A PASO FIRME

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La caravana de unos 7,000 migrantes, mayormente procedentes de Honduras, sigue su vía hacia la frontera con Estados Unidos, a través de México. Este fin de semana se reportó que, por lo menos, 1,000 migrantes habían solicitado asilo en México, en tanto, el presidente norteamericano Donald Trump anunció vía Twitter que cortaría las ayudas a países centroamericanos.

La organización para los derechos humanos en las Américas WOLA alerta que el flujo de migrantes hacia EU está en sus mínimos históricos desde los años 70. Esto, a pesar de las imágenes impactantes que corren por redes sociales y medios mostrando una marea de personas en su cruzada para atravesar México.

Los migrantes huyen y como todo problema social, varias causas y de diversa naturaleza han llevado los centroamericanos a buscar refugio en Estados Unidos:

El Salvador y Honduras son de los países con más muertes violentas sin estar en guerra. En un ranking de los países con más de 20 muertos por cada 100,000 habitantes en 2016, El Salvador ocupaba el segundo lugar, seguido de Siria, y Honduras el cuarto, después de Venezuela.

Según WOLA, ni las medidas represivas si las fuerzas de seguridad de esos países han logrado cambiar el curso de la violencia. Corrupción e impunidad: la inseguridad va de la mano de las complicidades entre la clase política centroamericana con grupos criminales, cárteles incluidos. Es una constante que la violencia a los ‘transportistas’, quienes se encargan del contrabando de lado a lado de las fronteras sin la amenaza de detenciones ni sanciones. Según el Índice Global de Impunidad 2017, Honduras ocupaba la posición número 12 y El Salvador la número 13 como países más impunes.

Pero también huyen de la violencia doméstica, y es que  las Naciones Unidas han documentado cómo las mujeres centroamericanas se ven forzadas a huir de sus países por la falta de protección ante casos de abusos domésticos. También huyen a consecuencia de la coyuntura económica, ya que la falta de oportunidades económicas para los adultos en estos países hace que tengan que partir a buscarse la vida en entornos más prósperos.

También influyen las catástrofes naturales, por ejemplo, los fenómenos ligados al cambio climático, como inundaciones o sequías también son en parte responsables de la falta de oportunidades económicas, pues devastan la agricultura de estos países, lo que da lugar a hambrunas.

Esto es especialmente acusado en Honduras, donde las inundaciones del año pasado forzaron a ciudadanos a abandonar sus casas, y en Guatemala, con las sequías y desprendimientos causados por intensas lluvias durante la primera mitad del 2018.

Ahora bien, frente a todo esto, persiste la amenaza de Trump por eliminar las ayudas a Centroamérica. WOLA habla de dos tipos de ayudas que EU envía a países centroamericanos. Una, el apoyo al Ejército y la política, seguridad fronteriza y justicia criminal. Otro, el de carácter humanitario para alimentos, desarrollo rural, aplicación de la ley y acciones anticorrupción, entre otras.

Sin embargo, estos fondos económicos no llegan a dichos países a través de sus gobiernos, sino que la mayoría se canalizan vía ONGs o grupos de otra índole.

Es el Congreso el que tiene la potestad para decidir a dónde se destinan las ayudas monetarias. La ley de Ayuda Extranjera deja poco margen para que el presidente cancele esta ayuda.

Por otro lado, los que huyen viajan en caravana por seguridad y evitar pagar hasta más de 10,000 dólares a un traficante de personas que los lleve hasta la frontera deseada porque se arriesgan a sufrir asaltos, robos, secuestros, violaciones e incluso asesinatos en su intento de atravesar México sin pagar a un contrabandista.

Pero frente a este escenario, surge una pregunta:  ¿Qué ha pasado con las otras tandas de caravanas de migrantes?. La caravana de abril de este año estaba compuesta por menos de 1,200 migrantes. Algunos se quedaron en México, cuya normativa es más amplia definir aquellos que pueden solicitar asilo, mientras otros llegaron a EU, aunque se les perdió el rastro.

¿Qué puede suceder si finalmente Trump cierra la frontera con México?

Sólo podemos guiarnos por lo que sucedió luego de los atentados del 11 de setiembre, cuando todos los puertos estadounidenses aumentaron sus inspecciones al 100%.

Un académico de la Universidad de Brown, Peter Andreas, escribió en 2003 que la ciudad de San Diego declaró el estado de emergencia por la caída del comercio, pues los consumidores mexicanos no conseguían cruzar la frontera.

Los intercambios entre ambos lados de la frontera se contrajeron en un 15%, afectando principalmente el sector de la electrónica, textil, químico y automóvil.

Hoy, 17 años después, las cadenas de valor de ambos países están más integradas que entonces. El año pasado, los intercambios entre México y EU fueron de 1,700 millones de dólares por día. 

También mucho se ha preguntado el  por qué los gobiernos centroamericanos no hacen nada, la respuesta es simple, porque no pueden impedir que sus ciudadanos se vayan del país. De ser así, estarían vulnerando derechos humanos reconocidos internacionalmente. Además, también podría haber costos políticos a nivel interno.

Los derechos de los migrantes si llegan a EU, es que tendrían oportunidad de accesar en un puerto de entrada al país para solicitar protección de EU y que ésta sea procesada.

EU no puede forzar a México a que admita un número determinado de solicitantes de asilo, porque la normativa internacional establece que las personas tienen derecho a refugiarse en el país que ellos consideren seguro. México es otro de los países con más índice de criminalidad, así que si la Administración de EU demora indebidamente la tramitación de las solicitudes, estaría infringiendo sus compromisos legales internacionales, pues dejaría a los migrantes desprotegidos en territorio mexicano.

Durante este proceso tienen derecho a recibir apoyo legal. En 2015 sólo se dio asilo a un 1.5% de las mujeres con niños que no contaban con representación legal. Además, las familias tienen derecho a mantenerse unidas.

Según WOLA, lo que más le conviene al gobierno estadounidense es tramitar ágilmente las solicitudes de asilo, pues mantener una familia en detención cuesta 318.79 dólares al día, según el presupuesto para 2019 del departamento de Seguridad Interna de EU.

Lo ultimo es que la caravana migrante que en asamblea había decidido partir en la madrugada del domingo, de último momento tomó la determinación de permanecer en la población oaxaqueña de Tapanatepec.

Los dirigentes acordaron llevar a cabo una nueva asamblea más tarde en la que informarán las razones que los mantienen en Tapanatepec, aunque algunos han dicho a que una de las razones es dar prioridad al descanso de mujeres y niños, aunque también se pretende denunciar a las personas que han consumido droga durante la caminata a las autoridades. Durante su descanso en Tapanatepec, primer municipio oaxaqueño en su travesía, realizaron una asamblea en la que hicieron un llamado a la unidad.

El sacerdote católico y activista Alejandro Solalinde ofreció una plegaria ecuménica a los migrantes que profesan diversas religiones, entre ellas cristiana evangélica y católica.

Expresó que en la administración federal de México que encabezará Andrés Manuel López Obrador habrá un gobierno que ame y respete a los migrantes. Ofreció que en la Ciudad de México los migrantes no serán recibidos en estadios o espacios abiertos, sino en parroquias para que “se sientan como en casa”.

En la asamblea también se mencionó la Casa del Peregrino en la Basílica de Guadalupe como un sitio probable, en el que podrían pernoctar.

La parroquia del pueblo ofreció cinco camionetas para las trasladar a mujeres que avanzan con infantes.

Dieron a conocer que, de acuerdo con la Cruz Roja, mil 200 personas han sido atendidas por lesiones severas en los pies, derivado de caminar con zapatos inadecuados, incluso calzado de plástico sobre el pavimento caliente. Así que la caravana avanza.

Este fin de semana se cumplieron 15 días  de la caravana de migrantes que comenzó en Honduras y que ha crecido en tamaño y fuerza como una avalancha en su travesía hacia Estados Unidos.

En las ciudades y localidades, a lo largo de los caminos rurales y en las plazas de los pueblos, la migración ha sido impulsada con el apoyo de diversos grupos como las autoridades locales, las organizaciones comunitarias y personas que han distribuido comida, agua, ropa usada, pañales, cobijas y pequeñas cantidades de dinero para ayudar a la caravana en su viaje hacia el norte.

Algunos migrantes visten la misma ropa con la que salieron de América Central, muchos caminan con calzado frágil, pero están decididos a llegar a la frontera con Estados Unidos. Dicen que viajar en un grupo tan grande es mucho más seguro que enfrentar solos los peligros del camino.

Según algunas estimaciones, la caravana está integrada por más de siete mil personas; pero los funcionarios de Huixtla calculan que unos cinco mil migrantes pasaron la noche del lunes en su ciudad.

Algunos planean solicitar asilo en Estados Unidos, mientras que otros saben que su única posibilidad de ingresar es de manera ilegal. Hasta ahora, la mayoría, si no todos, han escuchado sobre los ataques del presidente Donald Trump a la caravana, sus amenazas de militarizar la frontera y las dificultades para obtener acceso legal a Estados Unidos.

La caravana de migrantes centroamericanos inició su travesía por el territorio mexicano en busca de llegar a Estados Unidos, como se decía al principio,  hace unos 15 días. Una columna de casi 7 mil personas se congregó en la frontera sur de nuestro país en busca de una mejor calidad de vida que la que tienen en sus países de origen.

Más de 7 mil personas provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador conforman esta caravana. Iniciaron su camino el 13 de octubre de este año en San Pedro Sula y se fueron uniendo migrantes de los demás países que llegaron a la frontera sur de nuestra nación el pasado 19 de octubre.

Las causas principales de este movimiento son la pobreza y la violencia.

Honduras tiene una taza de homicidios de 43 por cada 100 mil habitantes. Mientras que El Salvador y Guatemala tienen el promedio más alto de pobreza en la región, de acuerdo a los datos del Banco Mundial.

El contingente está conformado principalmente de hombres, sin embargo y según datos del refugio para migrantes de Suchiate, se estima que hay 1500 mujeres, 1500 niñas y 900 niños.

Además de la caravana que quiere llegar a territorio estadounidense, hay otra integrada por mujeres que planea llegar al Ciudad de México para participar en una cumbre mundial de madres y hermanas de migrantes desaparecidos.

Los migrantes llegaron a Tapachula, en donde tienen cinco opciones de rutas para llegar a la frontera con Estados Unidos, la más segura es de Chiapas a Nísperos y luego a Coahuila, la cual les tomaría 10 días de camino y más de 1,983 kilómetros. De los migrantes que ingresaron a México, 1699 han solicitado asilo político según datos de Instituto Nacional de Migración, principalmente de mujeres, niños y adolescentes.

Las secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores informaron que 110 personas procedentes de Honduras desistieron de su solicitud y regresaron a su país.

Los principales riesgos que enfrentan los migrantes en su camino son los secuestros, violaciones y trata de personas. En México se instalaron centros de acopio en apoyo a la caravana, los cuales empezaron a funcionar en la Ciudad de México desde el 22 de octubre. 

La caravana migrante centroamericana llegó a Tapanatepec, Oaxaca luego de caminar 44 kilómetros y dejar el estado de Chiapas, ahora la mayoría se concentraron en el parque central de esta localidad para descansar.

La Caravana retomó su camino de Arriaga, Chiapas, hacia Oaxaca, pero al avanzar se encontraron con operativo para intentar frenar el cruce de los migrantes.

Sin embargo, tras un diálogo entre el comisario general Benjamín Grajeda Regalado, de la Policía Federal, y representantes de la Caravana Migrante se acordó reabrir el paso, que fue cerrado la madrugada de este sábado por las autoridades, para permitir el avance de los migrantes hacia Tapanatepec, Oaxaca.

Durante una reunión en la que estuvieron presentes representantes de las comisiones Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y de Oaxaca y Chiapas se pactó que los migrantes recibieran información sobre el programa federal “Ésta es tu casa”, anunciado por el presidente Enrique Peña Nieto.

Dicho plan ofrece la posibilidad de obtener una identificación e integrarse a un programa de trabajo temporal para quienes se integren al programa de refugiados.

Sin embargo, en una asamblea, los centroamericanos no aceptaron las condiciones de quedarse en Chiapas o Oaxaca para acceder al programa “Esta es Tu Casa”, y acordaron seguir su camino hacia los Estados Unidos.

Los integrantes señalaron que podrían aceptar un diálogo con el gobierno saliente, pero que también acuda el gobierno entrante y que el encuentro sea en la Ciudad de México.

Consideraron que la medida gubernamental sólo busca contenerlos en el sur de la República en donde aseguran que hay pocas oportunidades laborales incluso para los chiapanecos y oaxaqueños.

Además, el sistema de solicitudes de refugio está colapsado, según los activistas, el año pasado el 80% de los trámites fueron rechazados.

También, pidieron a la Organización de Naciones Unidas protección a la caravana, pues aseguraron que hay hostigamiento de las autoridades migratorias a través de detenciones de integrantes. Acusaron que la decisión del gobierno mexicano está influenciada por las presiones del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Días atrás había advertido que cortará la ayuda al desarrollo en Centroamérica si no detiene estos éxodos migratorios y anunció el despliegue de cientos de militares en la frontera con México para dar apoyo logístico ante lo que considera una “emergencia nacional”.

La Policía Federal retiró de manera pacífica el retén que impedía el paso de la Caravana Migrante rumbo a Tapanatepec, Oaxaca, y que tenía la intención de convencer a los ciudadanos centroamericanos de acogerse al programa anunciado por el presidente Enrique Peña Nieto, “Estás en tu casa”.

Momentos de tensión se vivieron cuando la punta de la Caravana Migrante tuvo que hacer alto total a 400 metros de distancia de los aproximadamente 200 uniformados que con escudos bloqueaban la carretera federal a Oaxaca, en el kilómetro 33, a la altura del puente conocido como Las Arenas.

Gracias a la mediación de organismos de derechos humanos, los uniformados y la comitiva acordaron que durante el trayecto, los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), pudieran invitar a los participantes de la caminata a través de altavoces a acudir a un albergue, solicitar refugio y obtener todos los beneficios del programa gubernamental. Y esta será seguro la tónica que tendrá el recorrido de la caravana de migrantes que avanza a pesar de la presión por disolverla.

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