Traición y dolor

324
0
Compartir

Salvador Cosio-08El grupo de legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) más cercano a Felipe Calderón Hinojosa y Margarita Zavala, asestaron un manotazo en la Cámara de Senadores y con su decisión, se volvió a equilibrar la balanza a favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al designar como presidente del Senado a Ernesto Cordero Arroyo, si, al mismo “cordero” que Calderón trató en todo momento de consolidar como candidato del PAN a la presidencia de la república y que topó con pared al no poder vencer internamente a Josefina Vázquez Mota, a quien a la postre dejaron a su suerte como triste candidata presidencial que terminó destiñendo al panismo al relegarlo al tercer lugar en las preferencias electorales.

La bancada blanquiazul plantea que el ungimiento del ex Secretario de Hacienda de Felipe Calderón es una “traición” que fue confabulada por el grupo de legisladores más cercano a la ex pareja presidencial, que busca regresar a Los Pinos en 2018. Pues lo irónico de todo esto es que la propuesta de Cordero fue avalada por los senadores priístas tras haber rechazado otros nombres para encabezar la Cámara Alta, y en un ejercicio inédito, el “panista” Cordero fue designado sin los votos de la mayoría del PAN, pero sí con el apoyo del PRI y sus demás aliados.

Es un hecho que Cordero llegó para aprobar el pase de automático del titular de la Procuraduría General de la Republica PGR a la nueva Fiscalía General.

Ernesto Cordero fue Secretario de Hacienda y de Desarrollo Social durante el Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, quien hoy apoya a su esposa Margarita Zavala en la búsqueda interna del partido para competir por el 2018. Los cuatro legisladores que decidieron arropar a Cordero en los votos por su designación, fueron los aun panistas Javier Lozano Alarcón, Salvador Vega Casillas, Roberto Gil Zuarth y Jorge Luis Lavalle Maury.  De esta manera, el resto de senadores panistas han considerado el acto de elegir a Cordero como una traición por romper con el consenso blanquiazul de impulsar a la mesa directiva a las senadoras Laura Rojas y Adriana Dávila.

Acusan que brincándose la decisión del grupo parlamentario tanto en la presidencia como en la vicepresidencia decidieron negociar con el PRI, porque de antemano saben que esos cuatro o cinco votos les van a traer muchos beneficios y finalmente en perjuicio del país porque queda claro que lo que busca el PRI no es el tema de la mesa, sino del Fiscal General de pasar automáticamente al Procurador.

El fondo es el control absoluto por parte del Gobierno que encabeza Peña Nieto para evitarse el riesgo de que le vayan a investigar toda la corrupción que se ha descubierto en distintos temas de su gobierno. Es la compra de un seguro, de manera de que Raúl Cervantes pase en automático a ser el nuevo Fiscal de la República, y que bajo su mando estaría el nuevo Fiscal Especial Anticorrupción, que es una de las partes esenciales del Sistema Nacional Anticorrupción.

Frente a todo esto, el Partido Acción Nacional emitió un comunicado condenado las decisiones de los cinco senadores y ha anunciado que serán los órganos directivos del partido los que determinarán las sanciones correspondientes. Estas podrían incluir la expulsión de las filas del PAN. A su vez, Ernesto Cordero ha acusado al líder nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, de usar al partido para impulsar su agenda rumbo a la candidatura presidencial y aseguró que tiene la conciencia tranquila porque no es un  traidor, ¿será?; lo que es real es que el PRI es capaz de dividirlos porque no están unificados. Está en curso ya la definición de quien sería el abanderado del PAN, independientemente de si hay un frente del que hablan. Y no todos están ni a favor de Anaya, ni de Margarita Zavala que son quienes tienen mayores posibilidades. La designación de Cordero podría verse como una acción del PRI por meter más ruido dentro de Acción Nacional.

Con el apoyo de estos cinco panistas, incluido Cordero, el PAN ha perdido un número de votos suficientes como para hacer oposición a las decisiones que el PRI que desee y el periodo de sesiones arrancó con las declaraciones previas del Coordinador de la bancada del PRI, Emilio Gamboa Patrón, de apoyar a Raúl Cervantes Andrade para convertirse en Fiscal General durante 9 años, tal y como establece el plazo de la reforma política electoral del 2014.

Por su parte, la bancada del Partido del Trabajo y Movimiento de Regeneración Nacional (PT-Morena) también apoyó la designación de Cordero, que en este caso podría ser una negociación distinta a la del PAN, y quizá relacionada con la presidencia que tiene Morena en el Instituto Belisario Domínguez.

Para justificar su traición, dice Ernesto Cordero: “Si no estás con Anaya eres un traidor”, pero a ese endeble argumento es fácil revirarle, deduciendo que si estás con el PRI y perteneces al PAN, y te dejas hacer líder del Senado como una propuesta del PRI, entonces sí eres un traidor. Aunque algo que sí se le debe reconocer a Ernesto Cordero es su lealtad canina al hombre que lo formó, Felipe Calderón.

Calderón lo quería para presidente, sólo que Cordero, como las gelatinas sin grenetina, no cuajó. Pero la lealtad a su “jefe político” siempre la ha demostrado. Ernesto Cordero declaró, apenas tomó el puesto como presidente del Senado: “Calderón es el más querido y probablemente el mejor presidente que hemos tenido en el país”. Y tal vez tenga razón, sólo que, en su contexto, ese país que menciona ni es México, ni tampoco está en este planeta.

Pero si el albazo que dio el Partido Revolucionario Institucional PRI en el Senado de la República con la propuesta de impulsar al “panista” Ernesto Cordero como Presidente de la Cámara Alta y que fue avalada por todos, menos por la mayoría panista, aun daba de que hablar, otro round que ha dejado adolorido a más de un perredista se lo llevó la también Senadora Dolores Padierna, que como ya se había especulado, tiró la toalla y renunció al Partido de la Revolución Democrática PRD llevándose hasta al marido. Con ello el partido del sol azteca no solo se tambalea en el Senado, donde será ya solo un logotipo, sino también a nivel nacional, aunque muchos de sus correligionarios no lo reconozcan así. Lo cierto es que la polémica pero muy influyente Senadora se llevará una buena tajada del PRD con ella, por lo menos en la Ciudad de México, quizá el principal bastión de dicho partido.

Dolores Padierna, cursó estudios de economía en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Fue maestra normalista, así como docente en el Colegio de Bachilleres; y la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional en donde dio clases durante 9 años. A sus veinte años ya era dirigente del Partido Mexicano de los Trabajadores (1978-1987). Posteriormente participó como activista en favor de las víctimas del sismo de 1985 en la Ciudad de México, fundando la Coordinadora Única de Damnificados.

También fue fundadora de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación, la Coordinadora de Mujeres Benita Galeana; la Coordinadora de Comedores Populares; la de Tiendas Populares y la de Mujeres por la Democracia; la Red de Mujeres Contra la Violencia, así como la Unión de Vecinos de la Colonia Centro; el Pacto Contra el Hambre; los Comités de Nutrición de Barrios y Vecindades, y la Asociación Vecinos y Amigos del Centro Histórico; es integrante e impulsora de los Talleres de Salud para la Mujer.

Se desempeñó como Jefa Delegacional de Cuauhtémoc en el Distrito Federal (2000-2003); y como Diputada Federal por el VIII distrito del DF en las LVII y LIX Legislaturas.

En 2007 fue electa como titular de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Institucional del PRD. Luego en 2011 fue electa para dirigir la Secretaría General del PRD.

En 2012 fue electa como Senadora de la Nación, cargo que ejecuta a la actualidad.

Rene Bejarano y Dolores Padierna, dirigentes nacionales de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN) renunciaron a su militancia de 28 años al PRD por no estar de acuerdo en que ese partido realice alianzas con el Partido Acción Nacional.

Asimismo, dieron a conocer que, para las elecciones del próximo año, apoyarán la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador, AMLO actual presidente de Movimiento de Renegación Nacional, MORENA.

Padierna Luna aseguró que “esta decisión la tomamos en congruencia con nuestros principios, pues estamos conscientes de que no se puede militar en un partido y apoyar al candidato de otro partido”.

La asociación política nacional Movimiento Nacional por la Esperanza, que dirigen Bejarano y Padierna, realizó su convención y ahí, mediante una votación, la mayoría decidió apoyar al tabasqueño.

El 78 por ciento de los diez mil asistentes a esta convención votó a favor de apoyar a AMLO, mientras que el 6 por ciento apoyó el Frente Amplio Democrático, el 11 por ciento prefirió que el PRD participara solo en la elección presidencial y el uno por ciento que lo hiciera en alianza con el PT.

Así, al vencer el plazo que Andrés Manuel López Obrador estableció para sumarse a MORENA, ex perredistas, ex priistas, actores y empresarios, se sumaron a ese proyecto para 2018. De esta manera en la Firma del Acuerdo Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México, en el Monumento a la Revolución, participaron la fundadora perredista Ifigenia Martínez, quien aún pertenece a ese partido, y Carlos Sotelo, integrante del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, junto con la senadora Dolores Padierna, quien apenas hace unas horas había abandonado al sol azteca. El acuerdo lo suscribieron también la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez Cordero, el senador Raúl Morón Orozco, los actores Sergio Meyer Bretón y Omar Fierro.

Otros firmantes fueron los diputados federales y locales Karina Barón Ortiz, Jesús Valencia, René Cervera (Movimiento Ciudadano), Javier García Chávez, Tania Arvijo, Carlos Hernández Mirón, Alejandro Ojeda, Beatriz Olivares, Socorro Maza, Alberto Martínez Urincho, Leticia Carrera, Carlos Candelaria, de Encuentro Social.

Nuevos promotores de MORENA son el diputado del PRI Gabriel Cantú, del Congreso de Nuevo León y Eugenio Montiel; Enrique Cárdenas ex rector de la Universidad de las Américas de Puebla y los empresarios Antonio Barceló Garza y Alberto Masón además de Pablo Gómez, ex senador.

“Despacito” fue como describieron la llegada del político tabasqueño, quien -como es costumbre- se abrió paso en la multitud para salir y fotografiarse con sus seguidores hasta arribar al escenario.

Ya en la tarima, se paseó por el frente, la izquierda, la derecha y la parte trasera de ésta para saludar a los presentes, después Alberto Anaya, presidente del PT, se acercó a él, platicaron brevemente y se abrazaron.

Con señas, López Obrador extendió un abrazo a quienes le hicieron quórum en el escenario, entre ellos la senadora Dolores Padierna, sin embargo, sólo se acercó a saludar con beso y abrazo a Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional de MORENA, y a Claudia Sheinbaum, recién nombrada coordinadora de organización de la Ciudad de México, y eventual candidata a la Jefatura de Gobierno.

“Vamos todos juntos para lograr la transformación del país, en 10 meses los mexicanos vamos a decidir si mantener al régimen corrupto o buscar la transformación de México. Estamos en momentos definitorios, históricos, tenemos que lograr el renacimiento de México”, fueron las palabras con las que el tabasqueño abrió su discurso.

En los 40 minutos en que cautivó la atención de los presentes, acusó al Presidente Enrique Peña de que advierta que México tendrá una crisis similar a la de Venezuela, de llegar MORENA al gobierno.

Además se deslindó de que se inspire en algún gobierno extranjero, pues MORENA no toma como ejemplo ni a Nicolás Maduro ni a Donald Trump, sino a los héroes de independencia, los reformistas y los revolucionarios.

Ante la ausencia de Ricardo Monreal, López Obrador externó que Morena va para adelante y ante la definición de la ruta electoral no debe haber disputa por los cargos.

EtiquetaCosío
Compartir

Dejar un comentario

WordPress Image Lightbox