Euforia y ficción

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Enrique Peña Nieto.

Demasiado eufórico se vio al repudiado Presidente Enrique Peña Nieto en el acto conmemorativo del octagésimo octavo aniversario de su partido, el Revolucionario Institucional (PRI),  pues casi excesivamente optimista como cuando era apenas un sonriente y apapachado candidato muy popular y querido en esa no tan lejana época, tan jocoso e hilarante que pareciere como  estando bajo el influjo de alguna sustancia similar a la que podría haber ingerido en demasía Felipe Calderón Hinojosa, que lo hizo ver muy mal en el evento de ungimiento de su muy querida Josefina Vázquez Mota como bateadora en turno por la gubernatura del Estado de México, ya que a Felipito, el esposo de María Margarita Zavala Gomez del Campo, se le vio con la mirada perdida y casi cayéndose como si estuviera embriagado, lo que por cierto ha sido un estado muy usual en el ex mandatario.

Y es que con el discurso que Peña Nieto leyó el pasado 4 de julio ante los actualmente más destacados cuadros de su partido el PRI, del cual es dueño temporal, el muy polémico inquilino de La Residencia Oficial de Los Pinos construyó ‘castillos en el aire’, pues el mensaje presidencial del mexiquense a sus subordinados priístas se basó en utópicos escenarios sobre los que construyó su hipótesis mediante la que establece “debe augurarse la victoria de su partido”, que según el mandatario habrá de suscitarse tanto en los comicios a efectuarse el próximo primer domingo de junio en el Estado de México como en las elecciones en Coahuila y Nayarit, pero también en lo referente a la elección federal a realizarse en junio de 2018, mediante la cual se renovará el Poder Legislativo y se elegirá nuevo Presidente de la República.

Eufórico, Peña Nieto aseguró que el tricolor se está preparando a conciencia para ganar las batallas que vienen y señalo que mientras otros partidos se encaminan a la división, a las pugnas internas o a la demagogia autoritaria, su partido y los priístas se mantienen en cohesión y con la férrea unidad necesaria para vencer y así poder servir a México con responsabilidad, y acentuó: “en 2017 vamos por cuatro triunfos, contundentes e inobjetables, vamos a ganar en el Estado de México, Nayarit, Veracruz y Coahuila. Y con esos triunfos vamos a ganar por México”, en clara referencia a su ilusión de salir triunfadores en los comicios del 2018.

Peña asumió nuevamente el papel de coordinador general de las campañas priístas y cuál si no fuere una figura ampliamente desgastada y provocadora de amplio descrédito para su partido hizo el reiterado llamado a trabajar esforzadamente en aras de la defensa de los logros que según él se han obtenido para el país a partir del trabajo que se ha desplegado al amparo de su labor como Presidente de la República, asumiéndose a si mimo como el principal y mejor activo de su partido, al tiempo que advirtió : “hay riesgos de retroceso, igual que hace seis años están resurgiendo las amenazas que representan la parálisis de la derecha o el salto al vacío de la izquierda demagógica. No olvidemos el estancamiento del que veníamos, ni el riesgo real de perder lo que hemos logrado construir como país en las últimas décadas. No somos el partido que patea el bote o nada de muertito, no somos el partido que engaña con ilusiones y promueve la división; no, el PRI es el partido del cambio con responsabilidad”.

Y nuevamente en el cínico tono eufórico de su perorata con la que denotó estar alejado de la realidad dijo: ‘a diferencia de los gobiernos de la oposición, el PRI se atrevió a sumir los costos políticos y la audacia para la transformación del país. Llamo a las direcciones estatales y municipales priístas a que se unan y caminen como un solo cuerpo para enfrentar las elecciones y trabajar en equipo, por encima de intereses personales. Nuestros contrincantes una y otra vez nos han subestimado, no saben de lo que está hecho el partido más fuerte de México’, eso dijo Peña al tiempo que obnubilado por una gran dosis de autocomplacencia o en razón de una enorme carencia de sentido autocrítico y engañado a si mismo o por la inclemente influencia de sus adlateres que le hacen creer que todo está muy bien, Peña se atrevió a insistir en la defensa de sus acciones gubernamentales, reiterando su perorata por medio de la cual tiende a buscar complacencia y aplauso de sus correligionarios, pretendiendo convencer de la bondad de sus actos como Presidente de la Republica, ansiando encontrar al seno de su partido el aplauso que mayoritariamente la sociedad mexicana le niega ante el fracaso de su gestión presidencial.

Peña pretende ser quien encabece una cruzada priista tendiente a procurar desacreditar a los partidos de oposición a quienes señala de carentes de capacidad para ejercer el gobierno y de antemano los tilda de culpables de acciones futuras que habrán de eliminar el cúmulo de beneficios que sigue pensando se han generado para los mexicanos a partir de las acciones del gobierno que aún encabeza, pretendiendo no darse cuenta del repudio casi generalizado que la sociedad mexicana le otorga.

Peña Nieto no termina de caer en cuenta que son él y sus actos como Mandatario los principales problemas para su partido pues ello tiene a México sumido en una gran crisis socioeconómica y no quiere entender que debería permanecer callado para causar menos daño a su partido. Lo cierto es que si el PRI y los priistas realmente quieren hacer menos tremenda la derrota en la elección federal de 2018 lo último que requieren es al frente de sus campañas proselitistas al Presidente Peña Nieto, quién es el Jefe del Estado mexicano más rechazado de la historia política contemporánea y del que saben deberían desmarcarse si realmente pretenden salir mejor librados de las próximas contiendas electorales.

Y en cuanto a las elecciones locales próximas el escenario no luce halagüeño para el PRI pues en Nayarit parece claramente estar perdiendo la batalla frente a la alianza PAN-PRD ya que se percibe va en caballo de hacienda el candidato de esa unión, el joven Antonio Echevarria García, y el candidato prísta, Manuel Cota, está peleando el segundo lugar con el aspirante por MORENA, Miguel Ángel Navarro Quintero; en tanto en Coahuila está muy cerrada la contienda pero todo indica ahora que va punteando el candidato del PAN, Guillermo Anaya, superando al priista, Enrique Riquelme; y en el Estado de México hay una cerrada contienda entre el priista Alfredo del Mazo Masa, Delfina Gómez y la panista Josefina Vázquez Mota, quien por cierto, está siendo vapuleada por las acusaciones de haber recibido ilegalmente varias centenas de millones de pesos del gobierno federal a través de su organización social llamada ‘Juntos Podemos’ y ello le ha procurado gran demerito.

Miguel Barbosa.

Miguel Barbosa.

Se acentúa el cisma que se inicio recientemente en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) tras que quien era el Coordinador Parlamentario de ese instituto político en la Cámara Alta, el Senador Miguel Barbosa Huerta, se manifestó en favor del proyecto político nacional que encabeza  el Presidente Nacional y Lider del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), Andres Manuel López Obrador, quien como es muy sabido, busca por tercera ocasión la Presidencia de la República, ahora como abanderado de su partido, en los comicios del primer domingo de junio de 2018, toda vez que ha sido candidato por la conjunción de partidos de izquierda encabezados por el PRD en las elecciones presidenciales de 2006 y 2012.

Como sabemos el Senador Barbosa Huerta se manifestó a favor de Lopez Obrador y anunció la formación de una expresión al seno del partido del sol azteca a efecto de promover al tabasqueño, señalando que resulta necesario a efecto de procurar la supervivencia de esa fuerza política, al no contarse con un personaje que resulte competitivo para asegurar que pudiese ser útil para generar votos y poder mantener el registro como partido político nacional, ya que otros aspirantes que se han estado queriendo proyectar para convertirse en abanderado por el PRD, como pudieran ser el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinoza, no tienen la competitividad como para ganar la elección y fortalecer al partido.

Como consecuencia de su atrevimiento la dirigencia del PRD, que encabeza Alejandra Barrales, determinó la remoción de Miguel Barbosa como Coordinador de los Senadores perredistas, sin considerar que el legislador cuenta con mayoría de sus compañeros que lo respaldan y eso profundiza la crisis del otrora partido hegemónico de la izquierda mexicana, que continúa sufriendo sin menoscabo cada vez el mayorascenso proporcional de Lopez Obrador y MORENA, que están generando la atracción de muchos militantes y simpatizantes de izquierda entre ellos muchos vinculados al PRD.

El Comité Ejecutivo Nacional del PRD decidió retirar al Senador Barbosa de la coordinación del Senado y suspenderle sus derechos partidistas pero ya el legislador ha dicho que acudirá al Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal para impugnar la decisión. La dirigente nacional perredista, Alejandra Barrales, intentó justificar las sanciones contra Barbosa al decir que dicho Senador no podía estar al frente de un espacio tan importante para su partido porque su postura no es la del PRD y anunció que por decisión de la dirigencia nacional que ella encabeza se ha designado para relevar a Barbosa en la Coordinación Senatorial a  la Senadora Dolores Padierna, quien evidentemente no tiene el respaldo de sus compañeros Senadores y no habrán de respaldarla.

El affaire Barbosa ha ahondado la crisis del PRD en el Senado. El partido inició la legislatura, en 2012, con un grupo parlamentario de 19 senadores. La ruta elegida por la dirección del partido de pactar en las elecciones locales con el Partido Acción Nacional (PAN)  y el crecimiento de López Obrador en los sondeos rumbo a 2018 han sido factores que merman la unidad. Hoy al parecer solo 8 Senadores se identifican plenamente con el PRD y están de acuerdo en que dicho partido no apoye al tabasqueño y el resto al parecer seguirá a Barbosa y a López Obrador, oponiéndose a que el PRD se alíe al PAN.

El escenario para el partido del Sol Azteca es de nubarrones, no parece haber pronto posibilidades de brillo y parece destinado a sufrir una gran debacle.
opinion.salcosga@hotmail.com
@salvadorcosio1

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