ZIPIZAPE al 2018

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El escenario de las elecciones del domingo pasado benefician a Morena rumbo a 2018.

EL PRI SIGUE PERDIENDO; SE REDUCE SU POSIBILIDAD DE ÉXITO EN LAS ELECCIONES DE 2018

Según preliminares emitidos por los órganos electorales en relación a los comicios locales celebrados el pasado domingo 4 de junio en el Estado de México, Coahuila, Nayarit y Veracruz el partido que resultó con mayor desgaste fue el Revolucionario Institucional (PRI), ya que el Partido Acción Nacional (PAN) obtiene la gubernatura de Nayarit y posiblemente podría obtener en la vía judicial también la de Coahuila, además que obtuvo la mayoría en municipios y diputaciones en Veracruz, en tanto el Partido de la Revolución Democrática (PRD) sigue vivo gracias a la votación obtenida en el Estado de México y se colgó del éxito del PAN-Echevarrismo en Nayarit, en tanto MORENA queda certificado como potencia electoral con su cerca de 31% del voto de los mexiquenses y queda al tu por tu con la maquinaria estatal y federal del PRI-Gobierno, al que solo le queda la satisfacción de retener mucho muy apuradamente su principal feudo perdiendo en el camino millones de votos en relación a la anterior elección, y aunque quizá preserve Coahuila, esto será con mucho muy estrecho margen y tras una acentuada pérdida de sufragios.

Alfredo del Mazo se declara ganador.

Alfredo del Mazo.

El PRI sigue perdiendo gubernaturas y reduce sustancialmente su posibilidad de éxito en relación a la elección federal de 2018, en tanto el PAN y Ricardo Anaya pueden sentirse competitivos, el PRD aún vive y MORENA se reitera como la fuerza más creciente y que no obstante carecer aún de estructura y organización sólida tiene amplio respaldo popular frente al descrédito gubernamental y sigue siendo Andrés Manuel López Obrador el más conocido Líder sin demerito de mayor intención de apoyo ciudadano de cara a la elección presidencial próxima.

Por más que los indicadores oficiales han señalado que le otorgaran el triunfo al Candidato a Gobernador Alfredo del Mazo Masa quien contendió como abanderado de una alianza de varios partidos políticos encabezada por PRI y que la conformaron además el PVEM, el Partido Nueva Alianza (PANAL) y el Partido Encuentro Social (PES), aún es menester aguardar al conteo oficial y el desahogo de los procesos que seguramente irán a presentarse acorde al sistema de medios de impugnación de resultados electorales.

Aunque el resultado se confirme, hay que advertir que el hoy Gobernador del Estado de México Eruviel Avila Villegas obtuvo el triunfo en la la elección del año 2011 con el 64.94% de la votación que logró la Coalición “Unidos por Ti” formada por el PRI, el PVEM el PANAL, el 21.96% de la votación fue para la Coalición “Unidos Podemos Más” compuesta por el PRD, el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia los que unidos entonces se convirtieron en la segunda fuerza político-electoral y quedo con la tercera fuerza con el 12.87% de la votación el PAN.

Y en relación a la elección del pasado domingo 4 de junio en el Estado de México, MORENA obtuvo más votos que el PRI pero el Candidato del PRI es quien presuntamente ganó la elección y es que acorde a los resultados del PREP, que cerro ya con  el 97.7% de las actas capturadas y el partido fundado y del cuál es líder absoluto Andrés Manuel López Obrador registró más votos que el PRI, siendo según el sistema de contabilidad oficial que él tricolor captó 1,729,049        votos para un porcentaje de 29.8% en tanto MORENA obtuvo1,786,962      que significa el 30.8% de los sufragios.

Pero es necesario precisar que al tratarse de votos para los candidatos a Gobernador hay que contabilizar los que el priísta Alfredo del Mazo Masa obtuvo por su alianza con PVEM, PANAL y PES, de ahí que es válido afirmar que el primo de Peña Nieto ganó gracias a la alianza que hizo el priista con otros partidos, ya que a la votación que obtuvo PRI que fue del orden de 1,729,049, correspondiente al 29.8% hay que sumarle la que generó el PVEM que fue de 72,844  que significa el 1.2% y adicionarle los 52,321 votos que obtuvo el PANAL y que equivalen al 0.9%, además adicionarle 39,700 votos que acopio el PES que son el 0.6% , por lo contabilizar sumando los sufragios de todos los partidos en lo individual más los otorgados a las diversas combinaciones válidas de la coalición que se formó, fue como Alfredo del Mazo pudo lograr el 33.7% de los sufragios, porcentaje con el que ganó según el PREP.

MORENA es un partido nuevo, que tiene solo 2 años y 10 meses de existencia y la del domingo pasado fue su primera incursión en una elección a Gobernador en el Estado de México.

El PRI es obviamente mucho más longevo y detenta el poder en la entidad desde hace muchas decenas de años y es necesario se advierta hay una enorme diferencia en cuanto al resultado de la elección efectuada el año 2011 cuando Eruviel Avila fue electo Mandatario mexiquense pues de ese casi 61 % de la votación a la que hoy obtiene del Mazo hay casi 30 puntos de distancia y eso que el muy posible próximo Gobernador del Mazo, hijo y nieto de ExGobernadores mexiquenses, suma a su favor esos 69 mil votos adicionales que le otorga el PES, partido que no existían hace seis años.

En el PRI parecen no darse cuenta que sufrieron una gran derrota, ya que de manera fútil sus dirigentes se muestran rebosantes de alegria festinando que lograron mantener el poder en su más solido bastión sin ponerse a reflexionar la enorme cantidad de votos que perdieron y que por más que de consolidarse los datos preeliminares hayan logrado superar con poco menos de tres puntos porcentuales de votación a la humilde maestra Delfina con la que MORENA y Lopez Obrador enfrentaron a todo el poderoso aparato del poder público federal y de la entidad y lo cierto es que los priístas requerieron de bules para nadar y no ahogarse. No se debe perder de vista que hay razones legales por las que MORENA puede impugnar la elección, entre ellas que el cúmulo del voto nulo supera la diferencia entre Del Mazo y Delfina Gómez Alvarez ya que hubo más de 176 mil votos nulos, que equivalen al 3% de la votación total emitida y la diferencia entre ambos candidatos no llega al 3%, además están surgiendo elementos que denotan problemas en la contabilizacion electoral.

Aunque los militantes más activos y liderazgos de gremios, grupos, sectores, organizaciones y corrientes de opinión tanto estatales como regionales y nacionales del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su Gerente en turno de la dirigencia nacional Enrique Ochoa Reza así como sus principales colaboradores en su Comité y los gerentes en turno de los fantasmales sectores agrarios y popular se sienten triunfadores pensando que ese partido superó las expectativas más pesimistas, dado que según los resultados oficiales iniciales lograron triunfar en dos entidades y llegar en segundo lugar en una más, el número de votos obtenido representa un franco rechazo y por demás vehemente a la gestión presidencial de Enrique Peña Nieto, quién es el real dirigente del PRI, el partido del alicaído gobierno a su cargo.

Si bien es cierto que pudo ser peor la catástrofe para el PRI, los ínclitos, acomedidos y usualmente poco útiles colaboradores de Peña Nieto y el propio Jefe de Estado deben observar y atender el claro mensaje del pueblo ya que tanto en el estado natal del Presidente, del cual fue Gobernador de 2005 a 2011, su primo hermano el candidato del PRI Alfredo del Mazo Maza sólo obtuvo el 33% de los votos en tanto su predecesor el actual mandatario Eruviel Avila Villegas cuando fue electo hace seis años logró captar el 65% de los votos emitidos válidamente en 2011. En esta ocasión el PRI perdió más de 30 puntos porcentuales de votación, lo que significan muchos cientos de miles de sufragios y apenas pudo triunfar por 3 puntos ante la maestra Delfina Gómez Alvarez la poco experimentada candidata del recientemente creado Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) que lidera, el sí, Andrés Manuel López Obrador, instituto político que tuvo mayor votación que el PRI, pero que al margen que se consoliden los resultados tras culminar todo el proceso que puede seguramente incluir impugnación legal, su candidato solo habría logrado ganar por la alianza con otros pequeños partidos ya que de considerar sola la votación del PRI, este partido obtuvo menos votos que MORENA.

Delfina y AMLO.

Delfina y AMLO.

En el estado de Coahuila el 60% de los electores se expresó en contra del partido del Gobierno y en Veracruz, entidad que tiene el tercer padrón electoral del país según su número de votantes potenciales, apenas logró el 18% de los votos y en Nayarit hubo una rotunda derrota del PRI.

Las elecciones confirmaron que Enrique Peña Nieto es el Presidente más impopular durante su mandato de la historia moderna de México y su impopularidad ayudó a hundir a los candidatos postulados por su partido, tanto como seguramente afectará a quien Peña Nieto designe cómo abanderado del PRI a la Presidencia de la República para los comicios de 2018, elección que tiene las más grandes posibilidades de perder a menos que Peña renuncie a postular, designando por dedazo, al que será el Candidato de su partido a sucederlo y busque algún personaje distinto a sus muy cercanos colaboradores y corifeos que están siendo mencionados y de alguna forma mostrados a la opinión pública, y que son rechazados, además que haga un esfuerzo de concertación con otras fuerzas políticas y con la sociedad. Lo que se ve difícil.

MORENA en conjunto con el PRD rebasaron en conjunto el 50% de los votos emitidos en el Estado de México y si lograran aliarse en 2018, resultarían imbatibles. En esta ocasión la alianza fue imposible, pero para el 2018, todo indica que si las cúpulas de izquierda no se ponen de acuerdo, los votantes lo harán. Según las encuestas de salida tras la elección del 4 de junio, el 75% de electores que sufragan a favor del PRD tienen como su segunda opción de preferencia electoral a MORENA.

El Presidente del PAN Ricardo Anaya Cortes ha ganado capital político apostándole a la alianza de su partido con el PRD y el año pasado la estrategia le resultó ya que el PAN aliado con PRD conquistó varias gubernaturas, pero esta vez Anaya tropezó al no lograr alianza en el Estado de México y en Coahuila, también perdió, con un buen candidato pero de nuevo una mala estrategia y quizá hubiere ganado  en alianza, cómo pudo haber triunfado en el Estado de México tal cual se llevó la victoria en Nayarit.

Tras la lección del 4 de junio pasado, Anaya clama por una alianza PAN-PRD para derrotar a MORENA y López Obrador en la elección presidencial del 2018, pero los votantes de izquierda que militan en el PRD se niegan a votar por el PAN; los panistas se rehusan a hacerlo por el PRD.
Anaya quiere ser a la vez el forjador de la alianza y su candidato presidencial.

La posibilidad, difícil, pero no imposible, sería una candidatura PAN-PRD que no fuera ni de un partido ni del otro o una competencia entre un aspirante de cada partido como una especie de elección primaria y el ganador pudiera ir contra Lopez Obrador, es la única manera de ganarle. Hay quienes dicen que incluso el PRI es capaz de aliarse al PAN o a integral una eventual macro alianza con PRD. PAN así como el PVEM, PANAL y PES, todo al margen de posibles ideologías, no importando nada con tal de evitar el posible triunfo de Lopez Obrador.

En el PRI se acentúa la lucha intestina de quienes quieren a determinado candidato de entre los que se mencionan como favoritos del Presidente Enrique Peña Nieto con profusión de golpes bajos que demeritan la de por si golpeada presencia social de ese partido y desmoronan su cohesión política, pero también están los que exigen una oxigenación y urgen a Peña que ya saque las manos del proceso electivo al interior y permita que sean los liderazgos grupales quienes decidan, y además la militancia exige ya que ni Peña y su grupo como tampoco los jerarcas grupales tradicionales sean los que manipulen al PRI, a efecto que surja de entre las bases la mejor opción. En el PAN hay cada día una más intensa pugna entre sus grupos de manipulación interna y parece difícil el acuerdo entre ellos y en el PRD no existe definición de rumbo y ruta. Todo este escenario ayuda sin duda a MORENA y a López Obrador, que aún no teniendo un partido con estructura sólida avanza sustancialmente.

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