DESARROLLO Y PROGRESO SOCIAL

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Uno de los principales retos de cualquier gobierno, con independencia de otros temas de primer orden como lo son la seguridad y el combate a la corrupción e impunidad, es garantizar a los gobernados una mejor y mayor calidad de vida, que se encuadra dentro de la seguridad social a que el gobierno esta obligado a fomentar positivamente. La definición de calidad de vida es el bienestar general de los individuos y las sociedades, delineando las características positivas y negativas de la vida. En este sentido existe influencia en la satisfacción en la vida, incluyendo todos los ámbitos de salud física, familia, educación, empleo, riqueza, creencias religiosas, finanzas y medio ambiente.

Los avances médicos han contribuido a aumentar la longevidad, por lo que nuestro enfoque debe cambiar de centrarnos en la cantidad a la calidad de vida. La calidad de vida es subjetiva y multidimensional, abarca características incluso opuestas. Es una condición en constante movimiento que responde a eventos de la vida diaria: pérdida del empleo, enfermedad u otros trastornos pueden cambiarla rápidamente.

Aunque la salud es uno de los aspectos importantes de la calidad de vida, hay otros aspectos como la cultura, ética, valores y espiritualidad, que son también asuntos claves de la calidad de vida que se suman a la complejidad de su medición. Sin embargo, los investigadores han desarrollado técnicas útiles que han contribuido a conceptualizar y medir estos varios indicadores y cómo se relacionan entre sí. Entre las observaciones hechas sobre la calidad de vida destacan: Satisfacción con la vida, que es subjetivo y puede variar. Factores multidimensionales que abarcan desde la salud física, estado psicológico, nivel de independencia, familia, educación, riqueza, creencias religiosas, una sensación de optimismo, servicios locales y transporte, empleo, relaciones sociales, vivienda y medio ambiente. Perspectivas culturales, valores, expectativas personales y metas en la vida. La presencia de bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad. Así pues en el futuro deberán existir cada vez más políticas publicas que orienten el desarrollo y calidad de vida, que se alejen cada vez más del triste asistencialismo gubernamental que centra sus esfuerzos en la dotación de literales limosnas que luego son regateadas sobre todo en tiempos electorales como este. El desarrollo social hasta hoy en México y Jalisco, es más de palabra que de hechos y peor aun, es una política burda, insuficiente, discriminatoria y electorera que sirve para lucrar con la necesidad social y buscar llevar ventaja al gobierno en turno que la promueve. Eso se debe terminar.

El concepto de calidad de vida y sus determinantes han evolucionado para abarcar los aspectos de la que están claramente demostrados que afectan a la salud física o mental. Por ello es urgente que el siguiente gobierno ecologista trabaje decididamente desde el nivel individual donde se incluyen las percepciones de la salud física y mental: nivel de energía, estado de ánimo, riesgos para la salud y las condiciones, estado funcional, apoyo social y estatus socioeconómico. En el ámbito comunitario, que incluya recursos de la comunidad, condiciones, políticas y prácticas que influyen en las percepciones de salud de la población y permita a los organismos de salud tener intervenciones más amplias de política pública saludable, entre otros rubros más.

Para fortalecer la calidad de vida de los jaliscienses habremos de trabajar arduamente en poder alinear los siguientes ejes principales:

Condiciones de vida material; que serán medidos sobre la base de: condiciones de ingresos, consumo y condiciones materiales. Los ingresos es un indicador importante ya que tiene un impacto en la mayoría de los otros indicadores. Lo mismo vale para el consumo, dentro del cual se tomarán algunos indicadores como consumo de los hogares per cápita, el consumo total per cápita y otros indicadores para los hogares son tomados de la encuesta de presupuesto familiar. Las condiciones materiales como la privación de bienes o la falta de vivienda proporcionarán importante información complementaria a estos enfoques basados en el dinero.

Actividad productiva; una serie de actividades llenan la vida de los ciudadanos todos los días, una más prominente siendo su trabajo. Son indicadores que miden la cantidad y la calidad de los empleos disponibles: horario, equilibrio trabajo y vida no trabajo, seguridad y ética de trabajo serán algunos de los indicadores utilizados para medir este aspecto de la calidad de vida y actuar en consecuencia.

Salud; la salud es una parte esencial de la calidad de vida de los ciudadanos. Los problemas de salud pueden afectar al progreso general de la sociedad. Los problemas físicos y mentales también tienen un efecto perjudicial sobre el bienestar subjetivo. Principalmente se medirán con indicadores de resultado de salud objetiva como esperanza de vida, mortalidad infantil, el número de años de vida saludable, pero también más subjetivos como el acceso a la salud y la autoevaluación de la salud. Lo que nos permitirá emprender acciones concretas para abatir el rezago en la cobertura de los servicios de salud.

Educación; la educación juega un papel fundamental en la vida de los ciudadanos y es un factor importante en la determinación de lo que es el progreso en la vida. Los niveles de educación determinan que trabajo un individuo tendrá. También tienen menos posibilidades de prosperar económicamente si tiene menos formación. Los indicadores de la educación que son relevantes para la calidad de vida serán logros educativos de la población, el abandono escolar prematuro, y participación en formación continua. Así, podremos atacar sus causas y mitigar sus efectos.

Interacciones sociales y ocio; no se debe subestimar el poder de las redes y conexiones sociales cuando se trate de medir el bienestar de un individuo, influyen directamente en satisfacción de vida. Esto se mide en términos de cómo a menudo los ciudadanos pasan tiempo con gente en eventos deportivos o culturales o si son voluntarios para los diferentes tipos de organizaciones. Además, el potencial social de recibir apoyo y la frecuencia de contactos sociales son indicadores incluidos en este que será un importante marco de referencia que también nos indicará en términos generales el ánimo social y su percepción frente al gobierno.

Seguridad económica y física; la seguridad es un aspecto crucial de la vida de los ciudadanos. Poder planificar y superar cualquier deterioro repentino en su entorno económico tiene un impacto importante en su calidad de vida. La seguridad se mide en términos de seguridad económica y seguridad física por lo que idealmente deberán utilizarse indicadores de ingresos económicos, capacidad para afrontar gastos inesperados, niveles de inseguridad y niveles de satisfacción social.

Gobierno y derechos fundamentales; el derecho a participar en debates públicos e influir en la conformación de las políticas públicas es un aspecto importante de la calidad de vida. Las garantías legislativas para los ciudadanos es un aspecto fundamental de las sociedades democráticas. Un buen gobierno depende de la participación de los ciudadanos en la vida pública y política que se refleja también en el nivel de confianza de los ciudadanos en las instituciones del país, la satisfacción con los servicios públicos y la falta de discriminación; y justo será eso en lo que apliquemos esfuerzo, talento y capacidad.

Los modelos de desarrollo tradicionales de los países han tomado como base única los aspectos de crecimiento y progreso económico. A pesar de que este tipo de modelos ha logrado generar resultados aceptables y positivos, al medir el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, no se toman en cuenta factores importantes como la calidad de vida, el bienestar social y necesidades humanas básicas, por ende, no logra medir niveles de progreso integral. En conclusión, un modelo de desarrollo humano que solo se basa en progreso económico es incompleto. En Jalisco particularmente es necesario replantear el modelo de desarrollo humano a partir de los resultados de algunos programas que si han sido desplegados con éxito. Tenemos que partir de lo bueno, sea poco o sea mucho que ya exista, para no partir de cero y para también evitar caer en la tentación en que mucho se incurre, querer reinventar todo. Si bien es cierto que nuestra entidad presenta rezagos importantes sobretodo en las regiones norte y costa sur, también lo es que poco a poco se avanza en mayor integración social y mayores oportunidades para fomentar adecuada calidad de vida, sin embargo falta mucho, son inaceptables en el Estado las condiciones de marginación en que por ejemplo se encuentran las comunidades indígenas al norte de Jalisco, como también lo es el olvido en que se encuentran muchos jaliscienses al sur. Eso va a terminar. El alcance de las políticas publicas deberá ser de cobertura integral total y tendrá inexorablemente que adecuarse a cada región y a cada comunidad.

En el 2013 a nivel internacional se introdujo el Índice de Progreso Social (IPS); un proyecto cuyo objetivo es el de brindar información estadística desglosada sobre el bienestar humano, de manera que los formuladores de políticas públicas, organismos internacionales de desarrollo, organizaciones filantrópicas, organizaciones de la sociedad civil y el mundo académico tengan esto como base para una idea de cómo distribuir sus inversiones. El mismo fue creado por Michael Porte junto con Scott Stern, del MIT, y Social Progress Imperative, una organización sin fines de lucro, y mide el desempeño de 133 países en varias dimensiones sociales y medioambientales.

El Índice de Progreso Social se organiza en torno a tres dimensiones: Necesidades humanas básicas, fundamentos del bienestar y oportunidades. Estas dimensiones cuentan con 12 componentes, los cuales basan sus indicadores únicamente en resultados y no en esfuerzos. Lo importante aquí no es cuánto invierte un país, estado o municipio en determinado sector, sino en cuales han sido los resultados concretos de esa inversión. Lo que realmente se busca es lograr medir el impacto social de los proyectos, actividades e iniciativas que se realizan en los diversos sectores.

Se evidencia como una herramienta útil para empresas y organizaciones internacionales a la hora de definir estrategias y observar tendencias de estabilidad institucional y la incidencia de estas en la inversión. Lo antes mencionado nos permite realizar una relación de doble vía entre la Inversión Extranjera Directa (IED) y el IPS, en la medida en que la IED genera nuevos proyectos y promueve un mayor nivel de empleo e impacta de manera directa la salud, educación y el desarrollo de nuevas infraestructuras. Del mismo modo crea un entorno institucional y político estable, donde la base de la sociedad se desarrolle bajo principios de oportunidades e inclusiones; se enmarca como un contexto atractivo para que la inversión se desempeñe en un ambiente de equilibrio y confianza.

Si este conjunto de posibilidades se da, esto logra que un adecuado desarrollo de las infraestructuras permita que las economías en desarrollo logren aumentar su valor agregado. Del mismo modo, tener instituciones políticas confiables y fuertes resta espacio a las instituciones económicamente extractivas, posibilitando así el desarrollo proyectos que logren impulsar el crecimiento de la economía de una forma sostenible e inclusiva.

A medida que el desarrollo económico, de la mano con el progreso social, se va haciendo cada vez más progresivo y las instituciones más confiables y fuertes, se va reflejando una adecuada asignación de recursos.

En Jalisco hay varios rubros en que se deben realizar mejoras entratandose de los grupos y regiones más vulnerables. Entre estos ámbitos destaca la nutrición y cuidados médicos básicos, donde las principales características a mejorar son la desnutrición, tasa de mortalidad maternal, tasa de mortalidad infantil y el déficit de alimentos (calorías / personas desnutridas). Otro aspecto importante es el acceso a conocimientos básicos (educación), y a pesar de que se realizó un aumento el porcentaje del PIB destinado a este sector vale recordar que esta inversión es de largo plazo. Luego como último, pero no menos importante esta el rubro de infraestructura y vivienda.

Además de las secciones destacadas, quedan otras importantes, como la seguridad personal, donde los indicadores preocupantes son la tasa de homicidios, criminalidad percibida y muertes por accidentes de tránsito; estos indicadores, a medida que las personas tengan mejor educación, empleo, nutrición y cuidado médico básico, deben presentar resultados positivos.

El PIB ha sido el indicador referente para el desarrollo económico durante más de medio siglo, y hoy en día se busca complementar este indicador con el IPS. Medir el progreso social nos brinda una mejor y más completa visión del verdadero desarrollo del Estado, lo que del mismo modo ayuda a una toma de decisiones de manera que se logre crear una sociedad más integrada, consciente, ordenada y responsable y con mejor vida.

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