Juanitas, Manuelitas y otras farsas

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Una burla más a la legalidad y a la moralidad, que se suma al vergonzoso caso ya famoso de las Juanitas, y recientemente de las Manuelitas, es el registrado el pasado fin de semana en el municipio de Tenamaxtlán, Jalisco, en donde la presidenta municipal electa, Yolanda Meza Zepeda, panista, postulada por la coalición “Por Jalisco al Frente”;  rindió  protesta ante el pleno el domingo y al día siguiente renunció al cargo  junto con quien sería su suplente, argumentando ambas “motivos personales”, lo cual dio paso a que Gilberto Pérez Barajas, quien fungiría como síndico, fuera elegido presidente municipal interino de Tenamaxtlán.

Los medios de comunicación ya lo habían advertido, pobladores del lugar y candidatos de partidos políticos distintos al que obtuvo la victoria se anticiparon a informar de ello. Señalaron que el plan estaba dispuesto desde la campaña pues fue el propio Pérez Barajas quien estuvo tocando puertas casa por casa y regalando utilitarios mientras que quien aparecería en la boleta era Yolanda Meza. El tema no fue ajeno para el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) que difundió un boletín para exhortar a las fuerzas políticas a acatar el principio de paridad, principio consagrado en la Constitución desde 2014, y a respetar las reglas con las que se compitió en el proceso electoral. “No son aceptables actos de simulación que atentan contra el principio constitucional  de la paridad y que vayan en franco retroceso a los avances que como sociedad hemos alcanzado”.

A casi 10 años del surgimiento del fenómeno político denominado “Las Juanitas”, que no es otra cosa más que una leguleyada de los partidos políticos para hacer acceder a sus candidatos varones a los puestos públicos de elección popular supliendo a las candidatas del género femenino, hace unos días se registró una nueva maniobra fraudulenta en el estado de Chiapas, donde 43 ganadores a las diputaciones, regidoras y diputadas plurinominales renunciaron a su cargo para ser sustituidas por varones, recurso al que esta vez se les llamó “Las Manuelitas”, en clara alusión a lo que habría sido una presunta imposición del gobernador de esa entidad, Manuel Velasco Coello.

En el caso de las Manuelitas, a pesar de que declararon haber renunciado voluntariamente, posteriormente quedó en evidencia que algunas de ellas fueron engañadas. De acuerdo con publicaciones periodísticas, se les informó que habían perdido la elección y debían firmar sus renuncias en Tuxtla Gutiérrez, para lo cual las hicieron viajar 4 horas. No obstante, a los medios de comunicación les llamó la atención la cantidad de renuncias en masa, lo hicieron público y las mujeres supieron que habían ganado y que habían sido engañadas. La renuncia que firmaron respondía a un evidente caso de violencia política de género.

ATINADAMENTE LAS INSTITUCIONES ELECTORALES SE MOVILIZARON PARA TOMAR EN SUS MANOS EL ASUNTO Y DARLE SEGUIMIENTO.

Aunado a ello, los diputados del Congreso de la Unión aprobaron un exhorto al Instituto Nacional Electoral (INE), al Tribunal Electoral, a los organismos públicos locales y electorales y a la Fiscalía de Chiapas para garantizar los derechos y prerrogativas político-electorales de las mujeres en Chiapas y castigar la violencia política.

Las Juanitas surgieron durante las elecciones de 2009, cuando se conoció que el candidato por el Partido del Trabajo, Rafael Acosta Ángeles, apodado Juanito prometió renunciar a favor de Clara Brugada en caso de ganar las elecciones al puesto de jefe delegacional de Iztapalapa. El caso fue muy sonado en todo el país, por ello, cuando en la primera sesión de la LXI Legislatura del Congreso de la Unión, se presentaron una serie de licencias para abandonar el cargo por parte de diez diputados electos (ocho eran mujeres) la lectura que se hizo fue que era un caso similar al de Iztapalapa con Juanito, por lo que a ese fenómeno de las 8 diputados que dejaban su lugar para que accedieran varones se les llamó “Las Juanitas”. Cabe mencionar que varios de los suplentes eran líderes sociales, miembros de la iniciativa privada y extrabajadores de medios de comunicación. Si bien no se viola el reglamento electoral en cuanto a la cuota de género, sí queda en evidencia la facilidad con la que los partidos políticos pueden torcer los reglamentos y emprender maquiavélicas acciones para salirse con la suya.

El tema de las Juanitas y las Manuelitas debe ser analizado desde varias aristas; en primera instancia desde el tema legal. Será necesario que los legisladores, los integrantes de los órganos electorales y los cabildos se dediquen a revisar detenidamente esta situación para evitar que una y otra vez los astutos partidos políticos sigan jugando chueco con el único fin de colocar a los varones en los cargos de elección popular dándole la vuelta a la cuota de género obligatoria que marca el reglamento electoral. Debe haber sanciones ejemplares y no solo para las instituciones políticas sino para los propios candidatos que se presten a este tipo de leguleyadas porque, si bien es cierto, existen casos como en el que se aprovechan de la ignorancia, desconocimiento o buena voluntad de las mujeres, tampoco podemos cerrar los ojos y presumir que no existe complicidad de parte de ellas, que no son sabedoras de la negociación o de la estrategia y simplemente acceden porque así se los ordenan o porque no tienen otra opción. El jefe es el que da las órdenes y toca obedecer.

Por otra parte, es pertinente revisar este fenómeno desde el punto de vista moral; no es corto el camino que han transitado las mujeres para ir escalando posiciones y acceder a puestos que antes eran inalcanzables para cualquier representante del género femenino. Muchas mujeres han dado la pelea en diferentes escenarios para que se les reconozca su trabajo, su talento, sus capacidades y destrezas, para que devenguen salarios igualitarios que los varones, para aparecer en las boletas electorales, para tener equidad en los Congresos, en los cabildos, en los gabinetes de Gobierno. En dónde queda entonces la moral de quienes convenian al interior de sus partidos para hacer trampa. Para que ese puesto por el que han luchado tantas féminas sea cedido a “alguien” que no tiene mayor mérito que ser varón y ser un compromiso de quien lo ordena.

Habrá que estar muy pendientes en los siguientes días porque seguramente el caso de Tenamaxtlán no será el único y este tipo de acciones ilegales e inmortales a los ojos de la sociedad,  pudieran replicarse en otras esferas. El método, la estrategia, la transa, o como se le quiera llamar ya se conoce, y veremos qué partidos y coaliciones tienen planeado jugar chueco tanto en los cabildos como en el Congreso del Estado de Jalisco.

“No vamos a permitir simulaciones”, “No estamos frente a un hecho de una justicia o de una injusticia, estamos ante una abierta ilegalidad y una simulación que pretende vulnerar el principio de paridad establecida en la propia Constitución”, sentenció Lorenzo Córdova, Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral. Ya veremos si se atiende el exhorto del INE o se fraguan más despojos para que todo quede en una llamada a misa.

Opinión.salcosga@hotmail.com
@salvadorcosio1

 

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