Descrédito complica futuro del PRI

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Salvador Cosio-08Aunque por tozudos les resulta increíble a los de ‘la clase gobernante’, y aunque Enrique Peña Nieto diga que ‘ningún Presidente se levanta pensando en joder a México’, el gran hartazgo social existe en la sociedad mexicana; muchos sondeos de opinión pública indican que ya es un porcentaje cercano al ochenta por ciento de la población mexicana el que anhela llegue pronto el final de gestión presidencial de Enrique Peña Nieto. Eso provoca desesperación en las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), lo que se percibe especialmente entre muchos liderazgos regionales y cuadros destacados que dirigen grupos sólidos con impacto nacional, que se preocupan al advertir cómo su partido es socavado e irremediablemente avanza veloz hacia la debacle al resultar claro que no será sencillo salga bien librado en las elecciones locales que en junio del próximo  año 2017 habrá en Coahuila, Nayarit y El Estado de México. Pues hay el enorme riesgo de ser avasallados en dichas entidades en las que está en juego gubernatura, lo que sería el preludio de la gran derrota que habrá de sufrir en los comicios federales de junio de 2018 y las que en forma concurrente se desahogarán  en varias entidades, con la consecuente pérdida de la Presidencia de la República y de la mayoría en las Cámaras del Congreso de la Unión así como de los Congresos locales, y las Alcaldías y varias gubernaturas que estarán en disputa.

A través del retórico y hueco discurso que como merolico esboza su corifeo Enrique Ochoa Reza, quien funge como su ‘Gerente en turno’ en la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Presidente Peña ha pretendido convencer que es real su intención falsamente mostrada por esa pretendida actitud ferozmente combativa en contra de gobernantes o funcionarios corruptos, mas la realidad es que muy poco pueden presumir al respecto.

Lo más relevante de la cacareada lucha anticorrupción es haber encarcelado al ex  Secretario General de Gobierno y ex Gobernador Interino de Michoacán, Jesús Reyna García, quien está sujeto a proceso acusado de crímenes en contubernio con carteles del narcotráfico; así como a Andrés Granier Melo, ex Gobernador de Tabasco, acusado de enriquecimiento ilícito, desviación de recursos públicos, peculado y abuso de autoridad, ambos militantes del PRI. También resalta la expulsión de ese partido al aún Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, señalado de inmenso desfalco al erario veracruzano y otros cobardes crímenes a quien se le compelió a pedir licencia a su cargo facilitándole la huida. Además de esto, está la aprehensión en contra del ex Gobernador de Sonora Guillermo Padrés Elías, quien accedió a la gubernatura postulado por el Partido Acción Nacional (PAN), acusado de un gran desfalco a las arcas públicas sonorenses.

Lo cierto es que esas muy insignificantes acciones de Peña Nieto y su gobierno contra unos cuantos son una burla burda frente al montón de personajes que, habiendo medrado y generado mucho daño, siguen impunes y disfrutando cínicamente sus enormes riquezas amasadas al amparo del abuso de poder que ejercieron.

Lo cierto es que Peña Nieto se ha mostrado indiferente a las denuncias que tanto ciudadanos como organizaciones sociales y agentes de comunicación han presentado y hecho del conocimiento de la opinión pública.

Los escándalos de corrupción han sido tratados como un problema de manejo de crisis o control de riesgos y en ningún momento el Presidente o su equipo han mostrado intención auténtica de ejercer las acciones legales para combatir a fondo corrupción e impunidad.

Además, el famoso sistema anticorrupción tan cacareado es sólo escenográfico y la credibilidad presidencial está por los suelos, sin ninguna autoridad moral para arrogarse el título de adalid contra los abusos de servidores públicos en razón de los señalamientos de abuso, enriquecimiento ilegítimo y tráfico de influencias de que ha sido objeto. Y tampoco tiene solvencia moral el famoso Ochoa Reza, tildado de haber manejado en forma productiva para unos cuantos a la Comisión Federal de Electricidad, de la que renunció voluntariamente obteniendo jugosísima liquidación por demás alevosa e inmoral como si hubiere sido despedido, la que por un monto de casi 20 millones de pesos beneficio tanto a él como a sus principales colaboradores que junto con él renunciaron a la CFE para ayudarle a regentear ‘el PRI de Peña Nieto’. 

El descrédito de Peña Nieto complica el futuro del PRI. Los que ‘por tener la bendición presidencial’ son hasta ahora mencionados con alguna posibilidad de ser favorecido ungiéndole como candidato presidencial de ese Instituto Político a la Presidencia de México son: Miguel Ángel Osorio Chong, Eruviel Ávila Villegas, José Antonio Meade Kuribreña, Aurelio Nuño Mayer, Jose Calzada Rovirosa y Claudia Ruiz Massieu Salinas. Ninguno de ellos tiene viabilidad electoral, de ahí que no es ilógico que a pesar de la resolución que para que se detenga le ha hecho el Instituto Nacional Electoral (INE), el ex priista Rafael Moreno Peña, Gobernador de Puebla, siga ilegalmente en plena campaña en busca de la Primera Magistratura por el PAN, pero arropado también por los partidos tradicionalmente aliados al PRI como son Nueva Alianza (PANAL) y Verde Ecologista de México (PVEM).

Rafael Morena Valle Rosas, quien es muy amigo de Peña Nieto, podría ser el ‘Plan B’ del Presidente para mantener el poder, traicionando a su partido tricolor, dejándolo morir sin importar pierda el candidato ‘oficial’, haciendo lo que le toca para apoyar a un aspirante impulsado por otros partidos pero entre ellos los que desde hace años son satélites priistas. 

 Hay quienes afirman que incluso podría lograr que Moreno Valle Rosas sea candidato de una ‘gran alianza tuti fruti’ de partidos, incluyendo al PRI. Y es que aunque accedió al poder tras ser postulado como candidato de una alianza formada por varios partidos competidores del  Partido Revolucionario Institucional (PRI), entre ellos el PAN, PRD, PANAL, que integraron la llamada ‘Coalición Compromiso por Puebla’ para la elección del 4 de julio de 2010, no es un secreto que el Gobernador poblano Moreno Valle es un ex priista que poco se ha desmarcado de ese partido, en el que además de haber tenido una trayectoria rica en cargos interesantes y con experiencia legislativa importante, su padre fue un político de gran influencia en ese partido. Pero, además, es muy sabido que Moreno Valle, quien ha gobernado con muchos priistas y ex priistas más que con cuadros emanados del PAN u otro de los partidos que lo postularon, tiene una estrecha relación con Peña Nieto, quien además se ha encargado que desde el gobierno federal que encabeza se le apoye en forma importante y haya recibido bastante impulso para ejercer el poder en Puebla, lo que le ha valido jalar reflectores para ser conocido más allá de su estado natal y con ello tener la esperanza de ser considerado un aspirante fuerte a la presidencia de la República para el 2018, sea por cualquiera de los partidos que formaron la coalición que lo postuló a la gubernatura o como candidato independiente; incluso hay quien señala que podría ser abanderado por una coalición de partidos diversos, entre ellos el PRI. 

Moreno Valle Rosas es señalado como un político que desde hace varios años se ligó fuertemente a Elba Esther Gordillo Morales, siendo precisamente usando esa relación con la ex lideresa magisterial, hoy sujeta a proceso penal federal pero sin haber pisado nunca la cárcel y manteniendo influencia sobrada en la vida sindical del magisterio y del PANAL, como Moreno Valle pudo hilvanar la condiciones para lograr ser el candidato al gobierno de Puebla y ganar la elección. Este personaje ha estado inmerso en muchos escándalos como gobernante de Puebla, señalándose un asunto delicado, como lo es la muerte del niño José Luis Teutli Tamayo, ocurrida tras haber sido lesionado de gravedad por un proyectil emanado del arma de policías estatales que usaron balas de goma híper rígida que hacen demasiado daño en la integridad física de las personas. El trágico suceso ocurrió cuando las fuerzas estatales de seguridad acudieron a disolver una manifestación en la autopista Atlixco a Puebla propiciada por el autoritarismo de los gobernantes municipales que impidieron actividades sociales legales a los pobladores de San Bernardino Chalchihuapan el 9 de julio de 2014 sin que hubiera sustento para obstaculizarlas; ante el enojo popular manifestado, fueron objetivo de represión policial, causando heridas y muerte. La autoridad suspendió las actividades del Registro Civil impidiendo enlaces matrimoniales y los festejos inherentes.  

Moreno Valle desdeña al INE

Hay que señalar que, además de que no necesariamente ha desarrollado un gobierno muy exitoso, lo que sí ha sido exitosa es la campaña de más de cinco años difundiendo su imagen en muchos lugares del país a través de medios de comunicación y otros esquemas publicitarios, gastando muchos cientos de millones de pesos del erario para ello.

No obstante que recientemente el Instituto Nacional Electoral (INE) dictó resolución ordenando a Moreno Valle suspender esa campaña de publicidad a todas luces prohibida que despliega el Gobernador de Puebla, Moreno Valle continúa y omite atender la orden explícita del INE, retando a la máxima autoridad electoral federal mexicana, quizá ateniéndose a que a lo más que pudiera ser a acreedor como sanción tras el desacato sea una multa y sea más redituable pagarla que suspender la enorme campaña que realiza. El pretexto de esta campaña es, desde luego, darse a conocer y aparecer en la portada de revistas que le hacen reportajes de los cuales el Gobernador comentara no ser causado en forma directa por él, sino que es una acción directa y libre de los medios de comunicación que han determinado fijarse en el para hablar de sus logros como mandatario de Puebla. 

Hay que recordar que la legislación vigente sólo permite a los gobernantes hacer difusión publicitaria de sus obras y pretendidos logros cuando se efectúan los informes anuales correspondientes y la permisibilidad legal se limita a unos cuantos días previos y posteriores al evento informativo, estando tajantemente prohibido fuera de ese periodo el desplegar publicidad gubernamental en la que figure el nombre e imagen del gobernante. 

Pero Moreno Valle Rosas tiene muy claro que no hay suficiente sanción ni forma de impedir en forma rápida la difusión de su nombre e imagen por lo que cada día que se dilate en suspenderla o que los medios en que se difunde sean compelidos a evitar la publicidad, son oportunidad de ganar más reconocimiento de su nombre, imagen y presuntos logros como un Gobernante eficaz. Ello se convierte en aceptación electoral como plataforma a fin de acopiar capacidad electoral rumbo a la elección presencial de junio de 2018.

¿Así o más impunidad? La realidad es que la actitud y acciones de Rafael Moreno Valle son una muestra de la ausencia del imperio de la ley en México, esa falta de certidumbre legal que convierte al país en una nación descontrolada que cada día genera mayor hartazgo social sin que eso les importe al gobierno y a los partidos políticos. Los electores podrán, con su poder ciudadano mostrado en las urnas, calificar la actuación de quienes habiendo sido elegidos para servir al pueblo hayan torcido el rumbo dedicándose a trabajar para obtener provecho personal y para sus allegados haciendo lo que Peña dice no es usual: #JODIENDOAMÉXICO.

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