Un encono que sube de tono

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Enrique Alfaro y Carlos Lomelí.

¿CUÁNDO SE ROMPIÓ EL HILO QUE UNÍA A LOS CANDIDATOS DE MC Y MORENA?

Carlos Lomelí quería ser candidato a la presidencia de Zapopan. Era 2015. Su principal argumento era que encabezaba las encuestas en el municipio y, de paso, sus generosas aportaciones a la campaña de Enrique Alfaro de 2012.

Pero la decisión al interior del equipo de Enrique Alfaro Ramírez ya estaba tomada. El empresario Pablo Lemus Navarro se había mantenido desde hacía tiempo cerca del proyecto, incluso desde que incursionó en los medios de comunicación, conduciendo un programa de radio.

Ése fue el comienzo de una ruptura, que se concretó en abril del año pasado. Así concluyó una relación política que ahora se dirime con acusaciones verbales de corrupción, acciones ilegales y hasta señalamientos de presuntos vínculos con el crimen organizado.

En 2015, Carlos Lomelí aceptó renunciar a sus aspiraciones por Zapopan, aunque en las negociaciones con Pablo Lemus consiguió espacios en la planilla de candidatos a regidores para Hiram Torres, ahora candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), y Ana Lidia Mendoza.

Además, una vez que Movimiento Ciudadano ganó las elecciones, Lomelí exigió también plazas en algunas áreas, mostrando especial interés en salud. En esos acuerdos consiguió quedarse con la dirección del “Hospitalito”.

Sumado a lo anterior, había sido postulado como candidato de representación proporcional a diputado federal y consiguió un espacio en la Cámara federal.

Carlos Lomelí pasó por la Legislatura sin sobresalir, integrado a una fracción que era pequeña, pero al mismo tiempo, tenía el mayor número de diputados federales de Jalisco.

En 2017, tras confirmarse también la ruptura entre el inminente candidato de Morena a la presidencia de la república, Andrés Manuel López Obrador y Enrique Alfaro, ese partido comenzó a buscar a un candidato a gobernador. En esa ocasión surgió la posibilidad del empresario dulcero Enrique Michel, la cual fracasó en poco tiempo al difundirse fotografías de su fiesta temática de cumpleaños, en la que se disfrazó de rey.

Carlos Lomelí tomó entonces una decisión: se sumaría abiertamente al proyecto de López Obrador y levantaría la mano por la candidatura al gobierno del estado. La primera parte la notificó a Enrique Alfaro en abril, en una reunión celebrada en la Ciudad de México, aunque también ese día aseguró que no buscaría postularse al gobierno de Jalisco, para no cruzarse con Alfaro.

Lomelí, Alfaro y AMLO, en las campañas del 2012.

Movimiento Ciudadano pidió a Lomelí que entregara la diputación federal que obtuvo por la vía plurinominal. Hubo forcejeos políticos. En Zapopan despidieron a 46 trabajadores vinculados a Carlos Lomelí, mientras que los dos regidores que él impulsó se separaron de la fracción naranja en el ayuntamiento. La enemistad entre Lomelí y Alfaro comenzaba.

Mientras, en MC empezaban los acomodos y decisiones por las candidaturas, dándole la razón a Lomelí de que no habría tenido cabida nuevamente, pues el alcalde de Zapopan, Pablo Lemus, buscaría la reelección. Enrique Alfaro se había comprometido a realizar una medición de cara a 2018, para definir quién tenía más posibilidades, pero a esas alturas Carlos Lomelí ya tenía la certeza de que eso no sucedería.

Así, el ahora candidato a gobernador de Morena comenzó a construir su postulación por ese partido. La vía que eligió para acercarse y convencer a Andrés Manuel fue la presidenta y secretaria general de Morena, Yeidckol Polevnsky. El camino que siguió fue el adecuado y así se convirtió en el candidato de Morena y en adversario electoral de Alfaro Ramírez.

El largo proceso de precampañas y el comienzo de las campañas transcurrió todavía en un ambiente de cordialidad entre Alfaro y Lomelí, hasta que las encuestas comenzaron a reflejar el arrastre de López Obrador en Jalisco y Morena apareció en segundo lugar, enviando al PRI como tercera fuerza.

Entonces Carlos Lomelí comenzó a volverse un rival incómodo para Enrique Alfaro y Movimiento Ciudadano. En el círculo inmediato al candidato a gobernador de MC aseguran que no ven al morenista como un riesgo, aunque prefieren mantenerlo a una distancia importante.

Por su parte, en el equipo de Carlos Lomelí aseguran que sí pueden meterse a la pelea. A esto hay que sumarle que algunos de sus colaboradores son priistas y fueron parte del equipo que en la elección de 2012 estructuró la guerra sucia en contra de Enrique Alfaro, por lo que han sabido alimentar el odio hacia el emecista.

El problema es que Carlos Lomelí y Enrique Alfaro se conocen. Trabajaron juntos y saben cuáles son sus debilidades, sus historias que no les gustaría se contaran y aquellos actos que podrían provocarles problemas.

Las acusaciones y señalamientos en esta campaña empezaron a subir de tono, aunque los de mayor calado son entre Carlos Lomelí y Enrique Alfaro. Algunos han sido directos y otros a través de filtraciones; algunos han sido escándalos reciclados y otros el clásico golpe que, aun cuando se presenten denuncias, una vez que terminen las campañas quedarán en el olvido.

Si las encuestas se convierten en el resultado del primero de julio y Andrés Manuel López Obrador gana la presidencia de la república y Enrique Alfaro el gobierno de Jalisco, será muy importante el papel que jugará Carlos Lomelí en la relación entre ambos políticos.

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1 comment

  1. Teresa Diaz 16 junio, 2018 at 22:04 Reply

    Yo quiero saber por que en la preparatoria de Tlajomulco, se les condiciono, apoyar a una maestra de nombre Tania, en su candidatura a cambio de pasar la clase sin hacer examen, mi hija no se prestó a su extorsion y me la reprobaron aun asiendo examen extraordinario, como ciudadana Mexicana y con todo el derecho que tengo, exigo una respuesta.

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