incluso amagó con recurrir al Tribunal Electoral para que se cumpliera con el relevo de González Pimienta.

En enero de 2012 el CEN del PRI designa a González Pimienta como delegado especial para dirigir al partido durante las campañas, por lo cual Eduardo Almaguer recurrió a los tribunales. Los candidatos del partido fueron elegidos en febrero de 2012, con González Pimienta aún a la cabeza del mismo.

Los registros de los candidatos priistas en 2012 tuvieron inconsistencias y causaron enfrentamientos al interior del partido, incluso en el mes de abril, González Pimienta terminó en el hospital por el estrés causado. De esta manera dejó la dirigencia, argumentando problemas de salud y “estrategia política”.

Para los primeros días de mayo, Eduardo Almaguer tomó las riendas del PRI a nivel estatal. Desde el inicio fue combativo contra Acción Nacional, partido que ostentaba el poder estatal y federal, y posteriormente también se encargó de enfrentar los embates de Enrique Alfaro contra Aristóteles Sandoval, ambos entonces candidatos a gobernador.

Finalmente, Aristóteles Sandoval Diaz obtuvo el triunfo en las urnas. El PRI recuperó el gobierno estatal y mantuvo la mayoría de los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Almaguer dejó su cargo en el partido en febrero de 2013 al ser nombrado secretario del Trabajo. Fue sucedido momentáneamente por Patricia Retamoza, quien fue a su vez sucedida por el sonorense Enrique Palafox, como delegado del CEN en funciones de presidente del partido con la tarea específica de realizar los preparativos para elegir un nuevo dirigente.

Llega Hugo Contreras

Hugo Contreras.

Contando con el apoyo del gobernador, Aristóteles Sandoval, Hugo Contreras Zepeda fue designado dirigente del Comité Directivo Estatal del PRI, con Ángeles Arredondo como secretaria general.

Esta dirigencia tuvo que enfrentarse con las primeras muestras de descontento de la población en el estado debido a las reformas de Peña Nieto. El priismo estatal tuvo que salir a hacer campaña de las “bondades” de las medidas tomadas por el ejecutivo federal, aunque con resultados decepcionantes.

Una vez se acercó la elección de 2015, en la que el PRI tenía en juego conservar la Zona Metropolitana y la mayoría en el Congreso local frente a un Partido Movimiento Ciudadano en crecimiento exponencial, las listas con los nombres de los precandidatos lastimaron la unidad al interior del partido.

Esto causó una desbandada en el tricolor, y generó una campaña de brazos caídos en los militantes que permanecieron. El partido llegó a la elección en mal estado y le costó no solamente la Zona Metropolitana, sino muchos municipios al interior del estado; también perdió la mayoría en el Congreso.

Contreras colocó su nombre al principio de la lista plurinominal del PRI para el Congreso de Jalisco, por lo que aseguró un lugar para él a pesar de la derrota del partido. Dejó la dirigencia en marzo de 2016.

El Coco Velázquez, de la vieja guardia 

José Socorro Velázquez.

Un hombre con experiencia, de la vieja guardia priista, José Socorro “el coco” Velázquez asumió como dirigente estatal del PRI en marzo de 2016; como secretaria general asumió Mariana Fernández.

La designación de “El Coco” dejó muchos inconformes dentro del partido, especialmente el ex magistrado electoral, Rubén Vázquez, quien aspiraba a la dirigencia; y al ex diputado Héctor Pizano, quien también tenía la aspiración.

Socorro Velázquez aseguró desde el principio que encaminarían sus esfuerzos en restaurar la unidad en el tricolor y trabajarían por recuperar la confianza de la ciudadanía. Sin embargo, casi al final de su período como dirigente, El Coco y Leobardo Alcalá protagonizaron la que sería la fractura entre el priismo estatal y el Grupo Universidad al interior del mismo.

A pesar de esto, El Coco cumplió satisfactoriamente las tareas de renovar los consejos municipales del partido sin problemas ni pleitos y dejó la dirigencia en marzo de 2017.

La dirigencia de Pizano

Héctor Pizano.

Aunque originalmente aspiraba a ser el candidato de su partido por la gubernatura de Jalisco, terminó quedándose como dirigente del mismo. Como secretaria general repitió Mariana Fernández.

Desde los primeros meses, Pizano trató de hacer sentir la presencia del PRI en el estado, enfrentando los señalamientos de MC. Sin embargo, una vez llegado 2018 y con él las definiciones de las candidaturas a los cargos de elección popular, se desató una nueva desbandada al interior del partido.

Algunos actores responsabilizaron a Héctor Pizano de las renuncias de cuadros importantes para el tricolor. Lo cierto es que el escenario electoral no era nada favorable para el PRI, y al tener otras opciones a la mano (MC y Morena) muchos actores políticos decidieron abandonar las filas de dicho partido.

En abril de 2018, en plena campaña, Héctor Pizano renunció a su cargo como dirigente del PRI en el estado, y fue sucedido por Ramiro Hernández.

Pizano encabezó las listas plurinominales para el Congreso local, junto con Mariana Fernández. Sin embargo, el primero dejó la bancada del PRI y se unió a la de Movimiento Ciudadano en octubre de 2018.

De emergencia, Ramiro Hernández llega al PRI

Ramiro Hernández.

El ex senador y ex alcalde de Guadalajara ya había sido dirigente del partido en el estado en una ocasión anterior. Esta vez, cubrirá el cargo que dejó su antecesor, Héctor Pizano, hasta que se dé la renovación de la dirigencia.

En su periodo como dirigente, ha continuado la salida de priistas hacia Morena y MC. Hernández García asegura que esto fortalecerá al partido, pues los que lo dejan son “traidores y oportunistas”.

Con el cambio de dirigencia que se avecina, Ramiro fue el único priista que se registró como aspirante al Comité Directivo Estatal. Va con una planilla fuerte, acompañado de la regidora Verónica Flores como Secretaria general. Verónica Flores es una carta de Eduardo Almaguer. En las próximas semanas, se realizará dicha renovación.

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