¿Padece Alfaro transtornos de personalidad?

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Bruno Lopez-02-02El pasado fin de semana, el Alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez llamó “basura” a los periódicos MURAL, NTR y Crónica y debemos suponer también a los periodistas que ahí trabajan, a quienes llamó mentirosos y sinvergüenzas.

Alfaro reaccionó así 1) a las críticas periodísticas que recibe su Gobierno; a 2) la encuesta de Jalisco Cómo Vamos que lo reprueba como Alcalde; y 3) por quedarse fuera de los créditos de la Reforma Política que lograron el diputado independiente Pedro Kumamoto junto con el resto de los diputados locales y que apoyó el Gobernador Jorge Aristóteles.

Ese mismo día y los que siguieron, varios columnistas locales y nacionales le contestaron en el mismo tenor. Algunos columnistas son de los diarios “basura” a los que se refiere el Alcalde de Guadalajara, otros muchos no. “Frustrado”, “Desquiciado”, “Megalómano”, “Mesiánico”, “Soberbio”, “Ególatra,” “Inmaduro”, “Iracundo”, “Infantil”, “Narcisista”: así han evaluado y calificado los periodistas a Enrique Alfaro Ramírez.

La verdad sea dicha, esto me preocupó. No crean queridos lectores que me dio gusto que tantos colegas ahora piensen como servidor. No. Me preocupó sobremanera corroborar que nada bueno viene para Jalisco si Alfaro brinca de la Alcaldía a la Gubernatura. ¿Realmente padece el Alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro, todos esos transtornos de personalidad?

Abrumado, sin poder dormir, me puse a buscar en una enciclopedia de salud mental y esto fue lo que encontré. Una persona con transtornos de personalidad puede:

1) Reaccionar a la crítica con sentimientos de rabia, vergüenza o humillación: ahí tienen los hechos del pasado viernes. Alfaro es iracundo, colérico, revienta en rabia y odio contra quien ose pensar o manifestarse diferente a como él lo hace. Sólo ponga Alfaro en Google y conocerá las innumerables ocasiones que el Alcalde de Guadalajara atacó con rabia a sus críticos.

2) Aprovecharse de otros para lograr sus propias metas: Alfaro usa a quien sea posible para lograr sus metas políticas. Primero fueron los Alcaldes de Zapopan, Pablo Lemus y de Tlajomulco, Alberto Uribe, quienes se dejan usar y supeditan sus proyectos para lograr los objetivos del Alcalde tapatío. Después fueron los comerciantes, después los vendedores de jugos del centro histórico, después la viejita que vende dulces y a quien sube y pauta en sus redes mientras le da unos pesos; usa los recursos de los tapatíos para autopromocionarse y ahora hasta se toma una foto con su hija y la difunde en twitter para desestimar y decir que se ríen de una noticia falsa –tomen nota los periodistas que ponen el grito en el cielo cuando se publica algo de la vida personal de un político-.

Alfaro en sus años de formación priista, con Roberto Madrazo y Raymundo Gómez Flores.

Alfaro en sus años de formación priista, con Roberto Madrazo y Raymundo Gómez Flores.

3) Tener sentimientos excesivos de egocentrismo: el proyecto MC se llama Erique Alfaro, y no hay más. No hay más aspirantes, ni alcaldes importantes, ni diputados importantes que valga la pena mencionar. Ahora hasta ninguneó el trabajo del coordinador de los diputados locales, Ismael del Toro, en la reforma política y montó en cólera porque no le dieron su crédito. “Yo llamé a altas horas y destrabe todo”, dijo sobre la Reforma Política. “Ese muchacho Kumamoto”, le dice al diputado independiente que tiene gran valía en el Congreso local.

4) Exagerar sus logros y talentos: ¿cuáles son los talentos de Alfaro? Los más importantes son venderse como ciudadano y antipriista, y todos sabemos que es político, que es dueño del Partido Politico Movimiento Ciudadano y que es la viva representación del ADN priista (ver foto que acompaña a esta columna). ¿Y sus logros? Arregla una banqueta y la vende como si hubiera construido el Matute Remus, pero sólo hay que darse una vuelta por las calles de Guadalajara para constatar el total abandono en que se encuentran. Somos la última esperanza, le dice a los ciudadanos… 

5) Estar preocupado con fantasías de éxito, poder, inteligencia: Alfaro y sus incondicionales no están preocupados por el poder y el éxito, más bien ya se lo repartieron. Ya se sienten en Palacio de Gobierno y desde ya desdeñan, atacan, excluyen a los que consideran que no son como ellos. “Somos la última oportunidad”, dice Alfaro…

6) Tener expectativas irracionales de tratamiento favorable: que les pregunten a los periódicos “basura” y a sus periodistas a ver si Alfaro tiene este transtorno de personalidad…

7) Requerir atención y admiración constantes: primero yo, después yo, y al final yo, es la filosofía de Alfaro. Después de él, todo en MC, todo lo que le rodea, es de tercera, desechable, basura…

8) Tener un interés obsesivo en sí mismo: ¿cómo les explico?

¿Realmente padece el Alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro, todos esos transtornos de personalidad? Saquen sus cuentas y compartan su veredicto…

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