LAS VOLANTAS Y SUS RIESGOS

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El gobierno de Jalisco podría incurrir en un error de consecuencias catastróficas a causa de las “Volantas o columnas de seguridad”, que se informaba quedarían instaladas este sábado 8 de septiembre en puntos estratégicos de la metrópoli. La falta de equipamiento, de estrategias innovadoras, de tecnologías, de capacitación a los uniformados y de herramientas adecuadas, pueden conducir a un contrasentido de terribles consecuencias, pues los elementos de seguridad podrían quedar indefensos ante la delincuencia organizada que presumiblemente cuenta con mejor armamento y condiciones para repeler un enfrentamiento. Lo anterior sin contar que este tipo de programas de despistolización no deben ser utilizadas ya en base a lo tradicional porque simple y sencillamente no han funcionado; los retenes ya están desfasados en cuanto a su eficacia o eficiencia.

Esta disposición de las autoridades de seguridad que a todas luces se aprecia como una acción desesperada y emergente ante el asesinato de seis policías a manos de la delincuencia, debió haberse dado en mejores condiciones para los policías, porque si las columnas donde intervienen varios elementos de distintas corporaciones no van de la mano de la aplicación de estrategias modernas, innovadoras, equipamientos, con personal altamente capacitado, con acompañamientos de insumos tecnológicos para detectar a priori riesgos y evitar que los que realizan la despistolización se enfrenten como dicen en el pueblo “con pisponeras frente a bazucas”, y que puedan a base de herramientas detectar asuntos de riesgo previamente, los estaremos colocando en una muy desventajosa posición. Hay artículos que permiten detectar de larga distancia y en forma estratégica los insumos para el crimen que pudieran venir en un vehículo o que pueda portar una persona. Y yo quisiera saber si nuestros policías cuentan con ese tipo de herramientas y con estrategia e inteligencia o con algún esquema que les permita enfrentar con éxito su encomienda sin arriesgar la integridad física o su vida, como lamentablemente se ha venido acentuando. 

Debió pues buscarse un esquema distinto, debió de entrarse antes que nada a detallar técnicamente las acciones, a depurar los cuerpos policiacos con urgencia porque hay una cierta cantidad de malos elementos que están entorpeciendo y enturbiando y ponen en riesgo los operativos al estar coludidos; si son muchos o pocos los elementos inadecuados, por demasiados elementos buenos que se tengan, estos elementos malos por pocos que sean enturbian la consecuencia de éxito de los operativos. 

Durante la pasada campaña electoral, de manera profusa se discutieron, se analizaron y se expresaron por parte de expertos, de analistas, de académicos, de funcionarios ligados al tema de seguridad, de gobernantes del área ejecutiva de los niveles más altos, diversas propuestas relacionadas con un diagnóstico respecto al grave y severo problema de inseguridad, al alto índice de criminalidad, de violencia, ligado también a la magnitud de la corrupción y de la impunidad. Entre algunas de las ideas que se plantearon con firmeza durante la campaña con propuestas claras, congruentes como la que me tocó proponer siendo aspirante a la gubernatura del Estado de Jalisco en la contienda que recién culminó, estaban que debe atenderse ya la necesidad de pacificar pueblos, regiones, barrios, colonias con la integración y la operación directa, inmediata de un cuerpo de alto nivel de capacitación y equipamiento, de los que llaman de élite en algunas áreas militares, que no son sino personal con un esquema claro, contundente en cuanto a la viabilidad de la confianza que se les tenga para que sean incorruptibles, honorables, sólidos, confiables, es decir, con la aprobación del control de confianza; elementos con una viabilidad de capacidad personal, de la posibilidad de tener las herramientas humanas como para desempeñarse en las tareas delicadas y de alto impacto que van a llevar a cabo adiestradas, capacitadas a un nivel tipo militar de alto estándar además de equipadas al máximo nivel personal, y con elementos indispensables en lo mecánico como son unidades, vehículos especiales y herramientas de tecnología de punta para apoyar en sus destrezas. 

Esta pacificación obviamente contempla la intervención en los campos, en las áreas que se han señalado y que deben ir acompañadas de la coherencia en los esquemas legales para evitar que se trunquen los objetivos por un problema de tipo legal, es decir, cuidando todos los positivos legales, la situación de la cobertura de los derechos humanos, del debido proceso, acompañadas de funcionarios de las áreas correspondientes del ministerio público, de la Comisión Estatal de Derechos Humanos que corresponda. 

Se requiere, además, afinar los procedimientos para que se lleven a cabo las cosas acorde a la normativa del nuevo Sistema de Justicia Penal que ha sido un problema en su implementación y que ha generado muchos conflictos, terribles fallas que han permitido que demasiados delincuentes escapen a la justicia. 

No solo es volver a poner retenes o columnas, es apurar de inmediato la depuración policial, entrarle no solamente en la calle a lo retenes o a las columnas en los puntos de revisión sino pacificar e intervenir áreas conflictivas porque hay información de inteligencia para prevención del crimen donde se tiene ya conocimiento de muchos focos de infección criminal, hay que ir por ellos para evitar que pase lo que aconteció en Tonalá, o en Puerto Vallarta o Tecalitlán o en Tlaquepaque o en cualquier otro lugar donde ha habido que insistir en la intervención porque ha habido casas de seguridad criminal o porque hay policía totalmente involucrada en contra de la sociedad; hay que apurar que el nuevo sistema funcione bien, hay que apurar  que se combine la adquisición de los equipamientos, que funcionen adecuadamente los centros de control famosos C4 y C5, hay que terminar de una vez por todas con la inadecuada forma en que se presta el servicio en forma conjunta  de seguridad y justicia por la separación de funciones de la procuración y de la seguridad, hay que agilizar la designación de un fiscal general independiente, hay que entrarle al tema de dotar a las áreas que ya se instalaron legalmente pero que les falta mucho para estar funcionando prácticamente para el sistema anticorrupción, hay que fortalecer material y financieramente las instancias de apoyo a víctimas de búsqueda de desaparecidos, áreas antisecuestros, afinar y darle mayor fuerza y cobertura en recursos humanos, materiales y financieros a las áreas de la procuración de justicia que están endebles. Falta mucho por hacer. Es un todo. El decir que con columnas, retenes o puntos de revisión tradicionales se va a avanzar es seguirle apostando a lo que evidentemente no ha funcionado, la sociedad lo que requiere es eficacia. 

Por último se tiene que cumplir lo que la ley establece, la separación de los reos de alta peligrosidad que están ahora hacinados a los mismos penales junto con los reos de mediana y baja peligrosidad y que los reos de alta peligrosidad sean trasladados al reclusorio de alta seguridad que está ahí como un gran elefante blanco. No hay que perder de vista que el que estén hacinados permite que se mantenga el trágico autogobierno y que desde ahí se operen muchas acciones delictuvas, muchos ataques criminales, ya que los hampones tienen desde ahí sus centros de operaciones y se les permite eso y muchos otros actos delictivos  que atentan en contra de la sociedad.   

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