¿QUÉ PIENSA RAÚL VARGAS DE ALFARO?

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Raúl Vargas y Enrique Alfaro.

REPRODUCIMOS NUEVAMENTE ESTE TEXTO ESPERANDO ARROJE LUZ A LAS NEGOCIACIONES PARA LOGRAR EN JALISCO UNA ALIANZA PAN-PRD-MC …

 

 Las lágrimas del cocodrilo

 

Los cínicos esconden bajo una sonrisa

sus pensamientos más maliciosos

Anónimo

 

Por Raúl Vargas López*

En días recientes se estrenó el nuevo episodio del melodrama de mal gusto y peor manufactura, “El político ciudadano que solo llora”, protagonizada por la consabida y recurrente víctima de complots políticos: Enrique Alfaro; el nuevo capítulo dejó ver el magistral y truculento manejo de los tiempos electorales de la estrella de culebrones y de su séquito de acólitos que siempre están a la espera de alguna buena oportunidad para amplificar el alcance de los reflectores cuando derraman algunas lágrimas de cocodrilo, reclamando ser objeto de presiones para la realización de actos que chocan con su plastificada ética de ocasión.

La audiencia recordará siempre el Alfarismo por sus continuos escarceos con la ultraderecha, a pesar de su autodenominada filiación progresista y de izquierda, que dejaron ver sus amplísimos dotes para el cinismo y que lo llevaron a ganarse el bien merecido título de “Ditirambo de Emilio González”. Durante meses portó con orgullo este título que daba cuenta de sus reverenciales esfuerzos para canjear silencio y complicidad por apoyos en su carrera por alcanzar la Gubernatura.

El público tampoco podrá olvidar sus extraordinarias capacidades para brincar de un escenario a otro y para mimetizar sus declaradas convicciones políticas a fin de avanzar en la satisfacción de su personalísima obsesión por el poder. Por ejemplo, como cuando sin ningún tipo de pudor se arrojó a los brazos del PRI, a pesar de haberlo declarado su archienemigo y perder frente a él la elección de 2012, dando la espalda a sus entonces aliados yunquistas encabezados por Emilio González. Con este movimiento seguramente declinó cualquier lucha postelectoral a cambio de impunidad por la larga cola de asuntos irregulares que dejó en Tlajomulco y demostró una vez más su entrenada trayectoria en la negociación de los supuestos principios que dice defender y en la protagonización de melodramas.

Este nuevo episodio tiene como antesala la publicación de un texto lleno de especulaciones e imprecisiones en un semanario de circulación nacional sobre reuniones Gubernamentales de alto nivel donde se aborda una estrategia de anulación política contra Enrique Alfaro, que ni tardo ni perezoso, ha querido aprovechar el momento para relanzar su campaña de promoción electoral para intentar convencer a la opinión pública de la autenticidad de su permanente estado de victimización y su fingido sufrimiento. Son de tal tamaño las invenciones en el texto que se involucra el nombre de un servidor con una persona de apellido Valladares con quien no mantengo relación alguna. Por supuesto que he sido un crítico acérrimo del batidillo que siempre deja el Alfarismo por dónde quiera que pasa, pero también es cierto que siempre he firmado con mi nombre cada una de las opiniones y afirmaciones que he vertido y que no tengo ningún empacho en decírselas de frente al susodicho histrión de pantomimas.

La trayectoria de este personaje, con sus vaivenes, mutaciones e intensos dramas, es de tal modo sui generis que ha generado interés en algunos estudiosos del tema, quienes han iniciado el trámite ante la Real Academia de la Lengua para incluir la palabra “Alfarismo” en su popular diccionario. Esta columna, obtuvo acceso a la propuesta de uso y acepciones del término y la trae en exclusiva para el amable lector.

 

Alfarismo.

Sustantivo.

Doctrina política e ideología de carácter voluble, demagógico y victimista. Su principal atributo es la adulación de las personas y grupos que tienen algún tipo de peso político o económico para la celebración de acuerdos que serán desconocidos e incumplidos tan pronto pierdan rentabilidad en su búsqueda frenética por el siguiente puesto público.

Historia.

Periodo de la vida del municipio jalisciense de Tlajomulco que abarcó de 2009 a 2015 en el cual los funcionarios y sus favoritos se beneficiaron de la irresponsable multiplicación de fraccionamientos inmobiliarios y la celebración de Proyectos de Inversión y Prestación de Servicios Público-Privados que disfrazaban deuda para la transferencia de recursos públicos hacia manos privadas.

Economía.

Régimen especializado en negocios personales a partir de recursos públicos con tazas de retorno superiores al 450%. El caso emblemático es el compromiso de recursos estatales y federales, por varias décadas, para el pago generoso a socios y amigos por la construcción de edificios de oficinas burocráticas con una tasa de interés muy superior a la de cualquier instrumento de inversión.

Psicología.

Trastorno de la personalidad con fuertes elementos de megalomanía, mitomanía, paranoia e irascibilidad. Quienes la padecen, afirman ser los portadores de enormes beneficios para la colectividad y merecedores de un trato especial y de excepción. Buscan con frecuencia el camino fácil para conseguir sus fines, sin importar si esto representa la transgresión de la ley pues estiman que no se aplica en su caso. Mienten de forma compulsiva y descarada y también de forma compulsiva celebran acuerdos de todo tipo que les otorguen beneficios para luego desconocerlos e incumplirlos en medio de un escándalo público que les dé notoriedad. De forma recurrente se dicen objeto de persecuciones e intrigas y con ello llaman a la realización de cruzadas por la defensa de su honorabilidad. Presentan nula tolerancia a la crítica y arremeten con amenazas en contra de quienes se atreven a realizarla.

Vida y estilo.

Afición por el lujo y la vida cara, lo que con facilidad lleva al uso del poder político para la realización de negocios.

El Alfarismo les ha tomado el pelo una vez más a las jóvenes ternuritas que gobiernan Jalisco; fiel a su desprecio por la palabra empeñada les jugó chueco y ahora los desconoce, los acusa de tener un cuarto de guerra (que más bien parece un club de matatena) desde el cual orquestan tremenda campaña en contra del mártir predilecto de la democracia y prócer insaculado del pueblo. Insisto, todo un culebrón.

 

*Presidente estatal del PRD Jalisco. Texto publicado en la edición impresa número 78 de El Respetable, en agosto de 2014.

 

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