Morena: cada quien y su circunstancia

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Los aspirantes a la Gubernatura: Carlos Lomelí, Enrique Michel y Salvador Cosío.

Los aspirantes a la Gubernatura: Carlos Lomelí, Enrique Michel y Salvador Cosío.

ENRIQUE MICHEL, CARLOS LOLEMÍ Y SALVADOR COSÍO, EN LA COMPETENCIA INTERNA DEL PROYECTO DE AMLO EN JALISCO

Rumbo al 2018, es importante considerar qué perfil de candidatos podría impulsar Morena, porque no solamente se juega la Gubernatura del Estado en la siguiente elección. Será imperativo buscar candidatos que puedan allanar la votación a Andrés Manuel López Obrador y, quizá, ganar votos a pesar de la figura AMLO: Jalisco no es igual que el Estado de México o que Veracruz, donde puede darse fácilmente la simpatía por El Peje.

En Jalisco puede haber quienes piensan que no es la opción, a pesar de que a nivel nacional puntea. Por eso toman relevancia los perfiles que ya se empiezan a manejar, como es el empresario Enrique Michel, el diputado federal Carlos Lolemí y el de Salvador Cosío Gaona. Habría que considerar que, en el caso de Enrique Michel, se apuesta a que el empresariado podría votar por él, aunque hay señales de que muchos empresarios no lo consideran su representante.

En el caso de Lomelí, lo consideran un empresario, pero tampoco tiene una relación muy sólida con las cúpulas empresariales. Pero, por otro lado, podría obtener votos de personas que no piensan votar por López Obrador en Jalisco.

Salvador Cosío no es tomado como un empresario, pero no tiene mala relación con el empresariado. Sin embargo, se considera que puede jalar votación de algunos segmentos de otros partidos que podrían sumarse a su aspiración, sin que ello implique que votarían por López Obrador.

El empresario Enrique Michel.

El empresario Enrique Michel.

Enrique Michel Velasco

Es un personaje destacado. Fue alcalde de Tlajomulco hace veinticinco años, cuando Tlajomulco era un pueblo incipiente. Debe empezar por entender que lo que vivió en 1985 era muy diferente a lo que se vive hoy. No solamente para Tlajomulco, sino para el estado y para la nación.

En los años en que le tocó ser gobernante –de alguna manera impulsado por la estructura croquista, a la cual sigue ligado- llegar al gobierno era muy fácil, no había una sociedad vigilante, no había redes sociales, las condicones no exigían que la actuación del político y el gobernante fuera más compleja.

La coyuntura de Michel ahora le exige incorporarse a las nuevas formas de hacer política, donde el personaje entra en el escrutinio permanente de la sociedad, no solamente de los medios de comunicación. No hay que olvidar que los asuntos más sonados han sido una dupla entre lo publicado por un medio tradicional y detonado por una red social, o viceversa.

Enrique Michel no tiene fácil esa adaptación. También debe empezar a entender que no puede dejar de lado su presente priista, porque al ser ex Presidente municipal emanado por el PRI, sigue como Consejero Político Municipal de dicho partido permanentemente, mientras no renuncie al mismo.

Debe aceptar que su trabajo, su presencia y su relación con actores priistas le ha ayudado a cimentar su imperio dulcero, y que ha recibido prebendas del priismo a partir de que él también ha apoyado a los priistas; y no se puede, de un plumazo, borrar esa colaboración mutua. Debe entender que está encabezando un organismo, el CESJAL, que recibe recursos públicos y que lo componen 21 personas institucionales, entre sociales, académicos y empresariales, que no estarían de acuerdo en que los encabece alguien que tenga un sesgo partidario particular, porque son apartidistas.

Debe entender que el paso que dio indica renunciar a todo ello. Ya no podrá seguir al frente del CESJAL. Su circunstancia requiere entender que muchas personas que le profesaron amistad, lo hacen por cercanía al poder y al priismo, y quizás no le respondan igual cuando se suma como miembro instantáneo de otro partido y candidato de una identidad ideológica que nunca ha profesado.

Por otro lado, Michel debe ser consciente que ya no podrá realizar festejos, jolgorios, ni nada de lo que acostumbra derrochar con su dinero porque será escrutado severamente por la sociedad. Debe entender, también, que su circunstancia no tiene que ver con dedazos ni con designaciones de alto nivel, sino que hay que –como en todos los partidos- hacer un trabajo de trámite con la militancia y sobre todo con los votantes. La gubernatura se gana con votos, y para ser Gobernador se requiere sacar, cuando menos, un millón y medio de votos. Al parecer Michel, no Enrique Michel, no ha imaginado lo que significa esto, además se requiere una estructura y dedicarse de tiempo completo a la política. Ya no se trata sólo de hacer política de sobremesa, de lisonjas de colaboradores o dedazos de la vieja clase política.

El diputado federal Carlos Lomelí.

El diputado federal Carlos Lomelí.

Carlos Lomelí

Tiene una militancia de izquierda, nunca ha sido priista, ha militando en el PRD, fue candidato al senado en 2006.

Debe entender que tiene un estigma por su participación cercana al grupo Universidad de Guadalajara, y que en su tiempo hubo señalamientos de organismo de inteligencia norteamericana en su contra y, aunque al parecer fueron infundados, ese recuerdo queda en la mente de algunos activistas todavía.

Por otro lado, se le señala de haber sido recipiendario por muchos años de contratos jugosos en materia de medicinas. Esto tampoco se comprobó, pero el señalamiento siempre pesa.

Lomelí es conocido como un empresario millonario de la industria farmacéutica, también un empresario que construye edificios muy grandes. Al menos en ese sentido tiene la ventaja de que no se le etiquetará de que es alguien que vive de los recursos públicos.

También tiene la etiqueta negativa de que la campaña pasada, habiendo abandonado a Morena –un partido del que fue fundador- se une a MC. Habrá quien le señale que abandonó el barco por que no era rentable y ahora regresa porque sí lo es.

Queda también el señalamiento de que, aunque es diputado federal, es diputado plurinominal de lista por el partido que lo abanderó, que fue MC, porque no pudo ganar la elección del cuarto distrito, a pesar de que MC ganó la alcaldía de Zapopan y a pesar del efecto que generó Enrique Alfaro, no ganó la elección. Inclusive perdió ante una política inexperta, Valeria Guzmán, que lo derrotó y lo obligó a ser diputado por la lista plurinominal.

Hay señalamientos de que cuando se fue de Morena siguió manipulando al partido y enfrenta ciertos sectores que no lo quieren ahí. Sin embargo, tiene a su favor un trabajo fuerte en su distrito y en otras zonas de Zapopan. Tiene mucha presencia, mucho trabajo. Pero también tiene en contra que dicen que está levantando la mano para ser candidato a gobernador, sabiendo que, para lo que le alcanza y puede ganar si fuera candidato, sería la Alcaldía de Zapopan.

Salvador Cosío, coordinador de Confío en México.

Salvador Cosío.

Salvador Cosío

Habrá quien diga que se le sigue vinculando al trabajo priista por su apellido y por el trabajo de su padre, el ex Gobernador Guillermo Cosío Vidaurri. Para muchos no queda claro que Salvador Cosío dejó al PRI hace 10 años. En 2006 quemó sus naves al considerar que no había condiciones para seguir en el PRI y de forma directa renuncia al partido y se incorpora al PRD y al trabajo político con López Obrador. Ha sido un militante de izquierda durante los últimos 11 años.

Cosío es miembro de Morena. Es cierto que hubo disturbios y que la coyuntura le dio problemas para ser el dirigente de Morena, pues grupos internos se opusieron y lograron que el proceso se cancelara.

Sigue siendo militante, pero hay un segmento de radicales que no admiten el trabajo de Salvador Cosío porque consideran que sigue teniendo acercamientos con otros partidos. Lo cierto es que esa coyuntura le beneficia también, porque es un político que aunque sea de izquierda, aunque sea de Morena, puede encabezar proyectos plurales donde lidera a otras personas que militan en partidos como el PRD, el MC, PANAL o el PVEME, incluso panistas.

Es conocido en el estado. Lo que podría causarle problemas es precisamente tener un choque con los grupos radicales al interior de Morena. Pero, finalmente, Cosío sabe cómo hacer que se le reconozcan sus derechos como militante.

Salvador Cosío tiene a su favor la experiencia por encima de otros contendientes, aunque cada quien tiene lo suyo. No obstante, en esta evaluación, quien sale más desprotegido es finalmente Enrique Michel, porque al ser todavía un priista, Morena le prohibiría ser candidato si no renuncia antes al PRI.

 

Los acomodos

¿Qué pasaría si el candidato a la Gubernatura por Morena fuera Carlos Lomelí? ¿Qué pasaría con Cosío? Hay quien dice que este último podría ser candidato al Senado, o candidato a Zapopan, o encabezar la lista de diputados locales y jugar el 5 Distrito, donde ha ganado en tres ocasiones, buscar ser líder de una bancada que podría tener cinco o seis diputados locales.

El asunto de Lomelí también tiene un tinte interesante: podría ser candidato a Zapopan,  incluso ganar Zapopan, donde tiene un trabajo importante. Igual podría ser senador, o líder de la bancada local.

Ambos, en caso de que el presidente fuera López Obrador, podrían incorporarse al Gabinete del presidente. El que queda más desprotegido es Enrique Michel, porque por su coyuntura podría solamente buscar Tlajomulco, o buscar una aventura legislativa de corto alcance.

En cuestión de experiencia política el que tiene más es Cosío, seguido muy de cerca por Lomelí, quien tiene también mucha presencia empresarial, y quien tiene solamente experiencia en los negocios es Enrique Michel, quien carece de experiencia política.

También se debe apreciar, al momento de decidir las candidaturas, que la gente está cada día más analítica y podría revisar la trayectoria o el currículum de las personas: tenemos a Lomelí, que es médico de profesión, ha sido catedrático universitario, es un empresario exitoso, tiene estudios y capacitación política; a Salvador Cosío que tiene un doctorado en Derecho y Administración Pública, cursos de diversas temáticas, experiencia parlamentaria y administrativa; por último, Enrique Michel es el que tiene menos tela de dónde cortar, porque no se sabe qué grado escolar tiene. Sólo se le conoce un doctorado Honoris Causa de una asociación civil, que le fue otorgado hace poco y lo usa como si fuera su título profesional.

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1 comment

  1. Luciano gallardo castro 6 abril, 2017 at 02:40 Reply

    Creo respetablemente que salvador cosio, se encuentra muy bien preparado para encabezar un proyecto estatal via la izquierda, su separacion de las filas priistas le ha permitido conpenetrarse mas con las causas mas fragiles de la poblacion. Su larga trayectoria y experiencia politica es un merito que logro a travez de muchos años dr trabajo arduo y ahora con su vision de izquierda desde hace tiempo lo pone como un prospecto mas sensible de las causas populares muy por encima de otros personajes
    Enhorabuena por el y por jalisco, que tiene la gran oportunidad de contar con su participacion. . Gracias

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