Silencio y muerte

848
0
Compartir
P

El trabajo periodístico y las causas sociales incomodan al Gobierno. 

NO HAY SEGURIDAD PARA PERIODISTAS NI ACTIVISTAS EN MÉXICO, SON AGREDIDOS Y AMENAZADOS CONTINUAMENTE

No hay garantías de seguridad en México para quienes alzan la voz en relación a asuntos polémicos y turbios y es muy grande la percepción que en la mayoría de los casos de agresion contra voces críticas de la sociedad por circunstancias inmorales, ilícitas, crimínales y antisociales hay complicidad y tolerancia de autoridades o políticos poderosos, con participación lesiva de jefes y elementos de corporaciones de seguridad pública y autoridades de procuración de Justicia y aunque el Poder Ejecutivo del Gobierno Federal que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto afirma que funciona el  ‘Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas’ resulta evidente su ineficacia; por más que la Secretaría de Gobernación a cargo de Miguel Ángel Osorio Chong insiste que no es un mal momento para los comunicadores es evidente el creciente hostigamiento, obstáculos y crimen que lesiona a ese gremio además de a muchos activistas de causas sociales trascendentes cuya acción molesta a personajes poderosos incluyendo políticos y funcionarios importantes.

Los asuntos que son denunciados o se les ha generado mayor difusión por periodistas o activistas sociales no son solo de los que se señala como frecuentes por realizarce a cargo de las tradicionales organizaciones del crimen organizado, o atropellos de funcionarios en contra del pueblo, pues se ha acentuado el número de señalamientos o acusaciones que tienen que ver con corrupcion, generándose abusos de autoridades, daños al erario público pero sobre todo decisiones arbitrarias de autoridades que atentan contra los intereses populares. Las diversas formas de flagelación y violencia extrema contra comunicadores y activistas sociales como el asesinato, desapariciones forzadas, extorsiones y amenazas contra ellos y sus familias son la forma de censura más extrema, el ejercicio periodístico y el encabezar causas sociales justas sólo puede efectuarse libremente cuando las personas que lo realizan no son víctimas de amenazas ni de agresiones físicas, psíquicas o morales u otros actos de hostigamiento y ello vulneran de un modo especialmente drástico la libertad de pensamiento y expresión de las personas afectadas, pero también la dimensión colectiva de este derecho, ya que esos bárbaros actos de barbarie violan el derecho de personas especificas a expresar e impartir ideas, opiniones e información pero además, atentan contra los derechos de los ciudadanos en general a buscar y recibir información.

Algunos periodistas fueron torturados o asesinados a petición de alcaldes, gobernantes o funcionarios que se molestan; otros fueron golpeados en sus redacciones por hombres armados bajo órdenes de funcionarios locales y policías, que habían amenazado con matar a los periodistas por sus coberturas. El gobierno federal mexicano que encabeza el Presidente Enrique Peña Nieto ha señalado de manera reiterada que los delitos contra los periodistas no son ataques a la libertad de expresión y en muchas ocasiones las autoridades se apresuran a decir que el asesinato de un periodista no está relacionado con su labor mucho antes de que siquiera arranque la investigación.

Según la Organización británica ‘Artículo 19’, internacionalmente destacada en cuanto a la defensa de la libertad de expresión, desde el año 2000 se han registrado más de 106 asesinatos de periodistas en México y desde 2015 al menos 1853 agresiones físicas, considerando aquí los asesinatos y desapariciones forzadas, señalando a nuestro pais como la nación latinoamericana más letal para periodistas y activistas sociales y señala la ineficacia de la fiscalía especializada y el citado mecanismo de protección de informadores y defensores de derechos dependiente de la Secretaria de Gobernación, acusando falta de autonomía, burocrátismo y carencia de presupuesto, además de colusion de autoridades. Es absurdo que 6 de cada 10 agresiones registradas por ‘Articulo 19’ fueron presuntamente cometidas por un funcionario público, 9 de cada 10 agresiones quedan sin castigo, la fiscalía especializada ha recibido en sus ya 7 ineficaces años de vida casi 800 denuncias de las que solo 3 han concluido en el encarcelamiento de los responsables, lo que representa el mísero 0.37% del total de los casos planteados.

Los periodistas, comunicadores, reporteros y activistas sociales mexicanos han iniciado acciones procurando autogenerarse protección y la iniciativa se denomina ‘Agenda defensiva de periodistas y activistas sociales’ y la conforman más de 90 medios de comunicación y organizaciones sociales de activismo comunitario y alrededor de 350 participantes individuales vinculados a ellas. La reciente ejecución artera y a plena luz del día del señero periodista sinaloense Javier Valdez, acentuó la preocupación y el reclamo de acciones eficaces.

Y hablando de hostigamiento, obstáculos y crimen contra comunicadores y activistas de causas sociales trascendentes cuya acción molesta a personajes poderosos incluyendo políticos y funcionarios importantes, en tanto se acendra ese candente tema surge ahora una nota del periódico neoyorquino The New York Times que incita un nuevo escándalo en el que se involucra y señala directamente al Poder Ejecutivo Federal, al desnudarse espionaje en contra de personas que les incomodan y a quienes buscan lesionar o al menos bloquearlos para que su voz crítica deje de escucharse a través del perverso software llamado Pegasus, que se inserta en teléfonos celulares y llega a controlar el corazón de su sistema y quien lo coloca puede acceder a toda la información en el teléfono y vigilar cada movimiento a través de un mensaje de texto insertando un gancho por el cual acceden a toda la información del teléfono móvil.

La empresa israelí que fabrica el software Pegasus nació apenas en 2013, se llama NSO Group y afirma que lo vende de forma exclusiva a gobiernos con la condición que sea utilizada solamente para combatir a terroristas o grupos criminales y carteles de drogas, pero hay señalamientos se dice que hay varias agencias que revenden la herramienta, como una denominada Hacking Team y que ha sido vendida en México a inicios de 2014 involucrándose a la Procuraduría General de la República (PGR), aunque se dice que el Ejército Mexicano compro esta tecnología desde 2012.

Aún siendo un asunto que desde tiempo inmemorial se presume, porque se ha dicho que el espionaje desde diverso origen , se hace desde siempre, el reportaje del New York Times vuelve a poner el dedo en la llaga y sale a colación dicho programa llamado Pegasus, software por medio del cual espía a los periodistas y activistas mexicanos que les es necesario mantener controlados en cuanto a sus movimientos. Este tipo de tecnología intrusiva existe y lo justifican los gobiernos en el marco de la lucha por la seguridad nacional, por el combate al terrorismo o al narcotráfico, más ahora se acendran las dudas y ya grupos de periodistas y activistas han acusado al Gobierno federal mexicano por haber sido víctimas de espionaje.

Pegasus es uno de los programas de ciberespionaje más sofisticados que existen en el mercado. Es un software que se inserta en teléfonos celulares y llega a controlar el corazón de su sistema y quien lo ha colocado puede acceder a toda la información del teléfono y vigilar cada dato y movimiento y ya no hay aplicaciones seguras pues atacante tiene acceso a todo tipo de datos aún los supuestamente protegidos invulnerablemente, es a través de un mensaje de texto con gancho y un link cómo se puede acceder a toda la información de un teléfono móvil: ubicación, contactos, grabación de llamadas, cámara, mensajes, correos entre otros datos, todo en fracciones de un segundo.

Peña Nieto.

Peña Nieto.

Hay diferentes versiones, incluso algunas diseñadas especialmente para el país o el objetivo. En cuanto a los ataques ocurridos en México contra periodistas y activistas todo se hacía a través de mensajes de texto que le llegaban al teléfono móvil de la víctima. Según un informe de la organización mexicana ‘Red en defensa de los derechos digitales’ (R3D), el mensaje que recibieron algunos comunicadores como Carmen Aristegui o Carlos Loret de Mola, incluía un texto procurando hicieran clic en un enlace infeccioso, haciéndose pasar por una noticia, un aviso o el mensaje de un familiar o amigo. Al entrar en el enlace, el teléfono recibe inadvertidamente el maligno software que permite al atacante, entre otras cosas, tener acceso a todos los archivos guardados en el dispositivo, así como controlar la cámara y el micrófono del celular, existe otra versión de este software en el que la victima no tiene que hacer nada, ya que el atacante puede instalar el malware solo con elegir el dispositivo, dicha versión permite tomar el control de cualquier teléfono.

Según el New York Times la empresa israelí que fabrica el software Pegasus nació apenas en 2013, se llama NSO Group y afirma que lo vende de forma exclusiva a gobiernos con la condición que sea utilizada solamente para combatir a terroristas o grupos criminales y carteles de drogas, pero hay señalamientos del medio neoyorquino que cita al experto Rafael Bucio de la empresa de ciberseguridad TPX y afirma que hay numerosas agencias que actúan como proveedores y revenden esta herramienta, como una denominada Hacking Team.

En algunos medios se cita como referente informativo a Salvador Mendoza, un experto y hacker mexicano reconocido por sus demostraciones en conferencias mostrando vulnerabilidades en aparatos de teléfonia celular móvil quien afirma que NSO Group se dedica a crear programas con la capacidad de superar cualquier tipo de fallas en software de telefonía celular para equipos móviles y surgió a partir de la conjunción de algunos personajes expertos que trabajan para otras empresas investigando  errores del Iphone. La empresa ha invertido cientos de millones de dólares en comprar precisamente esas fallas, que llaman “vulnerabilidades”, para diseñar sus programas que las resuelvan.

Según el New York Times, se presume que el Software Pegasus haber sido vendido en México tanto directamente por NSO  como a través del famoso revendedor ‘Hacking Team’ y sobre fechas de posibles compras sugiere podría ser en inicios de 2014 involucrándose a la Procuraduría General de la República (PGR) , aunque también hay señalamiento al Ejército Mexicano como comprador de esta tecnología desde el año 2012.

Similar al famoso ‘Watergate’, aquel espionaje realizado por agentes gubernamentales que le costó ser removido de su cargo como Presidente de Los Estados Unidos de América a Richard M. Nixon, el asunto del desnudado espionaje del que se acusa al gobierno federal mexicano que encabeza Peña Nieto sigue siendo el tema de mayor profusidad de acres comentarios de la sociedad, de los comunicadores y activistas sociales y también de los políticos, especialmente los de diversa ideología a la del Mandatario y su partido el Revolucionario Institucional (PRI), obviamente cuestionando prácticamente todo tipo de cariz del asunto y tras la andanada de señalamientos en casi todos los medios y la gran cantidad de comentarios críticos y jocosos, así como caricaturas, cartones y los llamados ‘memes’, mini videos y mini clips o ‘gifs’ que se reproducen a raudales en las redes de comunicación digital comunitarias, ahora viene la fase más intensa de las expresiones de condena y ataques por los diversos líderes y legisladores federales de los diversos partidos políticos. Condenan silencio de Peña Nieto ante espionaje a periodistas y activistas anticorrupción, que deben venir acompañados de pronunciamientos legislativos, denuncias y posicionamientos formales.

Legisladores de oposición al PRI arremetieron contra Peña Nieto por el silencio y falta de acción contundente del presunto caso de espionaje en contra de periodistas y activistas contra la corrupción e impunidad.

Durante la sesión de la Comisión Permanente, Diputados y Senadores condenaron el silencio del Primer Mandatario tras las revelaciones publicadas por The New York Times sobre el uso del software denominado Pegasus, adquirido por instituciones del Gobierno mexicano y usado para intervenir las comunicaciones y evidenciaron la contradicción en cuanto a que en su momento Peña se mostró indignado acerca del espionaje que se dice estuvo haciendo el gobierno de Los Estados Unidos de América hacia diversos Jefes de Estado y de Gobierno en distintas naciones siendo que según lo ahora difundido, en esa misma época en nuestro México se espiaban periodistas, activistas de derechos humanos y personajes con influencia en distintos segmentos de la sociedad cómo método sistemático para aplicar una política de hostigamiento e intimidación hacia quienes se han convertido en una voz crítica del sistema e incomodan a personajes poderosos y deben ser contenidos apagando su voz.

Lo cierto es que debe obligarse a las autoridades federales mexicanas a transparentar el asunto y evitar se escuden en el típico y aberrante esquema de estamentar cómo clasificada o confidencial la información importante o comprometedora para el gobierno y los empoderados del régimen, además deben exigirse sanciones a todos quienes hayan tenido que ver en la instauración y ejecución de tareas en contra de la seguridad de la sociedad salvaguardando así el estado de derecho y el imperio de la ley.

EtiquetaCosío
Compartir

Dejar un comentario