¿Complicidades ilícitas? No: ¡andan en precampaña!

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Juan-Carlos-Partida-03-03-300x200-2Ahora que inicia septiembre, en qué se parecen en Jalisco PRI, PAN, PRD, MC, Morena, los tres poderes constitucionales, los tres niveles de gobierno, el clero, los empresarios, el grupo Universidad, los cárteles y muchos de los que se autonombran activistas ciudadanos?
 
No se la piense mucho, no es en las complicidades ilícitas, en la corrupción o en la falta de ética, que esas nada tienen que ver con septiembre pues son permanentes. Se parecen en que todos andan en precampaña electoral.
 
De aquí a julio de 2018 no habrá de otra sopa más que la espesa, turbia, burbujeante y hedionda de la guerra sucia, de la que ya hemos probado cucharaditas en meses previos pero que ahora sí se cocinará con todo el sazón que saben echarle estos políticos nuestros de cada día, los mismos que han denigrado y equiparado una actividad casi tan antigua con la más antigua del mundo.
 
El clero vociferante es el que más recientemente se reincoporó al plató del teatro político después de estirarse en el mullido terciopelo rojo de sus sillones episcopales y, obvio, con San Juandoval Íñiguez, el millonario de los crucifijos cuajados de diamantes, como su guerrillero representante de Cristo Rey defendiendo sus intereses (inmobiliarios sobre todo) en la tierra.
 
Escena 1: Aparece Juan Sandoval con su cara rubicunda y dice que Enrique Alfaro es un hipócrita profesante católico que va a misa pero que luego no tiene empacho en colocar la escultura monumental Sincretismo en las cercanías del santuario de la virgen de Guadalupe o del templo del Refugio, a pesar de que la pieza de Ismael Vargas es para los guadalupanos casi una oda satánica a la santa muerte y ofende a miles de profesantes.
 
Escena 2: Los adoradores nocturnos, esa legión de católicos que ora por las noches en desagravio por alguno de los muchos pecados en el mundo y que en Jalisco reúne a miles de personas en cientos de iglesias por todo el territorio estatal, se declararon también en oración profunda para buscar el perdón divino ante la ofensa de dicha obra escultórica. Circulan panfletos que acusan al alcalde de Guadalajara de tener pacto con el diablo.
 
Escena 3: Se convoca a una marcha de desagravio por la escultura desde las parroquias de toda la ciudad, para que Alfaro -y Aristóteles y el Congreso y el votante- sepan que el Arzobispado puede ser un rebaño de ovejas corporativizado como la CTM o un grupo fanático semi cristero, dependiendo de los enjuagues que su jerarquía haga a sus espaldas no con divinidades ultraterrenas sino con políticos rancios que le temen al incienso electoral.
 
Escena 4: “Ni que fuera Troya”, escupe San Juandoval sobre el futuro de Temacapulín, pueblito cercano a su natal Yahualica, amenazado en su existencia centenaria por la presa El Zapotillo, la misma que la mafia del agua quiere construir a 105 metros pase lo que pase. Un coqueteo descarado con el PRI, al mero estilo cardenalicio.
 
Para saber cómo se llamó la obra platiqué con el sociólogo e historiador Roberto Castelán Rueda, especialista en el tema de los jerarcas católicos y sus componendas empresariales y políticas, quien recordó que este activismo ni es nuevo ni tiene algo que ver con la defensa de los valores religiosos.
 
“Lo que es novedad es que ahora se está vendiendo al mejor postor entre los movimientos políticos, tradicionalmente han estado con el PRI salvo en el periodo (del ex gobernador panista) Emilio González Márquez, y ahora que surge un grupo político fuerte y nuevo como es el que preside Enrique Alfaro, se quieren vender caro”, me dijo en entrevista para La Jornada.
 
Otro grupo fáctico que nada tendría que hacer en la arena electoral es el Universidad, que encabeza desde 1989 (¡ya casi 30 años chingao!) nuestro Fidel Velázquez de la Orden de la Legión Francesa, cuyas iniciales son Raúl Padilla López.
 
Es claro que los RPLboes se han diseminado por todos los rincones partidistas de Jalisco y tienen intereses representados en el PRI, el PAN, MC y, válgame dios diría el cavernal, hasta en Morena.
 
La apuesta es clara, van con Alfaro para gobernador, sin que ello signifique traición a sus anteriores juicios de valor contra el hoy alcalde tapatío ni que tampoco le están metiendo todos los huevos a esa canasta (no es albur).
 
Mientras los priistas medio se empiezan a acomodar tras encerronas con el góber que ya le dieron cuerda a Eduardo Almaguer y Héctor Pizano, entre otros, los entenados del jeque de jeques universitario laboran en varios frentes la encomienda alfarista.
 
Así, hace poco, desde el PRD las luces alfaristas tintinean para formar un frente pro Alfaro con distintos matices que van desde unir al PAN, ese partido lleno de personajes de bajísima expectativa electoral, hasta traerse a Andrés Manuel López Obrador pese a la reiterada negativa del Peje de sumarse a los “partidos paleros”.
 
Raúl Vargas, presidente estatal del PRD traga camote tras sus dichos de hace tres años y ahora parece encabezar muy a su pesar ese lado de la encomienda. Le hace así guiños a los panistas, quienes como muchacha alteña werita parpadean ante el escarceo.
 
Otra ala de los RPLboes está a cargo de los ex legisladores locales del PRD, Celia Fausto Lizaola –quien también fue presidenta estatal del partido- y Carlos Orozco Santillán -que en 2009 se postuló a la presidencia municipal de Guadalajara por el sol azteca-, quienes hace un par de semanas anunciaron a través del movimiento Militantes de Izquierda su suma al movimiento que a nivel nacional encabezan dentro del partido Pablo Gómez, Leonel Godoy, Carlos Sotelo y Raúl Morón para apoyar a Andrés Manuel López Obrador rumbo a las elecciones presidenciales de 2018.
 
Ni que decir del ex rector, hermano del alma, dandy de la política y gozador de las mieles del poder don Trino Padilla López, actual procurador de Desarrollo Urbano en Jalisco, quien a la par de ser priista sistémico encabeza también una agrupación dentro del tricolor, el Movimiento Nacional Tecnológico Universitario, con la que así no sea muy pesado tiene un sitio ganado dentro de la estructura de sectores de que se compone el partidazo.
 
Para no dejar ángulo sin cubrir, también Enrique Velázquez, el ex diputado del PRD y líder gremial académico, anunció que los RPLboes le entran a la moda del ¿ciudadanismo? y creó la agrupación política Hagamos, renovando a lo que antes fue Exigencia Política, que dice aglutinar a 120 integrantes, la mayoría académicos e investigadores universitarios que incluye también a ex rectores y esudiant(r)es de raUldeG para “promover causas e iniciativas ciudadanas” pero que está lista para hacer alianzas partidistas dependiendo del viento electoral.
 
Ya hablaremos en futuros espacios de los otros actores en esta temporada preelectoral. Por lo pronto, échese unos tacos de tripita bien grasosos para que el estómago se blinde contra el lodo que nos harán comer.
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