Señales de cambio en la Auditoría Superior

1770
0
Compartir

La Auditoría Superior del Estado de Jalisco aceptó por fin publicar sus informes. Se trata, sin duda, de uno de los pasos más importantes que se han dado en materia de transparencia y en el fortalecimiento del sistema de fiscalización de la entidad.

La obligación de transparentar estos informes estaba prevista en la ley; sin embargo, el anterior titular de la dependencia, Alonso Godoy Pelayo, con la complicidad de todos los actores políticos, la había eludido. En la ley, se mencionaba como parte de la información fundamental, es decir, aquella que debe darse a conocer sin necesidad que el ciudadano haga una solicitud.

El argumento que en algunas entrevistas esgrimía Godoy Pelayo, era que la Auditoría Superior no aparecía expresamente como sujeto obligado en la ley, pues era un órgano auxiliar del Congreso del Estado; por su parte, los diputados que conformaron la anterior Legislatura aseguraban que ellos no podían publicarlas, porque la información estaba en poder del auditor.

Así, finalmente se hizo una reforma más a la legislación en materia de transparencia, en la que se incluyó como sujeto obligado de manera expresa a la Auditoría Superior. Pero de nueva cuenta Godoy Pelayo ignoró la obligación. En la página web de la ASEJ, cuando se consultaba en la información fundamental el apartado de sus informes, simplemente se remitía a la página del Congreso del Estado y, en esta última, enviaban a su vez a la página web de la ASEJ.

Cuando se cuestionaba a los legisladores sobre esa evasión de la obligación, solo había el compromiso de revisar qué sucedía e incluso se hizo una consulta formal al Instituto de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Itei), que respondió que sí era obligatorio dar a conocer los informes, pero no precisó a quién le correspondía.

Finalmente se concretó el cambio de titular en la Auditoría Superior y tras un interinato se nombró a Jorge Ortiz como auditor.

La semana pasada cumplió con esta obligación y publicó en su página web más de 400 informes de auditoría.

La importancia de este paso estriba en el derecho que tienen los ciudadanos de conocer cuáles son las anomalías que existen en el gasto público, tal y como ya sucede con la información federal, pues la Auditoría Superior de la Federación publica desde hace varios años sus informes.

Es cierto que los informes de la ASEJ no son todavía definitivos, que algunos todavía tienen oportunidad de solventar los señalamientos en otras etapas o incluso algunos decidieron buscar suspensiones a través del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado. Pero la importancia de la fiscalización del gasto público amerita que se dé a conocer.

Además, seguramente también servirá para que aquellos funcionarios que tienen responsabilidad en las inconsistencias se lo tomen más en serio y empiecen a buscar solventar las observaciones y no simplemente a eludir cómo acreditar lo que gastaron. Tal  vez incluso sirva para que aumenten las devoluciones de dinero público usado de manera irregular.

Sacar de la oscuridad el actuar incorrecto es un gran paso, así que Jorge Ortiz, por lo pronto, demostró que sí podríamos tener una Auditoría Superior diferente y, sobre todo, que sirva más a los jaliscienses.

Compartir

Dejar un comentario