Alfaro malbarata a Guadalajara 

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Alfaro le pone los terrenos municipales a inmobiliarias para que hagan negocios.

Alfaro le pone los terrenos municipales a inmobiliarias para que hagan negocios.

EL ALCALDE CONTINÚA CON LA MISMA LÓGICA: ENTREGAN 261 LICENCIAS DE CONSTRUCCIÓN DESDE QUE MC GOBIERNA TLAJOMULCO

Por Omar Guillermo García Santiago

El gobierno municipal de Guadalajara, presidido por Enrique Alfaro Ramírez, ya se prepara para librar una de las batallas que más le reditúa política y económicamente: la aprobación de los Planes Parciales de Desarrollo Urbano, los instrumentos jurídicos y de planeación que le permitirían negocios millonarios para empresas inmobiliarias. 

 Si todo sale conforme a lo planeado, el próximo mes de noviembre el cabildo tapatío estaría en condiciones de aprobar y publicar los documentos que han estado judicializados, en algunos distritos, por más de 14 años. 

Este atolladero judicial se ha prestado a la intervención de empresarios en tribunales, para liberar licencias de construcción de edificios, gasolineras y comercios dentro de zonas habitacionales. 

Sin embargo, el negocio ahora cambia de manos. El Ayuntamiento ya prepara la venta y enajenación de predios municipales. Apenas en días pasados, el Parlamento de Colonias denunció que el ayuntamiento tapatío emitió la convocatoria de venta de tres terrenos que se localizan en dos zonas de la ciudad. Y no mintieron: el Ayuntamiento tapatío aprobó el decreto D 66/54/17, para vender tres predios públicos. 

El primero, ubicado en la confluencia de la Avenida 18 de Marzo y la Calzada Gobernador Curiel; dice el documento oficial que se trata de un predio de forma triangular que hoy está catalogado como área verde por los planes parciales vigentes. En los hechos, el predio funciona como planta de transferencia de basura en uso de la empresa Caabsa Eagle. 

El segundo, muy cerca del primero, se trata de un vivero municipal que funciona como bodega de plantas de ornato. Y se ubica a contra esquina del Rastro municipal de Guadalajara, en la avenida Gobernador Curiel. 

Y el tercero: el predio que albergó durante años las oficinas de la extinta Comisión de Planeación Urbana del Ayuntamiento tapatío. Este último, un terreno ubicado en la avenida de las Rosas y la calle Cenit, en la zona de Expo Guadalajara. Dos mil 565 metros cuadrados de extensión. 

Erick González.

Erick González.

Los resultados 

Con el pretexto de que la ciudad debe redensificarse, el Ayuntamiento tapatío ha puesto a la venta algunas de las últimas reservas territoriales que le quedan al municipio.

La administración que preside Enrique Alfaro no se distingue de la administración de Ramiro Hernández, en cuanto a la venta de espacios públicos. Aunque Alfaro prometió comprar más espacios para que hubiera una reserva territorial, esto no ha ocurrido. 

El ex alcalde Ramiro Hernández se deshizo de una extensión que superó los 135 mil metros cuadrados para vender el terreno que incluía los jardines y las instalaciones del ex planetario Severo Díaz Galindo. Ahí se dijo que serían las nuevas Fiestas de Octubre, en un proyecto que no ha fructificado. 

Ahora, la historia se repite. El Ayuntamiento tapatío comandado por Enrique Alfaro Ramírez, le pone los terrenos municipales a la industria inmobiliaria para que hagan negocios. El resultado de los procesos de enajenación es contundente: los empresarios apostarán por terrenos que fructifiquen en sus ganancias, no en la planeación de la ciudad. 

Si el Ayuntamiento buscaba generar viviendas cerca de los corredores de transporte público, como fue su argumento, el mercado inmobiliario dijo “no” de manera categórica. 

Para muestra lo que pasó: de los tres predios a la venta, sólo se pudo vender el que está ubicado en Avenida de las Rosas. La venta de los otros dos predios ubicados frente al Rastro, a un costado de la única línea del Sistema Macrobús, se declararon desiertos. 

Y para alentar a los empresarios, el propio alcalde Enrique Alfaro Ramírez, manifestó que bajarán todavía más el costo de dichos predios, con el pretexto de que la tierra está muy contaminada por estar en una planta de transferencia de basura.

De acuerdo con el documento “Análisis del mercado inmobiliario en la Zona Metropolitana de Guadalajara”, no existe evidencia de que los Ayuntamientos como el de Guadalajara estén haciendo lo suficiente para seguir el modelo de ciudad compacta planteado por la Ley General de Asentamientos Humanos. 

Los edificios que se están construyendo en la ciudad no responden a la planeación y el orden que pregona el Ayuntamiento, sino a las lógicas del mercado que busca rentabilidad en sus proyectos. 

Raymundo Gómez.

Raymundo Gómez.

En el estudio mencionado, los entrevistados fueron los “vivienderos”, quienes se cuestionan si “sería viable construir viviendas en las avenidas donde el precio del suelo es más elevado. A pesar de que se plantearon las posibilidades de implementar instrumentos normativos y financieros para incentivar la inversión inmobiliaria, hubo un consenso entre los actores en el que, para empezar, si no mejoran los sistemas de transporte público, difícilmente pueden implementar una política de DOT (Desarrollo orientado al transporte)”.

Las ligas de Alfaro con operadores inmobiliarios

Enrique Alfaro Ramírez tiene una relación estrecha con uno de los principales operadores inmobiliarios de Jalisco. Su nombre es Raymundo Gómez Flores, a quien le ayudó en sus campañas políticas cuando el ex senador fue el mentor de Enrique Alfaro en el tiempo en que ambos eran priistas.

Gómez Flores es uno de los principales accionistas del consorcio GIG, que a su vez tiene constructoras inmiscuidas en los fraccionamientos Puerta de Hierro, La Rioja, Valle Real y algunos otros asentamientos cercanos a la nueva Central Camionera. También es dueño del consorcio Minsa (dedicado a las harinas y tortillas) y la empresa Dina (fabricante de camiones de transporte público y privado). 

Enrique Alfaro también tiene otras ligas con empresas inmobiliarias: su tía Beatriz Eugenia es dueña de Grupo Mendelssohn, y Tierra y Armonía; dos de los principales consorcios inmobiliarios interesados en construir en las confluencias del bosque del Nixticuil, en Zapopan. 

En estos momentos la empresa Tierra y Armonía ya busca empleados que desarrollen estudios de mercado para ver la rentabilidad de construir edificios en Guadalajara. 

Beneficiar a la industria inmobiliaria es la característica de los gobiernos de Movimiento Ciudadano. En Tlajomulco de Zúñiga, bastión de los gobiernos naranjas, se tienen registrados 261 licencias de construcción para nuevos fraccionamientos o extensiones de fraccionamientos ya existentes. 

Durante el trienio gobernado por Enrique Alfaro Ramírez se entregaron 89 licencias, con Ismael del Toro fueron 160 y con Alberto Uribe se han liberado 12 más, hasta el mes de junio pasado. Así lo indican los reportes que son generados por el propio Ayuntamiento, en su página de transparencia. 

El conflicto de interés de sus funcionarios

Si hasta el momento no son suficientes los argumentos que hacen notar el conflicto que se avecina con los nuevos planes parciales de desarrollo urbano, hay aquí tres ejemplos más sobre los claros conflictos de interés que tienen tres funcionarios allegados a Enrique Alfaro Ramírez: 

Manuel Sierra.

Manuel Sierra.

Erick González Santos es el director del ordenamiento de territorio del Ayuntamiento tapatío. En este momento está dedicado de tiempo completo a la elaboración de los Planes Parciales de Desarrollo Urbano. Es un catedrático respetado en las aulas de la Universidad de Guadalajara, pero también una de las voces que más promovió el desarrollo inmobiliario en los últimos años. 

Desde el 2014 y hasta el 2016, fecha en que ingresó al Ayuntamiento tapatío, fue el secretario técnico de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi). Cobró casi 30 mil pesos mensuales por ese cargo, de acuerdo con la declaración de interés publicada por el propio funcionario en su 3 de 3, y donde, por cierto, no hizo pública su declaración patrimonial. 

Manuel Sierra Camarena, director del Instituto Municipal de la Vivienda en Guadalajara, es un joven que carece de experiencia en la planeación urbana y que hoy se encarga de la oficina que debería regular el crecimiento de vivienda en la ciudad. 

Sierra Camarena es regidor suplente de Zapopan, donde también fue el secretario técnico de la Comisión de Adquisiciones de la administración de Pablo Lemus. Más que presumir los logros de la dependencia que ahora dirige, utiliza sus redes sociales para promover un negocio que asume como propio, de productos de electricidad sustentable para vivienda. 

Por último, es pertinente hablar de Jorge García Juárez. Fue el director de ordenamiento del territorio en la administración de Enrique Alfaro Ramírez, en el gobierno de Tlajomulco 2010-2012.

En la lógica de primero construir y luego adecuar los instrumentos de planeación, García Juárez fue uno de los principales funcionarios inmiscuidos en la entrega de licencias de construcción del fraccionamiento Lomas de la Tejeda. 

Para el caso de este fraccionamiento, sus primeras licencias fueron entregadas en 2011. Para marzo del 2012, el fraccionamiento ya había recibido otras 6 licencias más para su ampliación. Una vez que fue concluido, dicho fraccionamiento se incluyó en los planes parciales de Alfaro en Tlajomulco, como un distrito suburbano. Hoy Jorge García Juárez es el encargado de elaborar los planes parciales en el Ayuntamiento de Zapopan, y su cargo es de director de ordenamiento del territorio, el mismo que en Tlajomulco durante el trienio 2010-2012.

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