FRANCISCO Y LA HIDRA

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Juan-Carlos-Partida-03-03-300x200-2Francisco Álvarez Quezada. Así se llamó durante 17 años hasta que murió acuchillado allá por los rumbos del CUCEI de la UdeG por un ladrón y asesino que sigue prófugo, en un tristísimo capítulo del libro negro que contiene al menos 106 mil crímenes ocurridos en los 5 años de este nuestro Kike Peña Nieto, tan campechano él y explicador de sus obras ahora con motivo de su informe.

Francisco después de muerto convocó a miles. Una comunidad universitaria harta de tanto asalto, tantas lesiones, tanta impunidad, fiel retrato de lo que ocurre en todos lados en una ciudad, en un país donde más vale tener tres chapas en la puerta. Y ni así.

El muchacho de la prepa de Tonalá, becado por los gringos para estudiar en el Proulex y luego hacer un intercambio escolar en Estados Unidos, se convirtió en símbolo de todos los que padecemos el miedo cotidiano. Con ímpetu su injusta muerte derramó a borbotones el vaso del hartazgo.

Pero no se trata de un problema reciente, la inseguridad dentro y en torno a los campus de la UdeG. Es un añejo problema pese a las denuncias cotidianas desde las escuelas a las policías municipales, que dicen carecer del suficiente personal y patrullas para tener guardias permanentes.

Por ejemplo, para salir del centralismo, en Tepatitlán en marzo pasado el director de Seguridad Pública de ese municipio, Juan José González de Alba, reconoció los altos índices de robos en el campus de Los Altos y la prepa de Tepa.

En su defensa dio en el punto clave, por lo menos de lo que ocurre al interior de los centros universitarios y prepas.

Los guardias de seguridad privada carecen de capacitación y no saben responder ante emergencias, o eso aparentan.

González de Alba dijo que en un asalto en el cual robaron computadoras nuevas en el interior de la prepa, uno de los guardias privados dijo que no llamó al 911 porque “no tenía saldo”, cuando ese número es gratuito.

Ni qué decir de los centros universitarios de la gran metrópoli tóxica en que vivimos. El CUCEI, el CUCSH, el CUCEA, y así podríamos enumerar a todos los demás campus y luego a las prepas. A dos semanas de iniciado el semestre se habían acumulado al menos 240 denuncias por diferente tipo de delitos, la mayoría robos, en toda la red universitaria.

Coincidencia fatal o no, la movilización del lunes 4 de septiembre también sirvió para que aunada a toda la red política del Grupo Universidad -la cual detallé en mi anterior entrega-, habría que sumar esta faceta, la estudiantil, que es la original pues de ahí proviene la mayoría de quienes desde 1989 viven entre la burguesía dorada universitaria y ostentan el poder dentro de la casa de estudios.

Francisco, sin quererlo y según yo sólo debido a las fechas, sirvió entonces también para desplegar en forma la hidra política del grupo que encabeza Raúl Padilla López, que rápidamente movilizó la estructura feuista para mostrar de nuevo el tamaño de su poder.

PARTIDIARIO

Desaparecidos: Con la exigencia de organizaciones de familiares de personas desaparecidas que la calificaron como “primer paso” o como algo que “llega tarde”, fue puesta en operación la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas en Jalisco tras un largo proceso de integración de al menos medio año, de cuya titular María Teresa Medina Villalobos, se espera mucho. Llega tarde, dijo Esperanza Chávez de la organización Por Amor a Ellxs, porque tiene al menos 30 años que ocurre en el estado y que Guadalupe Aguilar, de la organización Nuestros Desaparecidos, afirmó pese a la gravedad del mismo no se han logrado establecer las causas que han hecho sumar al menos 33 mil desaparecidos, 3 mil de ellos en Jalisco, y que en “en México nadie va a aparecer hasta que haya información clasificada y verdadera lucha contra la impunidad”…

Y ya con ésta: Tenga para que se entretenga le dijo con la mano bajita el padre Alejandro Solalinde al cardenal emérito San Juandoval Íñiguez al calificar como una genialidad y obra maestra la escultura Sincretismo, pieza de Ismael Vargas que provocó -como recordarán mis cinco amables lectores- un fervoroso repudio de miles de católicos jaliscienses estimulados por La Vociferación, quien la consideró un adefesio que ofende a los guadalupanos y luego su feligresía la calificó como una advocación a la santa muerte. Solalinde, al pie de la Guadalupe Coatlicue dijo que no existe ofensa alguna pues tanto la virgen como la diosa azteca representadas forman dos momentos de “la epifanía de Dios”, por lo que hizo un llamado al clero local para informar bien a su feligresía. “No me voy a pelear con nadie”, dijo cuando se le pidió su opinión respecto a los señalamientos del cardenal mayor (¿de poder, de edad?) en Guadalajara…

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