¿Alfaro apoya a Ricardo Gutiérrez?

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El movimiento de Ricardo Gutiérrez pone a la defensiva a los Leones Negros.

El movimiento de Ricardo Gutiérrez pone a la defensiva a los Leones Negros.

¿ES PROYECTO DE MC IR POR EL CONTROL DE LA UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA?

El anuncio de Ricardo Gutiérrez Padilla, de que buscará la Rectoría General de la Universidad de Guadalajara, fue en sí una sorpresa. Lo que ahora falta saber es, si para dar ese paso, tuvo algún tipo de aval al interior de la casa de estudios y, especialmente, si es impulsado por el líder de Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro Ramírez. De paso, hay que destacar que se da en el mejor momento de la relación entre MC y el grupo político de la UdeG.

Hasta ahora, la única respuesta que ha habido de la casa de estudios sobre este movimiento es la declaración del secretario general de la Universidad de Guadalajara, Alfredo Peña Ramos, quien dijo a Notisistema que Gutiérrez Padilla no cumple con los requisitos para aspirar a ese cargo.

Según Peña Ramos, para ser candidato a cualquier puesto directivo de la Universidad de Guadalajara se requiere una antigüedad mínima de tres años como profesor de carrera.

La declaración que hizo sobre este tema el presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, tampoco tuvo el tono de un espaldarazo. Enrique Alfaro se refirió más bien a la renuncia de Gutiérrez Padilla al Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan), al señalar que era lógico que la presentara, pues “podría significar un problema o un conflicto de interés en el desempeño de esa responsabilidad. Creo que lo correcto es separarse de su cargo”.

Además, Alfaro Ramírez aseguró que él no se involucra en temas de la Universidad y respeta a la comunidad universitaria. En esos mismos días, Alfaro concedió una entrevista exclusiva a Canal 44, de la Universidad de Guadalajara, que se transmitió completa, para denunciar irregularidades en el programa de fotoinfracciones del Gobierno del Estado. Así quedó claro que no había rompimiento.

Ricardo Gutiérrez Padilla anunció sus aspiraciones el 17 de junio pasado, antes del día del padre, en un texto que tituló “Tributo a los padres”. Lo dio a conocer a través de redes sociales, que es el espacio en el que muchos políticos han decidido moverse.

El texto comienza con el anuncio: “He decidido que participaré en el proceso de elección al cargo de Rector General de la Universidad de Guadalajara, para el periodo 2019-2025”.

También aclara que sabe lo que su anuncio representa y dice estar preparado para enfrentarlo. Después, se refiere al manejo de los recursos de la casa de estudios, señalando que “no es justo que se sigan derrochando” o desviando hacia “proyectos políticos o personales”, porque eso se ha reflejado en una “caída permanente de la calidad académica de la institución”.

Después, hace referencia a la incapacidad de la Universidad de atender las solicitudes de quienes quieren seguir estudiando y ven truncados sus sueños o deben pagar una universidad privada. También asegura que la infraestructura de la casa de estudios se “cae a pedazos”, mientras “el derroche de los funcionarios no tiene fin”.

Tres días después, Ricardo Gutiérrez Padilla renunció al Imeplan. Cabe hacer un paréntesis para señalar que los proyectos de este organismo no se concretaron. La intención de nombrarlo como titular del instituto, en sustitución de su fundador, Alberto Orozco, fue poner en marcha el sistema de agencias metropolitanas, de las cuales ninguna se completó.

Las agencias metropolitanas fueron un compromiso de Movimiento Ciudadano en campaña. Se trataba de crear estructuras institucionales para obligar a la coordinación en seguridad, urgencias médicas, movilidad, medio ambiente, cultura, manejo de residuos y gestión del agua. Esta última, incluso, se llegó a mencionar sustituiría al Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).

Los únicos avances se registraron en la Agencia Metropolitana de Seguridad, que fue conformada y hasta se nombró como su encargado al regidor con licencia Marco Valerio.

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Una larga historia de alianzas y conflictos en la UdeG.

Ricardo Gutiérrez Padilla fue un colaborador y asesor cercano a Enrique Alfaro durante la campaña. Pero una vez que se ganó la alcaldía, las responsabilidades de ambos los hicieron que se generara una involuntaria distancia.

La renuncia al Imeplan tuvo que adelantarse, como lo admitió el mismo Ricardo Gutiérrez. En el texto, señaló que iba a presentarla el 22 de junio, pero tuvo que hacerlo dos días antes para “cerrar el paso a interpretaciones sesgadas o especulaciones dolosas”.

Esta renuncia, aclara, tiene efectos a partir de este primero de julio. Asegura que deja listos los instrumentos de planeación, como el Programa de Ordenamiento Territorial metropolitano (POTmet) y los planes de Desarrollo Metropolitano PDM 1.0 y PDM 2.0.

En ese texto, anuncia que va por “una nueva utopía: la de construir una nueva agenda y ruta de desarrollo para la Universidad de Guadalajara. Con ella estoy en deuda y he resuelto hacer de ella la prioridad más importante en la siguiente etapa de mi vida profesional”.

Ricardo Gutiérrez Padilla formó parte, en algún momento, del grupo político que controla a la Universidad de Guadalajara. En particular fue muy cercano al ex rector general y ahora procurador de Desarrollo Urbano, Trinidad Padilla López.

Es un biólogo, con maestría y doctorado en innovación en tecnologías de la educación. El máximo cargo que tuvo al interior de la casa de estudios fue como vicerrector ejecutivo. Sin embargo, también fue un crítico de este grupo.

A mediados de octubre de 2003, en medio de versiones de diferencias importantes al interior de la cúpula universitaria, Ricardo Gutiérrez Padilla presentó su renuncia a la Vicerrectoría. En el comunicado que se emitió, se aseguró que había determinado “concentrarse a profundidad en la culminación de sus estudios en el doctorado en innovación y tecnologías, mismo que cursa en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey”.

Ante los rumores de conflictos con el grupo UdeG, Gutiérrez Padilla escribió: “mucho se ha rumorado y más se ha calumniado sobre las razones de mi personal decisión de alejarme del cargo, mediante la constante dirección, respaldo y financiación del ‘ministerio de la verdad’, con el infaltable concurso de gacetilleros y libelistas, amén de alguna plumilla aventurera, pretensa de academicismo y pletórica de cobardía”.

Entre quienes fueron sus enemigos se mencionaba, en particular y en su momento, a Javier Hurtado.

Los enemigos de Ricardo Gutiérrez consiguieron que finalmente al interior de la casa de estudios se le comenzara un proceso de expulsión. En 2005, apareció como aspirante del PAN a diputado local, con una lista de propuestas que implicaban cambios a la Universidad de Guadalajara.

Luego, desapareció del ámbito público y se le volvió a ver hasta la campaña de Enrique Alfaro a la alcaldía de Guadalajara, conformando el círculo inmediato de asesores. En todas las reuniones de planeación, estaba Ricardo Gutiérrez, quien fue uno de los diseñadores de las propuestas de gobierno.

El respaldo de Enrique Alfaro hacia su colaborador no ha quedado tan claro. Más bien pareció una fría postura.

Aunque la relación entre Alfaro Ramírez y el líder político de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla López, ha estado llena de confrontaciones, en este momento es casi de una alianza bajo el agua y no ha habido diferencias notables.

Hay que recordar que Raúl Padilla respaldó a Enrique Alfaro para llegar a la alcaldía de Tlajomulco de Zúñiga e incluso diseñaron juntos el equipo municipal. Una camaradería que a todos sorprendía, especialmente por las diferencias de fondo y serias entre Padilla López y el padre de Enrique Alfaro, el ex rector de la UdeG, Enrique Alfaro Anguiano.

La alianza no duró mucho. En febrero de 2010, Enrique Alfaro, siendo alcalde, declaró a Tlajomulco de Zúñiga “municipio libre de Raúl Padilla López”, denunciando “intentos de secuestro” de las decisiones en ese ayuntamiento. A su derecha, apareció el ahora alcalde de Tlajomulco, Alberto Uribe, quien había sido posición de Raúl Padilla, y a su izquierda el actual coordinador de los diputados locales de Movimiento Ciudadano, Ismael del Toro.

Padilla, presidente del FICG.

Raúl Padilla.

Durante las campañas de Enrique Alfaro a la gubernatura y a la presidencia municipal de Guadalajara, el Partido de la Revolución Democrática, controlado por el grupo Universidad de Guadalajara, destinó su financiamiento a desacreditar a Alfaro y a MC, más que a promover a sus candidatos.

Pero durante la alcaldía de Alfaro Ramírez, la situación cambió. Su trato con la UdeG ha sido terso y sin diferencias. Se le ha visto incluso en inauguraciones de la Feria del Libro y del Festival de Cine, lo que habla además de una relación civilizada con Raúl Padilla. Esto, sin contar la distancia que existe actualmente entre el grupo UdeG y el PRI.

Por toda esta larga historia, será importante ver el papel de Alfaro en la decisión de Gutiérrez Padilla, para saber si es un proyecto de grupo o si el todavía director del Imeplan se la jugará solo.

Reanudan intentos por quitar a Raúl

Casi de manera cíclica, vuelven una y otra vez los intentos por quitar el control de la Universidad de Guadalajara a quien es considerado el líder moral, el ex Rector Raúl Padilla López.

Padilla no sólo es quien quita y pone Rectores en la UdeG, sino es quien encabeza todas las empresas, sindicatos y todos sus derivados en la casa de estudios. Además de todo lo que representa en partidos políticos como el PRD o el PRI, y ahora en organizaciones como “Hagamos”.

Cuando se acerca una nueva elección interna se empiezan a mover fuerzas. Afuera de la UdeG los poderes fácticos se organizan para intentar incidir. En su momento el ex Rector Víctor Manuel González Romero llegó a albergar el sueño de sacudirse a Raúl Padilla, sueño que nunca alcanzó.

González Romero después tuvo cabida en el grupo que encabezaba el ex Gobernador Emilio González Márquez, acérrimo enemigo de Padilla López. Fue en el seno de ese gobierno desde donde se envalentonó al ex rector, Carlos Briseño Torres, quien intentó sacudirse a Padilla López. Briseño, como es ampliamente conocido, no sólo perdió la rectoría, sino la vida misma.

Ahora, Ricardo Gutiérrez Padilla piensa entrarle a la competencia, y muestra su línea dura con las fuertes críticas que difunde en sus redes sociales contra las autoridades universitarias. Otro episodio en los intentos de quitar a Raúl Padilla, que apenas se empieza a escribir…

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