MIGUEL EN EL TEATRO

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Juan-Carlos-Partida-03-03-300x200-2Enfrascados en una discusión tan demagógica como mediática -paradojas del periodismo, pues- los diputados y el gobierno jalisciense demuestran cómo dos de tres poderes políticos optan por dar la espalda a la realidad que abruma al estado y enfocan sus lides hacia el terreno preelectoral y el 2018.

 ¿Cuál realidad? La de la violencia a ultranza: descabezados, manos, letreros de advertencia contra “los chismosos”, líderes indígenas como Miguel Vázquez Torres acribillados, enfrentamientos en plazas públicas, semanario cerrado en Autlán tras el asesinato de un joven y lesiones de bala a su madre, subdirectora comercial del rotativo.

La lista seguiría. Habría que ponerles nombre e historia a las víctimas, a los victimarios. Contarlos en toda la extensión y no sólo numéricamente. Pero no, mejor contar con el dinero para partidos políticos, jalonearse con los dientes hacia lado contrario en pelea por el bistec.

La iniciativa presentada por Aristóteles el Austero en enero pasado, misma que se sumó a otras cinco similares que ya estaban en el congelador legislativo, dice en su justificación  que en los veinte años recientes el gobierno estatal destinó 2 mil 552 millones de pesos a los partidos políticos, de los cuales mil 496 millones fueron entregados en año no electoral.

Es decir, casi el 60 por ciento de los recursos públicos fueron usados cuando mobiliario y secretarias se mosquean en las sedes estatales y municipales de los partidos políticos, mientras los jefes sólo ellos saben dónde están.

Claro que Aristóteles el Austero se pasó en su propuesta al señalar que el recurso que se retiraría a los partidos políticos -este año, por ejemplo, 270 millones de pesos- servirá para crear el fondo que apoye la economía familiar ante los efectos del gasolinazo que impuso su jefazo, ése que, por cierto, nos tiene en el peor año en cuanto a inflación en la década reciente. La bolsa nostra.

Pero la manejada inconstitucionalidad de la propuesta (tan fácil de superar) es un absurdo asidero para quienes se oponen, es polvo en el viento que sopla en el teatro político preelectoral, en la arena estatal en la que tanto gustan subirse pa’ agarrar reflector y que, en este caso, tiene como escenario al Congreso, como antes fueron las calles de Oblatos cuando comisario y fiscal, decenas de patrullas y hombres armados al ristre, se toparon cara a cara.

Y es que recordemos que la propuesta de recorte es sólo parte de la reforma electoral que se discute por los congresistas, en la que otros temas están a la sazón, ahí debajo de la estufa principal, pero al fuego y lejos de los reflectores.

Entre ellos están: la segunda vuelta electoral; el aumento del porcentaje de votos que deben tener los partidos para acceder a financiamiento.

El incremento del porcentaje necesario hasta quedar en 5 por ciento de los votos como mínimo para obtener diputaciones de representación proporcional; y el voto de los jaliscienses en el extranjero para las elecciones locales.

Mientras se resuelve tan grandioso tema donde los cochupos, digo, negociaciones políticas, están a la orden del día, en Jalisco podemos estar tranquilos con el día a día, con que el pronosticado título doce de Chivas será una grandilocuencia mística-comunitaria y que las cosas seguirán igual para todos en cuanto a nivel de supervivencia e indefensión.

Al norte de Jalisco, donde los indígenas huicholes (wixaritari) piden una intervención y limpia completa de los grupos criminales que tienen sometido su territorio y matan a Miguel y su hermano Agustín, donde la vida no vale nada en estos momentos, podrán seguir con su ancestral paciencia ante lo que les prometen y nunca llega o, como advierten, tomar las armas e instalar una guardia comunitaria.

Y que sigan los linchamientos en las calles de la zona metropolitana, ese gigantesco depósito de cadáveres de personas -padres, hijos, hermanos, amigos- que fueron dejados a la intemperie que significa convertirse en una cifra más sin nombre.

PARTIDIARIO

Incendios.- Decir que el huracán Patricia, ocurrido en 2015, es el culpable de que muchas de las 80 mil hectáreas forestales que se han incendiado este año en Jalisco, busca tapar el sol con un dedo. Es indudable que manos criminales están detrás de la mayoría de los siniestros, sea cual sea su terrenal interés ilícito. Y que eso está desestabilizando al estado por lo que implica combatir tantos frentes y por las consecuencias ambientales que se generan incluso de inmediato debido a la contaminación sobre las áreas urbanas. Pero, como suele suceder, aunque están abiertas investigaciones, no hay avance en ninguna…

 Y ya con ésta.- Las dolorosas muertes recientes de mis amigos y compañeros corresponsales de La Jornada, Miroslava Breach y Javier Valdez; el cerco que establece la Secretaría de la Defensa Nacional sobre reporteros de La Jornada que ameritó ya medidas cautelares; el manejo de quien esto escribe de temas referentes al crimen organizado. Todo eso me produce miedo. Mucho miedo. “Fuerza, son unos héroes”, me dijo hace unos días mi amiga española María Llamas, en referencia al clima de asesinatos contra los periodistas en México. Más bien héroes a fuerzas, le contesté…

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