Vega Pámanes, en el ojo del huracán

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¿De dónde viene el presidente del Supremo Tribunal?

¿De dónde viene el presidente del Supremo Tribunal?

LUIS CARLOS VEGA, EN EL CENTRO DEL CONFLICTO Y ENFRENTADO A ENRIQUE ALFARO Y SALVADOR CARO

Luis Carlos Vega Pámanes había sido un tipo con suerte. Su llegada al Supremo Tribunal de Justicia en el Estado, así como a la presidencia del mismo, fue consecuencia de un conjunto de circunstancias que se acomodaron a su favor. Su perfil, más político que el de sus antecesores, le ha permitido exigir un mejor trato, especialmente en lo económico, para el Poder Judicial; sin embargo, es también lo que en este momento lo tiene en el centro de las críticas.

Su arribo al Tribunal fue impulsado por el ex delegado del ISSSTE y ex presidente del PRI Jalisco, Javier Galván Guerrero. En ese momento, el priista era diputado local y en el Congreso del Estado se definían algunos espacios en el STJE. A Galván no le correspondía un espacio; no obstante, ante la falta de acuerdos y algunos jaloneos al interior de su bancada, consiguió meter a Luis Carlos Vega.

El ahora presidente del Poder Judicial había trabajado en el área de seguridad y previo a su nombramiento, cuando Galván Guerrero fue presidente del PRI Jalisco, le había llevado los asuntos jurídicos al partido. Es decir, no tenía carrera judicial ni experiencia en la administración de la justicia.

Sus primeros años en el STJE fueron más bien discretos. Quienes lo conocen, aseguran que es un tipo que aprende rápido y que se sometió a la experiencia de sus compañeros de sala, por lo que pudo tener un desempeño aceptable, sin mayores incidencias y sin cuestionamientos a su desempeño.

Durante ese periodo, por sus antecedentes priistas y su cercanía con algunos integrantes del equipo del Gobernador Aristóteles Sandoval, también pudo tener un mayor contacto con el padre del mandatario, Leonel Sandoval Figueroa.

En 2012 vino su segundo golpe de suerte: Luis Carlos Vega fue uno de los encargados de “cabildear” entre la clase política el apoyo para que el padre del gobernador fuera presidente del STJE. Una de sus tareas era recoger opiniones sobre su postulación.

El freno a las aspiraciones de Leonel Sandoval vino desde la dirigencia nacional del PRI, donde consideraron que en vísperas de que Jorge Aristóteles Sandoval, en ese momento gobernador electo, asumiera el cargo, sólo sería un problema. El magistrado Leonel Sandoval decidió impulsar a Vega Pámanes.

Conseguir el apoyo al interior del STJE no fue complicado. Leonel Sandoval ya tenía los votos suficientes de los magistrados para postularse, además que los integrantes del tribunal suelen ser disciplinados con quienes ejercen liderazgo al interior del mismo.

Luis Carlos Vega llegó a la presidencia con el respaldo de la mayoría de los magistrados, marcando en principio una diferencia que fue aplaudida por sus compañeros. Su antecesor, Celso Rodríguez, había llevado al Poder Judicial a un desgaste intenso que no gustaba a los magistrados, todo por mantener su alianza con el ex gobernador Emilio González Márquez.

Vega Pámanes empezó poniendo sobre la mesa las irregularidades que hubo en la construcción de la Ciudad Judicial, en lo que él mismo llamó “el robo del siglo”. El edificio, que prácticamente fue entregado en obra negra, sin concluir y con graves irregularidades, empezó a funcionar en medio de auditorías que luego no arrojaron sanciones.

Esos señalamientos le generaron diferencias con un sector de los panistas, que para su fortuna ya habían perdido fuerza en el estado, por lo que pudo salir bien librado.

También con el comienzo de su presidencia vino la necesidad de acelerar la puesta en marcha del nuevo sistema de justicia penal. Los magistrados afines a él celebraron su cercanía con el Gobernador Aristóteles Sandoval, lo que permitió que hubiera una más fácil gestión de los recursos, aunque éstos siguieron siendo limitados. Sin embargo, para quienes no llegaron impulsados por el PRI, quedó claro que el Poder Judicial no dejaría de ser un apéndice del Ejecutivo y que lo único que había cambiado eran los actores.

A diferencia de otros presidentes del Poder Judicial, Luis Carlos Vega se comenzó a mover más abiertamente en los círculos políticos, además de tener una mayor presencia en medios de comunicación. Esto le permitió  tener una gestión más intensa a favor de la administración de la justicia, pero también le generó diferencias políticas.

Para nadie es un secreto que el control en el nombramiento de los jueces y, por ende de la Judicatura, lo tenían el grupo afín al senador del Partido Acción Nacional (PAN) José María Martínez Martínez y el grupo político de la Universidad de Guadalajara, en particular desde la llegada de Alfonso Partida Caballero al Consejo de la Judicatura.

Esos dos grupos políticos no sólo decidían quiénes eran los nuevos jueces, sino también todas las adscripciones y materias, lo que llevó a la justicia en primera instancia a severos cuestionamientos.

Desde su llegada a la presidencia del STJE y, en consecuencia a la de la Judicatura, Luis Carlos Vega buscó romper los cotos de poder. Su argumento fue la severa corrupción que vive el Poder Judicial en la primera instancia, lo que impedía al mismo tiempo exigir más recursos para mejorar las condiciones laborales de los jueces, secretarios y demás personal, sin contar el rezago en equipamiento.

Quienes tenían el control, consideraron que más allá de mejorar, lo que en realidad quería era devolver ese control al PRI. De esta forma empezaron los jaloneos al interior del Poder Judicial por el presupuesto, las decisiones en las compras, en el nombramiento de funcionarios y también en la adscripción de los jueces.

Uno de los enfrentamientos más importantes que ha tenido Luis Carlos Vega en la arena política es con el diputado local del Partido Verde, Enrique Aubry, por los recursos para el Poder Judicial. El legislador reclamó que el presidente del Poder Judicial cuestionara a los legisladores, al señalar que sólo levantaban la mano. Aubry afirmó que se quejaba del Poder Legislativo, pero después los magistrados desfilaban por sus oficinas “pidiendo que sean elegidos, que los ayudemos a ser presidentes del Supremo Tribunal”. En entrevistas, le planteó a Vega que “no estén buscando ganar más o el estar pidiendo favores”.

Al responder, Luis Carlos Vega recordó los incidentes de conflicto en los que se ha visto envuelto Aubry, a quien dijo que “es una persona inimputable, lo que diga no tiene caso”.

En junio pasado, Vega Pámanes tuvo diferencias con el fiscal general. En este caso, la razón fue la liberación de los detenidos relacionados con los 26 cadáveres que fueron abandonados debajo de los Arcos del Milenio, en 2011. Eduardo Almaguer aseguró que los niveles de corrupción en el Poder Judicial no permiten “cerrar el círculo” para atacar a los delincuentes.

Además, ha tenido sus desencuentros con el secretario general de Gobierno, Roberto López Lara, y con algunos actores de Movimiento Ciudadano.

Ahora, parece haber pocos actores políticos dispuestos a respaldarlo. Los más cautos han señalado que esperarán los resultados de las investigaciones.

Vega Pámanes contra Enrique Alfaro

La semana pasada un matutino publicó en sus ocho columnas que el presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Luis Carlos Vega Pámanes, había intercedido para intentar que dejaran libres a dos personas que fueron detenidos por la Policía Municipal de Guadalajara.

Los detenidos, quienes portaban armas de fuego de uso exclusivo del ejército, estaban apostados afuera de un banco. Vega Pámanes le llamó al Comisario Salvador Caro Cabrera y le pidió apoyo para que los dejaran libres, aduciendo que eran escoltas de un amigo empresario y que no tenían orden de aprehensión ni antecedentes penales.

El periódico dio a conocer la grabación donde se escucha la conversación entre Vega Pámanes y Caro Cabrera. Eso ocasionó una avalancha de críticas para el magistrado, incluso varios personajes de la vida pública nacional pidieron su destitución.

Vega Pámanes ofreció entonces una rueda de prensa para dar su versión de los hechos. Dijo que la llamada fue institucional y que no temía nada, pues era una solicitud para seguir el trámite legal, buscando sólo que no se complicara el trámite y que los detenidos fueran entregados a la autoridad correspondiente.

La grabación era de un par de meses atrás, y la policía de Guadalajara interpuso una denuncia contra Pámanes, que no prosperó.

Ahora para entrevista con Milenio, Vega Pámanes pide la destitución del Comisario de Guadalajara. Sostiene que la denuncia presentada en su contra nunca iba a prosperar y por el contrario se quejó de que Caro Cabrera lo grabara. “Qué confianza se le puede tener ahora a esta persona si se pone a grabar las conversaciones institucionales”, dijo.

No obstante, el Presidente del Supremo Tribunal sigue todavía en la controversia. Esta historia aún no llega a su fin…

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