ORDEN Y CALIDAD DE VIDA PARA TODOS, EXIGENCIA PARA AMLO Y ALFARO

937
0
Compartir

El pueblo se expresó en las urnas y por consiguiente, el tema en el cual deberemos enfocarnos será en estar atentos a lo que viene para nuestro país y nuestro estado; importante de igual forma será que el virtual presidente que tomará posesión el primero de diciembre y el nobel gobernador de Jalisco que iniciará funciones el seis de diciembre tengan claro que aunque obtuvieron suficientes votos, ya no jugarán para un marca o una alianza política, por lo que están comprometidos a procurar lo mejor para sus gobernados, los que votaron por ellos y los que no, y asirse de las mejores propuestas de todas las fuerzas políticas, amalgamar un proyecto sólido de nación y una buena planeación para lograr el adecuado desarrollo de Jalisco y México basados en una visión de Estado, con inclusión y tolerancia, debiendo pensar que es necesario gobernar para todos y por encima de cualquier otra situación, brindarle a Jalisco y a México orden y calidad de vida.

Los dos candidatos que salieron victoriosos de esta contienda para llevar las riendas de Jalisco y México de manera respectiva, encontraron finalmente la recompensa a su terquedad y tenacidad en este proceso al que llegaron con sendos proyectos trabajados durante 9 años en el caso del virtual Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, y 18 del próximo presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, quien perdió dos elecciones antes de conseguir su anhelado objetivo.

No fue en 2006 ni en 2012 sino hasta el 2018 en que los mexicanos decidieron brindarle una oportunidad al tabasqueño, para finalmente convertirlo en el nuevo presidente. La tercera es la vencida, reza un dicho popular, y así fue para el llamado AMLO, luego de conseguir prácticamente el voto mayoritario que buscaba generar un cambio de partido en el Gobierno.

Hay quienes aseguran que López Obrador habría ganado la elección de 2006, pero le fue marcada la derrota por un mínimo margen de alrededor de 50 mil votos no obstante que instancias judiciales federales en materia electoral hablaron de ciertos vicios graves que impactaron en forma negativa e importante la voluntad popular.

En 2012, volvió a intentarlo, aunque con menor fortuna porque pese a que estuvo cerca y se mantuvo en buena posibilidad popular terminó siendo derrotado por un poco más de 3 puntos porcentuales de diferencia en la votación por el actual presidente Enrique Peña Nieto quien postulado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) llegó arrollando basado más en haber alimentado en la sociedad la necesidad de cambio entre lo que fue un pésimo gobierno panista a cargo de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y la esperanza de un mejor Gobierno, pero principalmente gracias a la mercadotecnia predispuesta alrededor de quien fuera un poco memorable -pero no obstante ello muy famoso- gobernador del Estado de México.

Peña logró erigirse como presidente de los Estados Unidos Mexicanos, en base a una imagen de alguien con atractivo personal y carisma, caracterizado en protagonista de cuento de hadas tras su matrimonio con la actriz Angélica Rivera -mejor conocida como ‘La Gaviota’ – que le generaba una atracción más al proceso y llegó con una gran expectativa sobre lo que haría como gobierno superando al de Calderón que fue calificado como bastante malo.

No hay mucho qué ahondar en las razones de la debacle priista, la historia la conocemos todos, el gobierno de Peña naufragó, no pudo afianzarse, no logró que la gente aceptara como algo positivo las Reformas que a la vez habrá que señalar, no fueron realmente consolidadas y no podemos todavía juzgarlas, aunque sí hemos sido testigos de muchos efectos negativos primarios que siguen pegándole a la sociedad, principalmente en lo económico y enmarcado en la gran inseguridad, así como los escándalos de corrupción a cargo de los gobernadores priistas y los propios, algunos mucho muy severos involucrando a su esposa y muy cercanos colaboradores.

En Jalisco se presentó un proceso con un efecto similar al de Peña Nieto en la figura de Aristóteles Sandoval.

Al actual gobernador del Estado, si bien se le pueden señalar aspectos positivos de su gobierno hay muchos otros temas en que es clara la ineficacia, más lo cierto es que fue arrastrado de igual forma por el hartazgo de la gente que no perdonó a la marca de su partido los escándalos de corrupción, los presuntos enriquecimientos ilícitos de gobernadores de su mismo instituto político en otros estados, y aún siendo un personaje sin tacha, con su voto la sociedad rechazó al candidato postulado por el PRI e impidió fuere Miguel Castro quien lo relevara en el cargo.

Por si fuera poco, se sumó el empuje de una figura como la de Enrique Alfaro, quien seis años atrás había perdido ante Jorge Aristóteles Sandoval con un poco más de 3 puntos porcentuales de votación y se presentó como un opositor importante habiendo logrado fortalecer el Partido Movimiento Ciudadano tras quedarse con él una vez que lo tomó y lo hizo suyo. Luego entonces, habiendo trabajado un proyecto que aprovechó precisamente las debilidades del gobierno federal priista y la falta de consistencia del gobierno estatal priista, así como la mala percepción que había en lo general sobre el éxito de los gobiernos de este partido, consiguió la votación necesaria en las elecciones del pasado domingo para posicionarse como ganador de la gubernatura del Estado de Jalisco.

No hubo posibilidad de que otros partidos pudiesen establecer un proyecto de esa naturaleza con la contundencia que Alfaro creo el suyo y aunado a la costosa mercadotecnia, logró construir una imagen de gobernante eficientista, que aunque polémica por su rudeza y forma de actuar, permeó adecuadamente a los ojos de muchos ciudadanos, que decidieron darle su confianza a pesar de haber otras opciones con mejor perfil y excelentes propuestas, que no contaron con el tiempo ni recursos suficientes como para vencer la inercia y el ciego deseo de cambio de muchos jaliscienses.

En este contexto; con una elección llegada a su fin, con virtuales gobernantes y con una expectativa renovada, es menester que como sociedad mexicana y jalisciense, respaldemos a nuestros nuevos gobernantes; esperar, desear y colaborar para que tengan éxito y nos vaya bien a todos sin que por ello debamos ser negligentes en cuanto a permitir hagan cosas incorrectamente. Habrá que mantenernos alertas fomentando nuestra responsabilidad y conciencia cívica, poniendo en práctica el ejercicio democrático de señalar lo señalable, criticar lo criticable y aplaudir lo plausible.

EtiquetaCosío
Compartir

Dejar un comentario