UN SEXENIO EN LA TRISTE MEDIANÍA

Compartir

Está por concluir el sexenio en el que ha estado fungiendo como Gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, quien llegó a la gubernatura de la entidad de una forma vertiginosa en su carrera política que lo llevó de ser dirigente estudiantil de mediano nivel -al ser parte del esquema dirigencial del en esa época aún activo movimiento o frente juvenil del PRI- a convertirse en regidor del Ayuntamiento de Guadalajara y de ahí al alimón con su padre Jorge Leonel Sandoval Figueroa, quien tenía una interesante carrera en el servicio público de justicia con sus polémicos y altibajos señalamientos que quizá acompañan a muchos integrantes de ese poder.

Había hecho una alianza sumamente interesante con su hijo Aristóteles para jugar y ganar en la misma elección la diputación federal Jorge Leonel y la local Jorge Aristóteles por el distrito XI de Guadalajara. Tras su paso por la 57 Legislatura del Congreso de Jalisco en la que  tuvo un aceptable desempeño, Sandoval Díaz busca la candidatura del PRI al Gobierno de Guadalajara, misma que no le fue otorgada por la alta jerarquía de su instituto político en ese momento, pues le fue entregada a Leobardo Alcalá, quien a la postre la perdió en la Elección y el joven se refugió en la Universidad de Guadalajara, la Academia, en la prestación de servicios profesionales y otras actividades universitarias apoyando en cierta forma por quien fuera rector y antes Secretario General, Jorge Carlos Briseño Torres.

Al paso del tiempo, trabajando con constancia, habrá que decirlo así, y con respaldo de algunas corrientes políticas en el PRI Aristóteles se convierte en candidato y gana la Elección para alcalde de Guadalajara en el año 2009 para tras su paso gubernamental correspondiente en la alcaldía que tiene sus destellos importantes logra consolidarse como el candidato natural, aunque no por ello dejando de tener competencia en otros aspirantes como lo fueron Héctor Vielma que era alcalde de Zapopan y el propio Miguel Castro que era alcalde de Tlaquepaque.  

Logra pues así la candidatura al gobierno de Jalisco, gana la elección un tanto por el carisma que desplegaba en esa época, pero también por la sinergia que se consolidó en la elección presidencial  que tuvo como cabeza del PRI al ex gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. Se gana esa elección y llega Peña Nieto a la presidencia, -la historia la conocemos- y Aristóteles Sandoval al gobierno de Jalisco. 

Está a punto de terminar pues el mandato y resulta interesante hacer un somero recuento de las situaciones que llaman más la atención en lo positivo y también en lo que no se logró.

De forma somera podemos señalar como situaciones de éxito o aceptables en el desempeño gubernamental del ejercicio del poder a cargo de Sandoval Díaz, el que en el tema educativo se generaron avances en razón de las posibilidades presupuestarias con las que contó el estado; no hubo escándalos, la entidad se mantuvo en calma a pesar de los sobresaltos que de ese rubro se generaron en muchos estados del país, a pesar del señalamiento  de algunas entidades sociales de medición de resultados que señalaban disparidades o el no logro suficiente en las metas, se puede mencionar que en materia educativa Jalisco tuvo un aceptable desempeño como ente gubernamental.

Temas como el alcance en lugares de privilegio en innovación educativa, en robótica aplicable a la educación, nuevas tecnologías, en apoyo para el establecimiento de centros educativos para niños con capacidades superiores, el respaldo para abatir el rezago que había quedado de otros gobiernos en cuanto a las aulas inadecuadas, el avance en cuanto a la regularización de esquemas administrativos, sin poder dejar de señalar algunos detalles que sectores del magisterio apuntan como insuficientes, pero debiendo sí, establecer las condiciones que en lo nacional tuvo México en comparación con las ventajas o los asuntos importantes que se manejaron en Jalisco. 

Podemos destacar también un avance interesante en Promoción Económica dejando claro que quizá lo más importante fue la armonía en que se generaron sinergias entre el trabajo o el impulso del sector productivo y el buen manejo de esa conducción desde la esfera del trabajo de la Federación y el estado que tuvo como imagen Jalisco.

Nuestro estado creció, eso no podemos dejarlo de admitir, en materia económica quizá se quedaron también en el tintero muchas oportunidades más pero es un rubro que puede señalarse como aceptable. 

En materia de Promoción del Desarrollo Agropecuario también hay tintes positivos pero destacando el impulso que dieron per ce los empresarios agropecuarios, y tampoco pudiendo esconderse las observaciones de afectación por corrupción hacia los apoyos que el programa gubernamental de beneficio a los agroproductores sociales y que se quedaba en el camino por falta de organización y falta de honestidad que fueron señalados. 

Hay un trabajo mediano en Promoción Turística, hay que dejar claro que no fue un rubro que el gobierno de Sandoval Díaz haya necesariamente impulsado; faltó mayor respaldo presupuestal para que pudieran organizarse mejor actividades que globalmente favorecieran el mayor impulso a la actividad económica ligada al turismo. Sin embargo las condiciones normales de Jalisco, su riqueza en materia de recursos naturales y la labor ordinaria de los emprendedores del ramo gastronómico y de hospedería salvan y sacan adelante la labor en materia de promoción turística. 

Es importante señalar como logro el acertado ensamble de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología que sigue teniendo un destacado desarrollo y que puede llamarse como aprobada. 

Pero tenemos que entrar a los temas que ya conocemos, el fracaso en materia de seguridad, la falta de homogeneidad en procuración de justicia, el tema de los escándalos como los vividos por los famosos tráileres de la muerte, la falta de coordinación entre entes gubernamentales para abatir la inseguridad, la falla de la interconectividad en materia regional; el no haberse concluido asuntos como el modelo ruta-empresa, algunas cuestiones que no quedaron adecuadamente establecidas en la movilidad general, y el no haberse terminado la Línea Tres del Tren Eléctrico, es otro de los temas que son criticados.

La salud, un tema vergonzoso, queda claro que está prohibido enfermarse en Jalisco, hay señalamientos de desfalco con problemas graves de abasto de medicamento, de falta de recursos humanos en las poblaciones de la entidad, establecimientos hospitalarios médicos en desastre, y sobre todo la gran corrupción que se menciona. 

Reprobado de igual forma el tema en materia de medio ambiente, donde ninguno de los asuntos fundamentales se pudieron cristalizar; la verificación resultó un rotundo fracaso; seis años de intentos fallidos para mejorar la calidad del aire que no dio tregua y que un día sí y al otro también despierta a la zona metropolitana de Guadalajara con contingencias atmosféricas. El creciente número de vehículos en la calle aunado al deficiente servicio del transporte público impidieron mejorar el aire que respiramos, pero si además le sumamos la incapacidad de la Secretaria del Medio Ambiente y las malas decisiones del gobernador -entre ellas la de sostener en su cargo a la mencionada funcionaria- entonces entendemos porqué seguimos padeciendo el severo problema de contaminación. 

En general podemos decir que en el Gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, había expectativas muy grandes si bien durante mucho tiempo tuvo una aceptación mediana y hubo épocas en que hubo destellos importantes, al final la percepción más importante de la sociedad es de mediana hacia abajo, imperan en la mente de la sociedad los temas de seguridad, los escándalos como el de los cadáveres en los tráileres y algunos temas que  rebasan a lo positivo y que dejarán al gobierno de Sandoval Díaz en la medianía.

EtiquetaCosío
Compartir

Dejar un comentario