Trump tendrá que luchar para reinventarse como ‘Mr. Brexit’

427
0
Compartir
Nigel Farage y Donald Trump.

Nigel Farage y Donald Trump.

EL RESPETABLE REPLICA EN ESPAÑOL UN TEXTO DAN STEWART EN EL QUE ANALIZA AL CANDIDATO REPUBLICANO, DONALD TRUMP

La noche del miércoles 24 de agosto, el candidato republicano Donald Trump, presentó a un invitado sorpresa a las multitudes en Jackson, Mississippi: Nigel Farage, ex líder del Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP).

Los fieles de Trump pueden ser perdonados por saludar a Farage en el mismo modo que él saludó al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, con un terminante “¿quién eres?”.

La derechista UKIP, después de todo, no tiene posibilidad de dirigir el Gobierno Británico y Farage es virtualmente nadie en Estados Unidos.

Poco importa a Trump, quien necesita todos los amigos que se pueda en este momento. Trump presentó a Farage como el hombre responsable del histórico voto a favor del “Brexit”, y de que Reino Unido dejará la Unión Europea (el UKIP solamente jugó una parte, pues podría decirse que el ministro de Asuntos Exteriores fue quien tuvo la mayor participación).

Con una pinta de populista y fanfarronería, subió al estrado; prometió un “mensaje de esperanza y optimismo”, e instando a los trumpistas a emular el Brexit al enlistar a un “ejército de la gente con ciudadanos ordinarios” para salir a votar en noviembre.

“Será mejor que consigan sus botas para trabajar”, decía; un mensaje que algunos habitantes de Mississippi podrían esperar de la Primera Dama Michelle Obama en otro contexto, pero tal vez no de este colorado británico.  La multitud le dio una mano de todas formas, quizá atraídos  por el  rebuscado inglés que suena su mensaje.

Al compartir un escenario con Farange, Trump está tratando de sintonizar el rebelde espíritu de los británicos votantes que rechazaron a la Unión Europea. Al parecer, ve paralelos entre su propia campaña y el Brexit, pensando que él también puede triunfar en las urnas y la desaprobación para tener una victoria histórica. 

La semana pasada dijo a sus seguidores en Twitter: “pronto me llamarán MR. BREXIT”. 

Es una existencia de dichos paralelos. Los vientos que empujaron a Trump a la victoria en la Fiesta Republicana, también impulsaron a Gran Bretaña a estar fuera de la Unión Europea en junio. La desconfianza, es decir, el deseo de que las élites vuelvan a tener el control. El miedo de un país que está cambiando. Para algunos, un sentido de cambio, el que sea, es mejor que el estatus quo. 

Pero las diferencias son enormes, cruciales. Mientras Trump cree que el Brexit fue por un gran malestar que nadie predijo, las encuestas muestran que el país estuvo dividido justo a la mitad con el Remain (permanecer dentro de la Unión Europea). 

La diferencia era tan ampliamente como lo es ahora entre Trump y su rival demócrata, Hillary Clinton.

Los brexiteers fueron impulsados por una alta influencia pro-Brexit de los medios en el Reino Unido. Especialistas hicieron un análisis de los periódicos británicos días antes a la votación y encontraron que el 82 por ciento de las portadas de los  diarios eran Pro-Leave (favor de salir de la Unión Europea).

Los titulares de los periódicos como el Daily Mail, plasmaban los males de la Unión Europea y las hordas de migrantes aglomerándose en las fronteras de Gran Bretaña.

Durante la semana de la votación, Spectator, una de las revistas más antiguas de Gran Bretaña, persuadió con un artículo de opinión que reflexionaba sobre las ventajas de dejar la Unión Europea.

La prensa escrita de Estados Unidos se compara poco, prefiere dar una apariencia de equilibrio. Pero incluso los medios de difusión radiofónica y en Internet más derechistas, han reducido su apoyo a Trump. 

Sí, Sean Hannity continúa publicitando a Trump en Fox News y Breitbart.com, está muy cerca de Trump. Pero el Wall Street Journal, el National Review, el Weekly Standard y otros bastiones de la corriente conservadora, han pasado de largo del candidato republicano.

La diferencia más obvia de todas: el Brexit fue y sigue siendo un concepto intangible, mientras que Trump es sustancia. Sí, los británicos sabían que votaban por salir de la Unión Europea; pero lo que pasaría y lo que significaba no fue aclarado realmente en las campañas. 

Una encuesta dio a conocer que solamente el 22 por ciento de los votantes entendían “bien o muy bien” para qué estaban votando. Esto significa que el Brexit se convirtió en un símbolo, un recipiente en el que los votantes pudieron verter sus miedos, sus enojos y su descontento; o, incluso, sólo para demostrar su irritación hacia el gobierno.

Sin embargo, Trump no es un mero repositorio, sin importar lo mucho que le gustaría convertirse en uno. Él es ferozmente corporal, un símbolo de sí mismo. Los votantes saben exactamente lo que van a tener si deciden votar por Trump, ése es el principal obstáculo de su campaña que tendría que superar.  No obstante, tan ansioso está en ocultarse en el rol de Mr. Brexit, sin embargo, él nunca será nadie más que Donald Trump.

(Dan Stewart).

El texto original “Donald Trump will struggle to reinvent himself as Mr Brexit”, puede leerse en:  http://time.com/4465754/donald-trump-nigel-farage-mr-brexit/

Compartir

Dejar un comentario

WordPress Image Lightbox