El tráiler de la muerte y el bosque…

5919
0
Compartir

Después del cuento de terror que se vivió, de los dimes y diretes entre funcionarios, de los ceses de las partes involucradas y de la evidente conclusión de que las autoridades estatales se vieron rebasadas por los acontecimientos, también es necesario dejar de mirar el árbol y poner atención en el bosque…

El tema es un tráiler con más de 200 cadáveres sin identificar que circuló por varios municipios de la zona metropolitana de Guadalajara. Las notas periodísticas, las crónicas y las moralizantes columnas de opinión ahí están. Los detalles dantescos también ya fueron expuestos en esas mismas crónicas y noticias.

Yo quiero centrar esta columna en un punto particular. Porque mientras hay acusaciones mutuas, en un pleito de comadres nunca se sabe quién empezó y mucho menos quién tiene la razón…

Lo primero que hay que explicar es que los cuerpos estaban en el patio del Instituto Jalisciense de Ciencias (IJCF) por un acuerdo de cooperación que se firmó en 2016 y 2017. En ese convenio, la Fiscalía General del Estado de Jalisco y el IJCF se comprometieron a sacar de manera conjunta un tema que era necesario, urgente, apremiante pero también, provisional: abrir un espacio para los muertos sin identificar o sin ser reclamados, dado que ya estaban saturados los espacios que el IJCF tenía destinados para tal efecto.

En dichos convenios, la Fiscalía se hacía responsable de todos los gastos por concepto de combustibles, materiales, utensilios y reactivos y de todos los gastos indirectos que pudieran presentarse para la conservación de los cadáveres. Y el IJCF se comprometía a poner el espacio para el contenedor -en este caso el tráiler refrigerado-, además de depositar y conservar los cadáveres ahí depositados.

Aquí también hay que explicar que estos convenios se firmaron para buscar una salida apremiante dado que ya no había dónde depositar los cuerpos de estas personas o no identificadas o no reclamadas. Las autoridades estatales primero intentaron establecer infructuosamente un cementerio forense en Tala, y después en Tonalá, pero como leímos en las noticias los vecinos se opusieron porque eso devaluaba sus patrimonios.

El primer punto que debe informarse es que en este 2018 ya no se firmó ningún convenio de colaboración entre la Fiscalía General, cuyo titular era Raúl Sánchez Jiménez, y el IJCF, cuyo titular era Luis Octavio Cotero Bernal. Es decir, todo ya se manejó de manera informal, de palabra, entre las partes involucradas. Así que la orden y la autorización para que el tráiler con los cuerpos de las personas sin identificar o reclamar saliera del IJCF, pueden tener actores secundarios, pero fueron los titulares de ambas instancias los que tenían competencia y responsabilidad en los hechos.

Nos podríamos perder en los matices, en el anecdotario del horror, pero toda la pesadilla se originó en el momento en que el tráiler salió del patio del IJCF…

Sí, la pesadilla la vivimos todos los mexicanos todos los días. La saturación de los espacios para estos fines es consecuencia de la ola de violencia e inseguridad que golpea a todo el país, como señaló este jueves el Presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, quien culpó al ex Presidente Felipe Calderón y su lucha contra el narcotráfico de las miles y miles de muertes que sacuden a México.

Sí, la violencia ha superado a las autoridades estatales, como reconoció este día el Gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval…

Pero hay un punto particular que personalmente quiero resaltar: este fin de semana podrían llegar más cuerpos de personas sin identificar o sin reclamar, no sólo de hechos ocurridos en la zona metropolitana, sino de todo el Estado, y con víctimas no sólo de Jalisco, sino de todo el país…

Las autoridades buscarán cómo salir del apuro en el que están, pero los cuerpos se seguirán acumulando. Aquí es donde hay que hacer una pausa: según la Ley General de Salud, la Fiscalía General es la depositaria de los cuerpos de las personas sin identificar. El IJCF realiza la identificación y la causa de la muerte, pero se los regresa a la Fiscalía para que ésta a su vez los entregue…

Pero. Pero -y aquí el punto al que me refería al principio-… al entrar en vigor el nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio Adversarial, ni la Fiscalía General, ni el IJCF pueden ni tienen facultades para cremar los cuerpos de las personas desconocidas o sin reclamar. Pasen uno, dos ó cinco años. Así que en tanto no resuelvan el tema de los cementerios forenses, o cambien la legislación vigente para poder cremar los cuerpos que no sean identificados o reclamados, el problema persistirá.

Lo que es más: los cuerpos se seguirán acumulando. Porque la ola de violencia e inseguridad, por lo que se ve, no tiene fecha de caducidad…

EtiquetaBruno
Compartir

Dejar un comentario