Peña y psicosis

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Enrique Peña Nieto.

El Presidente Enrique Peña Nieto necesita  ayuda psicológica e incluso de un profesional médico experto en el estudio de la mente, pues está mostrando síntomas de trastorno de personalidad, al menos reflejando complejo de inferioridad y síndrome persecutorio, sigue sin entender que la sociedad está muy agraviada por actos infestados de corrupción e impunidad en los que se señala directamente al Mandatario, su familia y a muy íntimos amigos como el ahora ex titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico, (SHCP) Luis Videgaray Caso, así como por eventos manchados de ilicitud en los que se relaciona a connotados militantes de su partido el Revolucionario Institucional (PRI) entre ellos el propio ‘Gerente en turno’ de la dirigencia nacional Enrique Ochoa Reza y varios de sus más allegados integrantes de su equipo directo de apoyo, así como actores políticos destacados como el Coordinador de la Fracción Parlamentaria del PRI en El Senado de La República, el colmilludo y muy polémico Senador, Emilio Gamboa Patrón.

Ante el alud de críticas, Peña ha respondido que habiendo reconocido sus errores, considera deben matizarse las constantes y ácidas críticas populares a la Institución Presidencial porque dañan a Mexico, culpando a la sociedad de no considerar lo bueno y estar exagerando en los ríspidos señalamientos debiendo, según Peña, ser mas considerados y valorar el esfuerzo y el saber que no se ha hecho daño al país premeditadamente y dijo recientemente: ‘ningún Presidente se levanta por las mañanas pensando como joder a Mexico’.

El pueblo está ofendido por la burda farsa que es la tan cacareada lucha gubernamental  contra la corrupción siendo tangible el contubernio para ayudar a que el Gobernador con licencia de Veracruz, Javier Duarte, pudiere evadir a la Justicia y la falta de voluntad para procurar sanción a un numeroso grupo de ex Gobernadores, empresarios, dirigentes sindicales y religiosos y profesionistas involucrados en asuntos turbios y tachados de ilicitud.

Peña Nieto es reprobado por el 84 por ciento de la población y además de los escasos resultados positivos que la gente sentimos en cuanto a seguridad e incremento a la calidad de vida, incentiva la percepción negativa hacia el Presidente el que se siga generando opacidad en cuanto al gasto público y las decisiones que tienen que ver con adjudicación de contratos y concesiones de la administración pública al sector privado.

Tras varios meses de promulgado el nuevo ‘Sistema Nacional Anticorrupción’ no tiene visos de avance sustancial y apenas se está dando el paso para designar y convalidar legislativamente la designación de Arely Gómez González, quién estará al frente de la Secretaría de la Función Pública (SFP) recordando que hace ya mucho tiempo fue removido de la titularidad de esa dependencia Virgilio Andrade Martinez, quien sin el perfil para el cargo sirvió de comparsa como inútil titular por algunos meses de la SFP. El también Senador Raúl Cervantes Andrade será quien la supla al frente de la Procuraduria General de la República (PGR), tras no haber sido factible para Peña haberlo impuesto meses atrás como Ministro de La Suprema Corte de Justicia de La Nación. Raúl Cervantes tiene la misma escasa experiencia en materia penal que tenía Arely Gómez al llegar a la PGR. Siendo ambos ligados a TELEVISA y sin mayor relieve profesional o académico, ella no es el perfil que más le convendría a Peña, ya que no tiene el respaldo de muchas organizaciones civiles, lo que sería fundamental para un Presidente ávido de apoyo y corresponsabilidad social en la tarea anticorrupción a fin de tratar de recuperar una pizca de credibilidad y respeto en tanto él dista mucho de contar con los mejores atributos personales para la delicada encomienda.

Javier Duarte. Foto del fotógrafo asesinado, Rubén Espinosa.

Javier Duarte.
Foto del fotógrafo asesinado, Rubén Espinosa.

Ya se expulso a Javier Duarte de Ochoa de su partido el PRI, pero eso en nada ayuda a los mexicanos ni a la Justicia en sí, tampoco abona a la recuperación de la credibilidad y confianza  del Regimen, es necesario lo capturen y se conozca toda su enorme red de criminales, para que vaya a la carcel y tras su proceso penal se le condene.

Pero si se analiza la historia reciente en cuanto a la procuración de justicia en México, ni Javier Duarte de Ochoa o Guillermo Padrés Elías deberán estar muy preocupados, ya que sólo unos pocos ex gobernadores que han enfrentado acusaciones graves han sido procesados, entre ellos Andrés Granier Melo, ex mandatario de Tabasco; Mario Villanueva de Quintana Roo, Jesus Reyna García de Michoacan, Guillermo Mercado Romero y Narciso Agundez de Baja California Sur, entre muy pocos políticos más.

No se advierte una nueva dinamica en este tema por carencia de voluntad política general, ni tampoco se percibe que pueda haber cambios sustanciales en procuración de Justicia en virtud del arribo del recién designado Subprocurador Asuntos Juridicos e Internacionales encargado del despacho de la Procuraduría General de la República (PGR), Raul Cervantes Andrade, quien será el titular de la importante dependencia tras que sea aprobado por el Senado de la República apoyado por su primo, el Consejero Jurídico de La Presidencia Humberto Castillejos y Grupo TELEVISA.

Quizá deba preocuparse Angelica Fuentes Tellez, de quien Cervantes fue esposo y ella lo acuso de violencia conyugal , con golpes y tortura psicológica incluidos.    

Cuando en 2012 hacía campaña para alcanzar la Presidencia de La Republica, Enrique Peña Nieto recorría México presumiendo haber empujado a su partido, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), a convertirse en un instituto político renovado, donde no cabía la inmoralidad ni la deshonestidad, y Peña en esa época utilizaba con ahínco un discurso anticorrupción criticando fuertemente lo que decía fue una enorme cantidad de actos ilícitos perpetrados y tolerados por el entonces Presidente Felipe Calderón Hinojosa, e iba más allá al presumir que ofertaba una nueva forma de ejercer el poder gubernamental mediante un adecuado relevo generacional y con ello una hornada de mujeres y hombres capacitados y altamente sensibilizados de las necesidades de la sociedad, pero sobre todo, presumía que los nuevos gobernantes emanados del PRI, eran realmente personajes embebidos de un pensamiento progresista y formados para actuar con eficacia y alto sentido de la honestidad y el compromiso del cumplimiento cabal de las normas jurídicas y morales.

Peña se jactaba que con su arribo a la Presidencia de la República quedaba enterrado ‘el viejo PRI’ y que con él presidiendo México “estaría llegando al gobierno un PRI muy distinto al que había sido desalojado del poder 12 años antes”, y ante el escepticismo sobre la profundidad del cambio que ofertaba como principal aliciente a fin que los votantes le dieran esa oportunidad de mostrar que en efecto habría ese cambio, Peña insistía : “Es imposible que vuelva ‘el viejo PRI’ porque ese PRI ya no existe” y como ejemplo de su oferta se jactaba de la calidad de un grupo de gobernadores militantes del PRI que habían llegado al poder unos meses antes impulsados por el propio Peña Nieto y decía : “El Gobernador de Quinta Roo, Roberto Borge; el de Veracruz, Javier Duarte o el de Chihuahua, César Duarte, son actores de una nueva generación que forma parte de la renovación moral y ética de mi partido (el PRI)”, pero 4 años después esos mandatarios citados por Peña Nieto como ejemplo de ética, honestidad y eficiencia, son ejemplo de ineficacia, corrupción, deshonestidad e impunidad.

Como es sabido, el aun Gobernador Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, obtuvo licencia para separarse del cargo el 12 de octubre y se enfrenta a 53 denuncias distintas que van desde enriquecimiento ilícito a lavado de dinero, la Interpol lo busca en 190 países; en Quintana Roo, Roberto Borge Angulo está acusado de enriquecimiento ilegítimo, desfalco al erario de su entidad y varios probables delitos más; y en Chihuahua, César Horacio Duarte Jackez ha desaparecido de la escena pública después de conocerse las denuncias en su contra por enriquecimiento ilícito y desviación de los recursos públicos. Antes de dejar el cargo, en una desesperada maniobra de última hora, esos polémicos gobernadores intentaron blindarse y promovieron reformas legales en el ámbito local que les habrían permitido protegerse de investigaciones, como el nombramiento de personajes muy cercanos a ellos en calidad de responsables de la labor de auditoría, investigación y sanción en cuanto al gasto público y el desempeño de la función gubernamental, con términos y reglas para que no pudieran ser removidos y además buscando evitar ser sometidos a procedimientos que les pudieran generar acción penal en razón de sus actuaciones como mandatarios, pero la Procuraduría General de la República (PGR) impugnó dichos decretos y fueron anulados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Los asuntos de corrupción e impunidad en la función pública han sido motivo de escándalo afectando severamente a Peña Nieto, tanto en relación a temas que le atañen en forma directa como en cuanto a eventos relacionados con políticos de su partido, entre ellos varios de sus colaboradores como el ahora ex titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico, (SHCP) Luis Videgaray Caso, y actores destacados como el Coordinador de los Senadores del PRI, Emilio Gamboa Patrón, y el propio ‘Gerente en turno’ de la dirigencia nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, y varios más, así como por la falta de acción para procurar sanción a un numeroso grupo de ex gobernadores, empresarios, dirigentes sindicales y religiosos y profesionistas involucrados en asuntos turbios y tachados de ilicitud.

Peña no tiene capacidad para establecer una lucha frontal y seria contra la corrupción y la impunidad, porque además de su circunstancia coyuntural al estar manchado por un cúmulo de escándalos que lo desautorizan, en su circunstancia general de origen está como él señala groseramente de todos los mexicanos, impregnado de corrupción porque proviene de esa su cultura, ya que proviene del imperio del autoritarismo priísta en el Estado de México, donde fue Gobernador, entidad en la que abusar del patrimonio público para fines personales es aceptado como parte de la cultura.

La fuga de Javier Duarte genera enorme y bochornoso ridículo para él y su gobierno. Aunque tiene licencia y se dijo por él al solicitarla que no volvería a cumplir con su responsabilidad, lo cierto es que el Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, aún es el Mandatario y simplemente tiene una licencia o permiso para no estar cumpliendo su función y al ser aún Gobernante está investido de la protección que le da el fuero constitucional y no puede ser detenido, aunque sea el caso que se hubiera librado por un Juez una orden de aprehensión en su contra, ya que no obsta que se le haya otorgado una licencia para la separación del cargo para ser considerado por La Constitución de la entidad y las leyes reglamentarias como Gobernador constitucional de Veracruz. Aún si tras que la Procuraduría General de la República hubiere realizado el trámite que señala el nuevo sistema penal acusatorio y tras haber sometido ante autoridades judiciales la carpeta de investigación con alegatos argumentados, aduciendo la existencia de circunstancias que conlleven la necesidad de “medidas emergentes” para que debiere obsequiarse la orden de captura del sujeto indiciado y aún cuando el Juez hubiera emitido la citada orden de aprehensión, esta no puede ser ejecutada en tanto el Mandatario pierda la inmunidad para ser detenido, sea que concluya el período de su mandato constitucional como Gobernador o mediante la incoación y desahogo previo del juicio de procedencia o comúnmente llamado ‘desafuero’.

Así las cosas, para que se pudiera operar legalmente la detención de Duarte de Ochoa, sería necesario solicitar el mencionado Juicio de Procedencia ante el Congreso de la Unión, en un trámite que debe desahogarse en un lapso de aproximadamente 60 días, de ahí que sería incluso más conveniente esperar a la conclusión del sexenio de Duarte, que ocurrirá el primer minuto del próximo día primero de diciembre, y así automáticamente Duarte de Ochoa ya no esté investido del fuero inherente a su cargo como Gobernador Constitucional de Veracruz.

Es interesante advertir la supina ignorancia de algunos abogados, especialmente de quienes deberían tener la mayor y mejor preparación técnica en razón de la alta responsabilidad que desempeñan y lo delicado de su encargo, como es el caso del Presidente de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados, el Diputado Federal Ricardo Ramírez Nieto, integrante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), para quien Duarte de Ochoa es ‘el ex gobernador de Veracruz’ y según ésa hipótesis absurda, ya no cuenta con fuero constitucional porque, dijo: “al solicitar la licencia a su cargo, este derecho pasó de forma automática al mandatario interino, Flavino Ríos Alvarado, el fuero sigue al cargo, el ex gobernador de Veracruz protestó el cargo ante el Congreso local, pidió su licencia, entró el sustituto, asumió el cargo de gobernador y en ese momento se le dotó del fuero constitucional; el saliente obviamente ya no lo tiene porque no puede haber dos fueros para un mismo cargo, por lo que al perder el fuero, la Procuraduría General de la República (PGR) puede cumplimentar la orden de aprehensión en contra del ex gobernador veracruzano”.

Pero es falso lo que asevera Ramirez Nieto y es acorde a la ley lo que al respecto afirma el Presidente de la Cámara de Diputados, el panista Edmundo Javier Bolaños, quién dijo: ‘es necesario insistir que la licencia concedida al funcionario para separarse de su puesto no implica privación de su fuero. No se puede renunciar a ese derecho, porque el beneficio de la ley no está establecido únicamente en favor del particular”, y abundó: “el fuero es una prerrogativa conferida a representantes populares y determinados funcionarios para proteger la independencia y autonomía de los Poderes del Estado y salvaguardarlos de eventuales acusaciones sin fundamento. Es decir, quienes lo disfrutan tienen la facultad de no comparecer, ser detenidos, sin previa declaración de procedencia del propio cuerpo o cámara a la que pertenecen. Sin embargo, dijo, esto no implica revestirlos de impunidad, sino que condiciona la intervención de otras jurisdicciones a la satisfacción de requisitos que sólo pueden ser calificados por la cámara relativa, sea de Diputados o Senadores, y mientras no exista el consentimiento de la asamblea, ninguno de sus miembros puede ser enjuiciado por otra autoridad. La licencia para separarse de su puesto no implica privación de su fuero.”

Como se ha informado, la PGR integró y consignó una averiguación criminal contra Javier Duarte de Ochoa por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada y un juez ya giró una orden de aprehensión desde el 17 de octubre pasado y dicha orden de aprehensión, girada también en contra de varios ex funcionarios veracruzanos, es resultado de una denuncia presentada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Las circunstancias de tiempo en que se generó la acción penal, tardía y sin cuidado, dejan sentir que fue operada para facilitar la huida de Javier Duarte, a quien no se le debió haber otorgado licencia y además, debió incoársele desde hace tiempo el juicio de procedencia. Es evidente el interés del PRI y del Gobierno de Enrique Peña Nieto en evitar que se capture a Duarte de Ochoa y así evitar hable demasiadas cosas delicadas.

No obstante la aceptación del inadecuado manejo relativo a la presencia en México a invitación especial de Peña del patán y palurdo mercader neoyorquino sicofante de la política de nombre Donald Trump, de lo que culpan a Luis Videgaray, este personaje está ya nuevamente empedrado, y aunque ya sin oportunidad de obtener la nominación presidencial, será un factor fundamental para la decisión de a quién impondrá Peña Nieto como abanderado del PRI a sucederle, de ahí que sigan teniendo oportunidad de ser candidato tanto José Antonio Meade Kuribreña, como Aurelio Nuño Mayer y Claudia Ruiz Massieu Salinas, los 3 prácticamente ‘nacidos para perder’; por más que apoyados por otros grupos con menor influencia en el ánimo del dueño sexenal del PRI, se mueven sin mucha fortuna aún José Calzada Rovirosa, Miguel Ángel Osorio Chong y Eruviel Ávila Villegas, sintiéndose últimamente un movimiento que podría fraguar una alianza estratégica entre priístas y grupos de izquierda moderada que pudieran alentar al ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de Mexico (UNAM) José Narro Robles, quien además de tener un fuerte grupo impulsor es inteligente, experimentado y carismático, y podría dar el campanazo.

@salvadorcosio1

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