Hacer lo mismo para tener los mismos resultados

231
0
Compartir

Sonia Serano-04Mientras por un lado las autoridades han encontrado en el sistema penal adversarial la coartada perfecta para deslindarse de la inseguridad que enfrenta el estado, por otra parte han hecho todo lo necesario para que no funcione.

La prueba más clara de esto es el manoseo que sigue dándose en el Poder Judicial, donde los partidos políticos mantienen el reparto de los espacios.

Cuando en Jalisco debía comenzar el nuevo sistema penal, se decidió que debía empezar en la región Judicial con cabecera en Zapotlán el Grande. Ahí, se tenía que nombrar a cuatro jueces; sin embargo, quienes se los reparten no pudieron ponerse de acuerdo.

De esta forma, se llegó el vencimiento del primer plazo, que ya había sido modificado, sin jueces. Para que el nuevo sistema se pudiera poner el funcionamiento, fue necesario que el anterior presidente del Poder Judicial, Luis Carlos Vega Pámanes planteara al Consejo de la Judicatura, de última hora, que jueces del anterior sistema penal, que se habían capacitado en oralidad, fueran transferidos provisionalmente a los nuevos espacios.

Después, los actores políticos que tienen el control de los nombramientos de jueces se pusieron de acuerdo en cuántos le tocaban a cada quien y sacaron el paquete completo de quienes implementarían el nuevo sistema penal.

Quienes participaron en este reparto aseguraron que se vigiló que los nuevos jueces se hayan capacitado debidamente en el sistema penal. Por ese lado, podemos estar tranquilos.

El problema es que empezamos con el nuevo sistema acusatorio sembrado con la semilla de los intereses de los mismos que hacen que en el anterior sistema haya corrupción e ineficiencia.

Algo similar sucede con el nombramiento de magistrados.

Cada que se deben elegir escuchamos a los actores políticos lamentando las designaciones de amigos o familiares y asegurando que debe romperse ese esquema. Sin embargo, el reparto de los espacios que estarán disponibles se hace al comienzo de cada legislatura y se repite sin pudor.

Los ligeros cambios con comparecencias a las que los diputados no acuden también han sido insignificantes en el resultado.

Con todo esto, no vale la pena ni preguntarse por qué la administración de la justicia en Jalisco sigue siendo tan ineficiente, tan lenta y en muchas ocasiones corrupta.

 

Compartir

Dejar un comentario

WordPress Image Lightbox