OPTIMISMO DISCRETO

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Trump

Trump se ha mantenido al margen de los ataques contra México.

EL PROCESO DE NEGOCIACIÓN DEL TLCAN TODAVÍA SERÁ LARGO 

Fue una semana reveladora sobre el progreso del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que muestra un escenario menos turbulento que el de hace unos meses. Por un lado, Donald Trump se abstuvo de atacar a México y al “peor tratado de la historia”, mientras el gobierno mexicano considera ceder en una de las principales demandas de EU y los canadienses ya no ven tan probable la posibilidad de que el TLCAN desaparezca. Y aunque estos son signos positivos, no cambian los hechos fundamentales señalados por los equipos negociadores: el proceso de negociación aún será largo y nada podría asegurar que Trump no cumplirá su más constante amenaza de poner fin al acuerdo. Durante su mensaje del Estado de la Unión en el Congreso de Estados Unidos, Donald Trump se mantuvo al margen de los ataques contra México y el TLCAN.

De hecho, el mercader neoyorquino solo mencionó una vez al país durante su discurso, cuando dijo que “Chrysler moverá su más grande planta de producción de México a Michigan”. Y al hablar de los tratados comerciales, Trump solo dijo que “arreglará los malos acuerdos” comerciales, que dijo deberán ser “justos y recíprocos” pero no mencionó directamente al TLCAN.

La mesura de Trump resalta luego de casi un año de amenazas constantes de poner fin al TLCAN, al que califica como el “peor tratado de la historia”, y de acusar a México de aprovecharse de EU para causarle un gran déficit comercial.

“Estados Unidos ya pasó la página sobre décadas de acuerdos comerciales injustos que sacrificaron nuestra prosperidad y mandaron fuera a nuestras empresas, nuestros trabajos y la riqueza de nuestra nación”, se limitó a decir Trump.

Así pues tras concluir la sexta ronda de renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se ve ya apuntando a la resolución y cierre de algunos capítulos en la séptima ronda, que se llevará a cabo en la Ciudad de México, pero después podría haber otro encuentro entre los grupos negociadores en Estados Unidos.

Todo indica que habrá dos reuniones programadas, una en México a finales de febrero y principios de marzo, y otra en Washington, entre tres y media y cuatro semanas después. Normalmente, las van confirmando cada que hay una reunión, entonces hay que esperar a que se reconfirme, pero por lo pronto ya existen dos reuniones programadas. Entre las rondas, los grupos han estado trabajando en conjunto de forma remota por medio de conferencias o llamadas y el trabajo continúa.

Ahora, pese a que el Representante Comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, mencionó que el proceso de renegociación del acuerdo ha sido “lento”, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, destacó los avances que se realizaron en esta última ronda. Capítulos sobre telecomunicaciones, comercio digital y medidas sanitarias y fitosanitarias han avanzado mucho y están listos para cerrarse en la Ciudad de México; aduanas y facilitación del comercio están avanzando en nuevas normas vinculantes en esta nueva área sobre aduanas y están redactadas a un nivel mucho más alto de lo que se ha logrado en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y mucho más fuerte de lo que había previsto en el TPP. Hasta ahora, los negociadores han logrado concluir tres capítulos: Pymes, competencia y anticorrupción.

De acuerdo con Chrystia Freeland, ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, sus nuevas propuestas buscan beneficiar a la región intentando no arruinar cadenas logísticas transfronterizas e impulsando la competitividad, ya que “las propuestas estadounidenses no tienen precedente”. “Esto incluye ideas para actualizar las reglas de origen para la industria automotriz del TLCAN, incluyendo autos eléctricos, autónomos, y también la producción de acero y aluminio de América del Norte”, dijo en la clausura. En este sentido, Lighthizer, señaló que la propuesta en materia de reglas de origen de Canadá llevaría una menor generación de empleo en los tres países. “Nos parece que las reglas del sector automotriz o automotor, como se presentó (por Canadá) pueden conducir a menos contenido regional del que tenemos ahora, menos trabajo en EU, Canadá y posiblemente México, así que tendríamos lo opuesto de lo que estamos tratando de lograr”, comentó.

Por otro lado, la tensión percibida entre las partes canadiense y estadounidense se habría podido generar por situaciones ‘extra cancha’. Parece que las disputas laterales entre Canadá y EU podrían haber interferido en la ronda de conversaciones de Montreal.

Al cierre de la sexta ronda del TLCAN, los analistas ven con cierto optimismo que las negociaciones están avanzando, pero advierten que no hay que cantar victoria porque aún no hay acuerdos en los temas controversiales ni se ve un cambio en la rígida postura del equipo estadounidense. El hecho de que los tres países estén dispuestos a seguir con las negociaciones, que en esta ronda no se hicieron alusiones a dejar las mesas de trabajo y que vayan surgiendo más grupos que empujan discursos para que los negociadores sean conscientes de la importancia del TLCAN, son los factores que sugieren “optimismo discreto”. Para la séptima ronda de negociaciones, que se llevará a cabo del 26 de febrero al 6 de marzo,  analistas consideran que los equipos negociadores avanzará en temas como comercio electrónico, medidas sanitarias, buenas prácticas regulatoria y telecomunicaciones.

Sin embargo, los temas controversiales, como reglas de origen para el sector automotriz, resolución de controversias, cláusula de terminación (sunset) y comercio agropecurario, seguirán siendo los grandes retos de la negociación.

En este sentido, treinta y seis senadores le enviaron una carta al infausto xenófobo mercante neoyorquino y Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para recordarle que el siguiente paso para hacer avanzar la economía de su país “requiere que mantengamos el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en su lugar”. “Le escribimos hoy para reafirmar los beneficios del TLCAN (…) Una gran cantidad de industrias en Estados Unidos se han beneficiado por este tratado y los consumidores americanos están cosechando esos beneficios también. Los mexicanos y canadienses compran 500 mil millones de dólares al año de bienes manufacturados, lo que se traduce en 37 mil dólares de ganancias en exportaciones por cada trabajador americano en las fábricas”, se menciona en la carta. Otro de los puntos que resaltaron fueron las exportaciones del sector agro estadounidenses, las cuales se han cuadruplicado de 8.9 mil millones de dólares en 1993 a 38.1 mil millones de dólares en 2016. “El TLCAN aporta 14 millones de trabajos, lo que representa miles de trabajos en cada uno de los 50 estados (de EU). Sin embargo, a pesar de todos estos beneficios podemos hacerlo mejor y hay oportunidades para mejorar el tratado”, consideraron los legisladores. Dentro de los sectores en los que hay espacio y necesidad de maniobra en el tratado, consideraron los senadores, están la modernización del acuerdo para mejorar el acceso a los mercados, incluir provisiones en comercio electrónico y propiedad intelectual, entre otras. “El próximo paso para hacer avanzar la economía requiere que mantengamos al TLCAN en su lugar, pero modernizándolo para que refleje nuestra economía del siglo XXI”, concluyen los legisladores de la Cámara Alta.

El acuerdo trilateral representa 1.3 mil millones de millones de dólares al año en comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.

En contraste, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, reiteró que podría abandonar el (TLCAN) si no le complacen las negociaciones para modernizar el acuerdo, que Estados Unidos afirma que necesita importantes cambios. México y Canadá luchan por abordar las exigencias de Estados Unidos para modificar el acuerdo, que sostienen amenazan a la altamente integrada economía norteamericana. Recientemente, un funcionario comercial estadounidense de alto rango rechazó propuestas para desbloquear las negociaciones, pero se comprometió a buscar “avances”, aliviando las preocupaciones de que Washington se retiraría pronto del acuerdo. Trudeau ha dicho que no cree que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retire del TLCAN, a pesar del lento avance de las negociaciones. En el mismo sentido, la ministra de asunto exteriores canadiense y representante del país en las mesas de negociación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, Chrystia Freeland, aseguró que sería “bueno” tener una resolución de las renegociaciones del acuerdo, ya que la incertidumbre no es adecuada para los negocios.

La funcionaria también externó que la modernización del acuerdo y sus estatutos son algo fundamental, ya que hay partes que están muy desactualizadas.

México y Canadá están posicionados como el primero y segundo más grandes mercados de exportación para 42 estados de EU y apoyan 3 millones de trabajos (en EU). Si las negociaciones para un nuevo Tratado de Libre Comercio de América (TLCAN) se extienden hasta después de las elecciones de julio en México, o se prolongan hasta el 2019, no tiene relevancia si es para concretar un buen acuerdo, consideró el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), quien confía en que en la próxima reunión en la Ciudad de México se pudieran cerrar una decena de capítulos más.

Ya van seis rondas en cinco meses; se empieza a avanzar en las conversaciones y lo importante es que sigan su marcha, ya que cada vez se reafirman las posibilidades de que la renegociación del acuerdo comercial entre Estados Unidos y Canadá llegue a buen puerto con una octava ronda en fila. De aquí a la siguiente ronda en la Ciudad de México los equipos de trabajo continuaran sus conversaciones para avanzar en temas de telecomunicaciones, obstáculos técnicos al comercio, medidas sanitarias y fitosanitarias, y Anexos Sectoriales de farmacéuticos, químicos y cosméticos. El capítulo anticorrupción que se cerró en Montreal representó un avance para el sector privado de los tres países que fueron quienes lo propusieron y estuvieron trabajando en él, para “poner el piso parejo” y para México significa el compromiso de tener un Sistema Nacional Anticorrupción completo. En el Capítulo Anticorrupción se tipifican los delitos de soborno y enriquecimiento ilícito obligando a las partes a establecer medidas eficaces de sanción y prevención de los mismos.

Se obliga a las partes a promover la integridad de los funcionarios públicos y a proteger a los denunciantes en las investigaciones, así como a la correcta aplicación de las leyes de cada país en la materia. Se establece el compromiso trilateral de alentar a las empresas a que prohíban los pagos de facilitación; y se establecen mecanismos de cooperación entre los países miembro. Los empresarios de los tres países buscaron agregar este capítulo al TLCAN para el combate de falsas empresas y al soborno, ya que significa una garantía para la inversión y esto a su vez, significa un impulso más para que en México se concrete de forma completa el Sistema Nacional Anticorrupción con los nombramientos que hacen falta.

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